pocas mejoras y un precio más elevado

¿Buscando ordenador? Por qué igual no necesitas comprar los últimos chips de Intel

Los primeros resultados de las pruebas de rendimiento han arrojado unos resultados desesperanzadores: están casi a la par que los Skylake de la pasada generación

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Los nuevos procesadores de Intel, la séptima generación llamada Kaby Lake, comienzan a llegar poco a poco a los nuevos ordenadores pero no están cosechando los resultados esperados en las pruebas de rendimiento más recientes que se han publicado. Tanto que, a la luz de los primeros de los primeros resultados, parece complicado recomendar la compra de uno de estos procesadores si estás pensando en renovar tu ordenador de sobremesa. Si tu ordenador cuenta con un Skylake de la generación anterior (la sexta), la compra parece casi descartada y así lo recomiendan hasta tres análisis aparecidos en los últimos días.

En los últimos años, Intel ha optado por la misma estrategia a la hora de desarrollar sus familias de procesadores en un ciclo conocido en la jerga tecnológica como 'tick tock'. La primera palabra alude al proceso de reducción de una microarquitectura ya existente mientras que la segunda cambia esa arquitectura pero mantiene el tamaño de la anterior. Y no será la última. Se espera que Intel lance todavía una nueva generación (la octava) sobre el modelo actual que llevará por nombre Coffee Lake y llegará en la segunda mitad del año.

Los Kaby Lake, por primera vez, no introducen ningún cambio en la arquitectura ni reducción de tamaño (se mantienen en 14 nm) sino que optimiza el resultado del año anterior, aunque las pruebas de rendimiento efectuadas hasta la fecha no son muy alentadoras.

Kaby Lake vs. Skylake

Al revés, como bien señala este análisis de Networkworld, los procesadores Kaby Lake están pensados para su uso en móviles y ordenadores portátiles hasta el punto de equiparar el rendimiento de esos equipos con los que se podrían encontrar en ordenadores de sobremesa. "Su diseño está pensado para ser más eficiente desde un punto de vista energético y rebajar la presión ejercida sobre las baterías de esos equipos", escribe el experto en tecnología Andy Patrizio. Y las comparaciones con la generación anterior arrojan un buen puñado de dudas.

Los Kaby Lake son los primeros procesadores que se saltan la ley 'tick tock' por la que Intel reducía el tamaño y luego la arquitectura de estas piezas

Cuando se mira el rendimiento de los procesadores desde el ámbito de los ordenadores de sobremesa, los resultados arrojan conclusiones esclarecedoras. Los i7-7700K (de la familia Kaby Lake) son un 7,4% más rápidos que los i7-6700K (de la familia Skylake) cuando ejecutan operaciones lineales y un 8,8% cuando ejecutan operaciones en paralelo. Estas cifras se dan con cada procesador operando a la velocidad por defecto pero cuando se han comparado a la misma, a 4.0 GHz, el resultado ha sido diferente: el Kaby Lake ha sido un 0,86% más lento en la primera prueba y ha tenido un retraso del 0,02% en la segunda. ¿La diferencia? Imperceptible.

Donde sí se observa una mejora de rendimiento, aunque tampoco considerable, es en el ámbito de los procesadores para portátiles. Este otro análisis otorga una mejora del 10% en algunos ámbitos aunque vuelve a insistir en la idea de que el rendimiento de los Kaby Lake anda bastante parejo en relación con los Skylake hasta el punto de que llega a calificarlos de "una versión de Skylake con esteroides".

Por qué un i5 te interesa más que un i7

En la práctica, la diferencia de precios sí es perceptible. Un i7 Kaby Lake se puede comprar ahora mismo por unos 379 euros mientras que el i7 Skylake es algo más económico: 339 euros. Pero tal y como señala la web Gizmodo en otros 'benchmarks', la gama i7 de procesadores está enfocada a un usuario tan concreto (el que lo necesita para renderizado, diseño gráfico o edición de vídeo) que, en la mayoría de los casos, ni siquiera merece la pena apostar por esta gama.

