¿Chrome era invencible?

Llega el navegador Firefox Quantum: por qué querrás probarlo (y dejar Chrome)

Mozilla estrena mañana martes 14 de noviembre su nuevo navegador que mejora, en la mayoría de aspectos, al sistema de Google y que te hará replantearte el cambio.

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Desde hace unos años el negocio de los navegadores tiene un dueño absoluto. El poderosísimo Google Chrome, que cuenta con toda la fuerza de su compañía matriz, ha tumbado a sus competidores uno por uno, desde el desguazado Explorer hasta al cuidado Safari de Apple. El único que ha sido capaz de aguantar un poco el tirón es Mozilla Firefox, la misma compañía que ahora quiere acabar con la tiranía de Google. Los del zorro están decididos a emprender la reconquista. Una lucha que empezará mañana con el nuevo Firefox Quantum.

Este martes llega a todo el mundo de forma oficial (ya llevaba un par de meses en beta) la herramienta de la compañía estadounidense y lo hace ganándose los elogios de todos los especialistas. Su minimalismo, su optimización del consumo y la rapidez que el sistema ofrece prometen muchísimo.

Hay incluso medios como Fossbytes que dicen que Quantum es mejor que Chrome, y que puede ser el encargado de acabar con su reinado. Aquí te dejamos algunas de las mejoras que te harán replantearte el cambio.

El diseño que queríamos

Mozilla sabía que llevaba tiempo sin sorprender a sus ususarios y parecía un poco estancado, por eso ha decidido lavar por completo su imagen y convertirse en el sistema más moderno del mercado. Nuevos logos, nuevo aspecto, nuevas animaciones… La vieja guardia estaba bien, pero con su nuevo aspecto puede dejar a su rival como el anticuado, y eso está mejor aún.

El proyecto iniciado por la empresa para modernizar sus sistemas, llamado Photon Project, con el que querían saber qué pedía exactamente la gente a su navegador parece que ha surtido efecto. Cada elemento que conforma el nuevo entorno está donde todo el mundo espere que esté. Hasta las pestañas han sido retocadas para hacerlas más cómodas para el usuario.

Si no te atreves a cambiar de Chrome a Firefox por la complejidad de aprender a moverte en un nuevo espacio, no te preocupes, también han pensado en ti. Es tan intuitivo que hace mucho más fácil este traumático cambio.

Rapidez y velocidad punta

Si el diseño es un gran entrante, la rapidez es el plato fuerte del navegador. Según sus creadores, este nuevo sistema es el doble de rápido que su predecesor, que llegó hace apenas un año. Una reducción de tiempos meteórica que se debe, sobre todo, a que, a diferencia de los navegadores que hay en el mercado, éste aprovecha todos los núcleos del procesador.

Esto hace que el navegador en los nuevos entornos que ya cuentan, en su mayoría, con más de un núcleo, vaya muchísimo más rápido. Es tal el cambio que, según algunos estudios, Firefox podría llegar a ganar en velocidad a Chrome. Algo clave en su intento de conquista.

Optimización de recursos

Uno de los puntos que más debe mejorar Chrome y que todo el mundo le critica es el consumo. Su forma de crear un proceso cada vez que abres una nueva pestaña ralentiza los sistemas de tal manera que si eres una de esas personas que abre continuamente páginas diferentes sin cerrar otras siempre acabas desesperándote.

Mozilla sabe que ese es uno de los puntos flacos de su enemigo y ha puesto toda la carne en el asador para conseguir aprovecharlo. Con un nuevo sistema de procesos, según sus desarrolladores, ahorran un 30% del consumo de la memoria RAM.

¿La diferencia? Pues que mientras que Chrome abre un proceso por pestaña, el nuevo Firefox crea cuatro procesos para todos los contenidos de las páginas web y no suma ninguno más. Optimiza los recursos y los reutiliza consiguiendo, según parece, no comprometer la velocidad de carga.

Hay quien ha probado a abrir 1.691 pestañas y asegura que el sistema es capaz de abrir todo el contenido en 15 segundos sin problemas. Es un caso extremo pero puede darte una idea de su potencial.

¿Problemas? Extensiones y sincronización

Pero no todo iba a ser perfecto en este nuevo navegador. Aunque Mozilla ha pegado un gran lavado a todo su sistema y puede poner en jaque a Chrome aún tiene mucho margen de mejora. Su diseño gusta, el rendimiento rompe límites y se nota el resultado de un trabajo bien hecho, pero siguen teniendo limitaciones.

El primer problema, y el principal hándicap respecto a Chrome, es que lucha contra algo que nunca podrá alcanzar. La conectividad y sincronización que ofrece un gigante como Google, que controla todos los sistemas y entornos, es una gran losa para sus competidores. Si valoras mucho este aspecto es muy posible que acabes quedándote con el navegador de Alphabet.

El segundo son las Extensiones. Lo que hasta hace nada era uno de los fuertes de la compañía, esta vez puede convertirse en un lastre. Y es que desde hace un par de años Mozilla lleva implementando una serie de medidas para cambiar estos complementos pero aún así todavía hay muchos desarrolladores que no han adaptado sus productos al nuevo sistema WebExtensions que estrena exclusividad mañana mismo.

Aunque ya hay muchas adaptadas, el navegador empezará su andadura con unas 10.000 extensiones sin adaptar, según medios especializados como BleepingComputer.

A la espera de ver cómo evoluciona en su versión oficial, lo cierto es que Mozilla presenta un gran producto que te hará volver a dudar, otra vez, sobre tu navegador predeterminado. Lo de acabar con la dictadura de Chrome ya es otra cosa.

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