abre la puerta a un internet a dos velocidades

Ganan las 'telecos', pierdes tú: así te afecta el revés europeo a la neutralidad de la red

El Parlamento Europeo ha aprobado la norma que regulará la neutralidad en la red. Te explicamos en qué consiste, a quién perjudica y a quién beneficia

Foto: Vittorio Colao, CEO de Vodafone, y César Alierta, CEO de Telefónica. (Foto: Reuters)
Vittorio Colao, CEO de Vodafone, y César Alierta, CEO de Telefónica. (Foto: Reuters)

El Parlamento Europeo aprobó este martes la normativa que debe regular el mercado único europeo de comunicaciones electrónicas para crear un continente conectado. Se trataba de dar unas reglas de juego común para la economía en la red. Por un lado, se fijó el 15 de junio de 2017 como la fecha límite para eliminar el roaming dentro de los países miembros. Por otro, se establecieron las condiciones para garantizar, en teoría, la llamada neutralidad en la red. 

La neutralidad en la red es un concepto que implica que todos los datos que circulan por internet tienen que ser tratados de la misma forma, sin discriminar su procedencia o destino. De esta forma, todos los servicios y empresas parten de la misma posición para llegar a los internautas. Sin ventajas ni favoritismos. Así ha funcionado la red desde que nació y no ha habido problema.

Europa aprueba un internet a dos velocidades

Pero ahora internet es un nuevo escenario económico, un nuevo medio de intercambio de bienes y servicios. Las operadoras que ponen las infraestructuras y la conexión, las redes sociales donde nos relacionamos, los servicios de televisión, las empresas de ecommerce, los medios de comunicación, startups recién nacidas, negocios pequeños, medianos y grandes… La economía digital crece cada día, y la regulación sobre el campo de juego no podía esperar más.

1. ¿Qué dice la nueva normativa europea?

El texto aprobado en el Parlamento Europeo establece que el tráfico debe ser tratado de forma equitativa, sin discriminación, restricción o interferencia, independientemente del emisor, el receptor, el tipo, el contenido, el dispositivo, el servicio o la aplicación. Reconoce que un internet abierto y una red neutral han sido impulsores clave de la competitividad, el crecimiento económico, el desarrollo social y la innovación.

Por eso, el texto pide a los servicios de acceso a internet (ISPs) que no bloqueen, ralenticen, disminuyan o discriminen contenidos específicos, aplicaciones o servicios, a excepción de un número limitado de medidas para gestionar el tráfico. 

Es un texto tan abstracto que las operadoras podrán hacer prácticamente lo que quieran

Sin embargo, todo puede quedar en un puñado de buenas intenciones porque la redacción de la norma es demasiado vaga en muchas cuestiones, asegura Sergio Carrasco, abogado especializado en derecho de internet. "Es un texto tan abstracto que las operadoras podrán hacer prácticamente lo que quieran" y no será legalmente reprochable salvo en aquellos casos en que el abuso sea escandalosamente evidente.

2. ¿Qué problemas tiene?

Esa indeterminación que señala Carrasco queda plasmada en cuatro problemas concretos, que son los siguientes:

- Permite la creación de vías rápidas para el tráfico en internet al introducir el concepto de "servicios especializados", que no llega a definir, aunque sí menciona servicios de televisión IP, de telemedicina o de videoconferencia en alta definición. 

- Permite la introducción del zero rating, una práctica por la que una operadora puede determinar que los datos consumidos por una determinada aplicación o servicio no se carguen en la tarifa de datos del usuario.

- Contempla la definición de distintas clases de servicios, y permitirá acelerar o ralentizar el acceso, incluso en casos en los que no haya problemas de tráfico.

- Permite tomar medidas para gestionar el tráfico en caso de congestión "inminente" aunque no define a qué se refiere con esa inminencia, lo que quiere decir que se podrán tomar esas medidas en cualquier momento y no solo en los momento en que se haya producido el atasco

Estos cuatro problemas se resumen en uno: con este texto, los ISPs tienen la posibilidad de crear un internet a dos velocidades. Esos "servicios especializados" o el zero rating beneficiarán a unos datos sobre otros, y la posibilidad de tomar medidas para gestionar el tráfico más allá de los momentos de congestión permitirá a las operadoras favorecer a unos servicios y no a otros.

3. ¿Qué soluciones se habían propuesto?

Había propuestas varias enmiendas al texto que buscaban solucionar estos problemas. Básicamente, trataban de concretar la definición de algunos conceptos de forma que los ISPs no tuviesen la posibilidad de utilizar la norma para su beneficio a costa de empresas y usuarios.

- Redefinir el concepto de "servicio especializado", de forma que se especifique qué aplicaciones pueden ser incluidas en el grupo y por tanto beneficiadas en el tráfico. 

- Dar a los países la posibilidad de adoptar regulaciones complementarias en torno al zero rating, para proteger a usuarios y compañías de lo que pueden ser situaciones discriminatorias o contrarias a la libre competencia.

- Puesto que el texto ya incluye la posibilidad de tomar medidas en caso de congestión, otra de las enmiendas proponía eliminar todo lo relativo a la admisión de clasificar los servicios por clases y favorecer unas sobre otras.

- Tomar medidas, no para impedir, pero sí para limitar la capacidad de los ISPs para discriminar unos datos sobre otros al tratar de prevenir la congestión del tráfico.

4. ¿Por qué se descartaron?

Ninguna de las enmiendas propuestas han sido aprobadas finalmente en la votación del martes. "El argumento que han dado es el de evitar retrasarse demasiado", explica Carrasco. El texto incluía también la regulación para el fin del roaming en Europa, un tema sobre el que existía cierta presión tanto por parte de organizaciones de usuarios como por parte de la Comisión Europea.