Los procesadores Skylake, como este, ofrecen un rendimiento similar a los Kaby Lake por un precio inferior.
Los procesadores Skylake, como este, ofrecen un rendimiento similar a los Kaby Lake por un precio inferior.

Es más, incluso en el ámbito de los videojuegos, y con una buena gráfica y un disco duro SSD que elimine los cuellos de botella, el papel del procesador ha perdido importancia. "Cuando el i7 no tiene que renderizar todos los objetos 3D del juego —tarea que delega en la GPU—, su superioridad disminuye de manera sustancial", señala esta comparativa reciente.

Y en el caso de procesadores i5, se da una paradoja en el mercado español. Ahora mismo, una búsqueda en PC Componentes arroja un curioso resultado: es más barato adquirir un i5 Kaby Lake (219 euros) que el mismo modelo de la generación anterior (239 euros). La diferencia respecto a los i7 salta a la vista (con un ahorro que va de los 100 a los 160 euros en función de los productos que se comparen) y el común de los usuarios no notará la diferencia con las aplicaciones habituales del día a día.

Solo si vienes de generaciones anteriores

Así, dar el salto a un Kaby Lake solo parece tener sentido si vienes de un procesador Haswell o anterior (Silvermont, Sandy Bridge... aquí tienes la lista completa). Tal y como explica Mark Walton, encargado de analizar el rendimiento de los nuevos procesadores en Ars Technica, el ligero avance de esta nueva familia de procesadores no debería sorprender a nadie.

"Mientras los portátiles de bajo consumo y los 2 en 1 continúan superando en ventas a los equipos de sobremesa y con cargas de trabajo (edición de vídeo, animación 3D, 'machine learning') cada vez más redireccionadas hacia la GPU, es inevitable que Intel haya dejado de preocuparse tanto por las CPU de gama alta". Walton, además, señala la escasa competencia que afronta el fabricante. Solo la llegada de los procesadores Ryzen de AMD, que pretenden implantar los ocho núcleos a nivel masivo, podría azuzar a Intel para que se pusiera las pilas de cara al futuro.

La diferencia de rendimiento y el aumento de precio solo justifica el salto a un Kaby Lake si vienes desde la generación Haswell

Conclusión: ¿Me hago con uno?

Como suele suceder en estos casos, cada usuario representa un caso diferente a la hora de decidirse por un cambio en el procesador. Lo primero, es saber qué tipo de procesador tienes en tu ordenador. En Windows 10 debes apretar el botón Windows, seleccionar Explorador de Archivos con el botón derecho > Más > Propiedades, en la que podrás comprobar dicha información. En Mac el proceso es más sencillo. Pulsa en la manzana en la esquina superior derecha > Acerca de este Mac y se te abrirá una pantalla con todo tipo de información, incluido el procesador. Una vez tienes este dato, ¿cómo puedes saber cuál es la generación del chip? El gráfico bajo estas líneas y este enlace te lo explican de manera muy clara: el número justo detrás del "i7" o "i5" te indica la generación del procesador.

(Intel)
(Intel)

Una vez sabes cuál es el procesador de tu ordenador de sobremesa o portátil, si cuentas con uno armado con un chip Skylake o Broadwell, la lógica dice que la prudencia es tu mejor aliada. Quizá sea aconsejable optar por mantener tu antiguo procesador ya que la cada vez mayor importancia de una buena gráfica, unida a un buen disco SSD, pueden salvar las diferencias existentes.

Si, por el contrario, vienes de una generación anterior, debes plantearte en qué escenarios te puede beneficiar ese cambio. En el ámbito de los equipos portátiles tienes poca mejora en términos de potencia pero sí que lo puedes agradecer en cuanto a eficiencia energética y consumo de batería, un punto que siempre se debe tener en cuenta.

Pero ese es incluso un futuro lleno de nubes negras que se despejarán una vez que los Ryzen pasen las primeras pruebas de rendimiento. Hasta entonces, y a falta de pruebas concluyentes, deberías mirar con recelo los nuevos Kaby Lake.

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