Cuidado con las tarifas alternativas al 'roaming' (o acabarás pagando el doble)
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hasta un 171% de sobrecoste

Cuidado con las tarifas alternativas al 'roaming' (o acabarás pagando el doble)

Un informe de la CNMC advierte del peligro de contratar este tipo de bonos, donde las ventajas ofrecidas se pierden si no se usan. El resultado: pagar más que con las tarifas normales

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(Reuters)

Aquellos usuarios que no sepan escoger la tarifa de roaming más adecuada para ellos corren el riesgo de pagar hasta un 171% más. Es la principal conclusión de un informe publicado esta semana por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). La culpa de este sobrecoste se encuentra en las llamadas tarifas alternativas, que pueden resultar más ventajosas a priori para revelarse como una trampa en la factura de final de mes.

Los precios del roaming están regulados a nivel europeo, en forma de eurotarifa que las operadoras están obligadas a ofrecer por defecto desde 2007, según fijó la Comisión Europea. Fuentes de la CNMC explican a Teknautas que todas las empresas cumplen este punto, “después de que Vodafone fuera multada con 3,2 millones de euros por infringir este punto”.

La teleoperadora, en lugar de cobrar la eurotarifa por defecto, daba de alta en una tarifa alternativa para viajes al extranjero. “Si quieres un bono diferente de la tarifa regulada tienes que pedirlo”, recuerdan desde la CNMC.

La eurotarifa, fijada por la Comisión Europea, debe ser la tarifa por defecto a menos que el usuario desee contratar otra

En estas tarifas alternativas los usuarios corren el riesgo de castigar su cartera innecesariamente. Según el informe, si la eurotarifa fijada es de 24 céntimos por minuto, el precio medio de las llamadas efectuadas en la Unión Europea con estos bonos fue de 36,7 céntimos por minuto (un 53% más).

En cuanto a las llamadas recibidas, el precio por cada minuto era de 19 céntimos frente a los 7 céntimos de la eurotarifa, un 171% más elevado. Además, el informe también revela que un 57% de los operadores muestra información incompleta, errónea o desactualizada sobre sus tarifas de roaming en sus páginas web.

“En general sale mejor la eurotarifa”, comentan desde la CNMC. El problema de las tarifas alternativas es que los operadores las ofrecen en forma de bonos. Esto provoca que el cliente pague (por ejemplo) un euro por hablar 20 minutos al día, mandar 20 SMS y disponer de 20 megas de internet. “Si hablas sólo tres minutos no consumes el bono, pero lo pagas igual y no se acumula para el día siguiente”. Es algo similar a lo que ocurre con los bonos de internet destinados a aquellos clientes que consumen su tarifa de datos mensual: si no se usan al finalizar el mes, se pierden aunque se hayan pagado al completo.

El resultado es que, según el uso que haga el cliente en el extranjero del móvil, las tarifas alternativas pueden salir carísimas. Lo más importante es que cada usuario tenga claro qué tipo de consumo es el más apropiado: si somos de los que sólo mandamos un SMS para informar de que llegamos bien, la eurotarifa por defecto es más lógica que contratar un bono. “Las estadísticas nos dicen que las tarifas alternativas salen mucho más caras porque la mayoría de gente no agota el bono”, aseguran en la CNMC.

Cómo evitar sustos en la factura

Muchos operadores no cuentan con una tarifa alternativa, por lo que de forma predeterminada y sin otra opción contaremos con la eurotarifa. Movistar, Vodafone, Orange y MasMovil sí que ofrecen estos bonos, por lo que es necesario tener claro el uso que vamos a darle al roaming antes de contratarlos.

En este sentido la primera pregunta que hay que hacerse es si realmente vamos a utilizar el roaming: hoy en día la mayoría de gente puede sobrevivir con los wifis de aeropuertos y hoteles, suficientes para informar de nuestro estado a amigos y familiares, comprobar el correo y actualizar las redes sociales. La mejor opción para esta mayoría de usuarios es desconectar la famosa Itinerancia de datos para no tener que pagar sobrecoste alguno.

Si hablas sólo tres minutos no consumes el bono, pero lo pagas igual y no se acumula para el día siguiente

Cuando el uso prolongado del móvil es necesario por motivos de trabajo, puede ser una buena idea comprar un tarjeta de prepago: de esta forma dispondremos de un nuevo número, pero al ser un operadora local saldrá más barato, sobre todo para llamadas nacionales. Una buena idea para permanencias largas, ya sea por un contrato temporal en el extranjero o por una beca Erasmus.

La última posibilidad, si el wifi de hoteles y restaurante no es suficiente pero tampoco queremos un nuevo número, es utilizar el temido roaming. Tal y como recuerda la CNMC, los menos adictos pagarán menos con la eurotarifa estándar contratada por defecto, mientras que si se necesita un uso mayor son mejores las tarifas alternativas. Esto será así, al menos, hasta junio de 2017, fecha anunciada para la muerte del roaming: a partir de ese día los recargos desde el extranjero caerán en el olvido.

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