Admitir las enmiendas habría significado prorrogar los trámites durante varios meses, entre negociaciones sobre la nueva redacción y nuevas votaciones, y al parecer el fin del roaming no podía esperar más, así que los europarlamentarios han preferido aprobar (por amplia mayoría) un texto vago sobre la neutralidad en la red. 

5. ¿Por qué ganan las 'telecos'?

Para David Maeztu, también abogado, a la hora de explicar la indefinición del texto no estaría de más seguir la pista del dinero. "Tal y como está redactada la norma, hay dos beneficiados: las operadoras y las grandes empresas de internet".

En el caso de las operadoras, el beneficio es evidente: el texto les da la posibilidad de manipular prácticamente a su antojo el tráfico que pasa por sus redes, favoreciendo el acceso a unos servicios y relegando a otros a vías más lentas y congestionadas. Esto supone una nueva oportunidad de negocio para ellas, ya que podrán llegar a acuerdos con aquellas empresas que necesitan su servicio para llegar a sus clientes, así como impulsar sus propios productos. Imaginen, por ejemplo, a Telefónica decidiendo que sus clientes podrán ver series a través de Movistar+ sin que eso consuma su tarifa de datos, pero no dando el mismo trato a Netflix. 

Por otro lado, como menciona Maeztu, también las grandes empresas podrán sacar partido de esto, ya que podrán pagar a las operadoras para que potencien su tráfico frente al de su competencia. Retomando el ejemplo anterior pero dándole la vuelta, Netflix podría pagar a Telefónica para que acelere sus datos, algo que difícilmente podrían hacer con la misma holgura otros competidores de menor tamaño.

6. ¿En qué te afecta como usuario?

Que el tráfico de los servicios más grandes se acelere y que algunos de ellos no consuman tarifa de datos puede parecer positivo para el usuario de a pie, pero esto viene con unas contrapartidas que no lo son tanto. 

No tiene por qué ser en el precio directamente, sino en la explotación de sus datos, que es como muchos gigantes consiguen sus beneficios

Para empezar, porque habrá un sesgo ajeno al decidir a qué servicios accedemos y a cuáles no. Ya no será cada uno con su móvil o su ordenador, navegando libremente, sino que abaratando o acelerando algunas páginas, las operadoras nos estarán dirigiendo de forma más o menos sutil en cada caso, pero dirigiendo al fin y al cabo.

Y también porque, puesto que nada es gratis, si unos servicios deciden pagar a las operadoras para que sus datos pasen sobre otros, sería ingenuo pensar que eso no va a repercutir sobre los usuarios. "No tiene por qué ser en el precio directamente, sino en la explotación de sus datos, que es como muchos gigantes consiguen sus beneficios", apunta Maeztu.

7. ¿En qué afecta a las demás empresas?

Esta normativa es una zancadilla a la libre competencia en internet, y serán las medianas y pequeñas empresas, las startups y los profesionales autónomos que dependen de la red para llegar a sus clientes los que más la sufran, por no mencionar a ONGs, asociaciones sin ánimo de lucro, artistas, profesores e instituciones educativas o científicas. 

¿Cómo podrá surgir un nuevo Google si parte de una situación de desventaja respecto al actual? ¿Quién podrá hacer frente a WhatsApp, o a YouTube? "Si algo ha caracterizado al desarrollo de internet hasta ahora han sido las pequeñas empresas plantando cara a las grandes, y triunfando porque, en una situación de igualdad competitiva, daban un mejor servicio a los clientes. Eso ahora está en peligro", se lamenta Maeztu.

8. ¿En qué afecta a la economía en general?

Un internet a dos velocidades afecta a la libre competencia al favorecer a los grandes sobre los pequeños desde la base. El zero rating da además a las operadoras la oportunidad de potenciar sus servicios o los de sus socios frente a los demás. 

Hoy, muchas empresas utilizan internet para llegar a sus clientes, y si apartamos a las más grandes, que podrán pagar por estar en los carriles sin problema, todas las demás acusarán el golpe. Las medianas, aunque podrán pagar, repercutirán el coste a sus clientes. Las pequeñas no podrán hacerlo y se quedarán fuera, relegadas al tráfico lento y con su negocio perjudicado. 

Sectores emergentes que dependen de internet se verán irremediablemente afectados: el comercio electrónico, la compraventa de entradas para espectáculos, las empresas de ciberseguridad o las de economía colaborativa son solo algunos ejemplos.  

9. ¿Cómo se ha regulado en Estados Unidos?

Estados Unidos vivió esta misma situación en primavera de este mismo año, aunque la legislación finalmente aprobada allí sí que se consideró una victoria por parte de los defensores de la neutralidad en la red.

Como mucho, podrán frenar los servicios solamente con objetivos de 'gestión razonable de la red', nunca por motivos comerciales

Entre otras cosas, la comisión federal de comunicaciones (FCC) estableció que los ISPs no podrán tomar medidas que interfieran de forma poco razonable o que perjudiquen a los consumidores o a las empresas dueñas de las aplicaciones a las que los primeros intentan acceder. Como mucho, podrán frenar los servicios solamente con objetivos de "gestión razonable de la red", nunca por motivos comerciales. 

Y eso que la cosa tampoco pintaba bien para los internautas estadounidenses. En el texto inicialmente presentado por Tom Wheeler, presidente de la comisión, se contemplaba la creación de vías rápidas de pago en internet. Rectificó después de la presión en contra del presidente Barack Obama, de los dueños de webs que se verían afectadas como Netflix, Kickstarter o Tumblr, y de miles de críticas de internautas particulares.

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