de 1.000 dólares por kwh en 2007 a 410 en 2014

El coste de las baterías eléctricas está bajando mucho más rápido de lo esperado

Uno de los obstáculos para el triunfo del coche eléctrico es que las baterías puedan competir en precio con los motores de gasolina. Ese momento llegará pronto, según investigadores suecos

Foto: El coste de las baterías eléctricas está bajando mucho más rápido de lo esperado

Una de las cosas que sorprendieron al mundo cuando Elon Musk anunció el pasado mes de mayo su proyecto para construir baterías caseras para almacenamiento de energía eléctrica fue su precio: 3.500 dólares y no los 10.000 que apenas unos días antes aventuraban los medios (incluido Teknautas). Esto las convertía en una opción mucho más viable para la mayoría de los hogares que podrían beneficiarse de su uso. 

Que las baterías de ión litio llevan ya tiempo bajando de precio no es un secreto, y lo más probable es que la tendencia continúe. Un paper recientemente publicado en Nature Climate Change, y del que se hace eco Ars Technica en este artículo, ha recogido datos que muestran cómo el precio de las baterías eléctricas para coches (las de Tesla, y las de todos los demás) están bajando. Si efectivamente esto sigue así, el paper sugiere que  los vehículos eléctricos serán capaces de competir con los coches de combustible y los generadores de respaldo en un futuro no muy lejano.

La investigación, llevada a cabo por Björn Nykvist y Måns Nilsson, científicos del Instituto Medioambiental de Estocolmo, señala que el precio de producir paquetes de baterías para coches eléctricos cayó dramáticamente entre 2007 y 2014, alcanzando niveles inferiores de lo que esperaban incluso las previsiones más optimistas.

'Se entiende que el coste debe caer por debajo de los 150 dólares por kWh para que sean competitivas respecto a los vehículos de combustión interna'

"Los resultados muestran que los costes en 2014 probablemente ya eran inferiores que la media proyectada para 2020". Los autores esperan que esto continúe ocurriendo, quizá hasta el punto en el que los sistemas con baterías de ión litio estén al mismo nivel que los vehículos que consumen gasolina, aunque son precavidos y mantienen que, si efectivamente esto llega a ocurrir, hará falta todavía algún tiempo.

"El factor más importante para alcanzar un mercado masivo y competitivo de baterías para coches eléctricos es su coste relativo. Se entiende que éste debe caer por debajo de los 150 dólares por kWh para que sean competitivas respecto a los vehículos de combustión interna", indican Nykvist y Nilsson.

Los costes son la mitad que hace 2007

Para llevar a cabo su investigación, los científicos tuvierno en cuenta los costes estimados para la producción de baterías que se recogieron en más de 80 informes publicados en la literatura científica, así como en otras publicaciones, como análisis de la industria, consultorías y agencias, además de las publicadas por las empresas productoras. No hicieron distinción entre los distintos tipos de baterías de ion litio, ni tuvieron en cuenta los costes de las baterías para coches híbridos.

Sus datos mostraban que el precio de las baterías bajó entre 2007 y 2014 una media de aproximadamente un 14% al año, de unos 1.000 dólares por kWh a unos 410 en 2014. Si sacaban de las cuentas a los pequeños fabricantes, y tenían solo en mente a las productoras líderes del mercado, se encontraban con que la diferencia era aún más grande: cerca de 300 dólares por kWh en 2014.

Claro que el estudio no se puede considerar perfecto debido sobre todo al secretismo que envuelve a las empresas, sus patentes y su modelo de negocio, pero los autores confían en lo acertado de sus conclusiones ya que se acerca a lo que algunos de esos fabricantes sí han declarado públicamente: "Un coste medio actual de unos 300 dólares por kWh se acerca bastante a la información que dio el ingeniero jefe de Motor de Tesla, JB Strubel, que aseguró en 2013 que el coste de la batería del Model S en muchos casos está por debajo del 25% del coste total del coche, lo que sería aproximadamente unos 310 dólares por kWh". Señalan que lo mismo ocurre con otros fabricantes, lo que por ejemplo en el caso del Nissan Leaf serían esos 300 dólares por kWh.

Los investigadores explican esa bajada mencionando lo que llaman el ratio de aprendizaje, que definen como "la reducción del precio que sigue a una duplicación acumulada de la producción". En el caso de los fabricantes de baterías, ese ratio resultó ser de entre el 6 y el 9 %, y podría aumentar. "Aún hay sitio para mejoras en I+D en esas baterías, por ejemplo en el campo de los materiales para ánodos y cátodos o la composición de electrolitos. Con estos factores, se puede hablar de bajar los costes hasta los 300 dólares por kWh, y unido a la economía de escala, se puede plantear un ratio de aprendizaje de entre el 12 y el 14 %".

'Aún hay sitio para mejoras en I D en esas baterías, por ejemplo en el campo de los materiales para ánodos y cátodos o la composición de electrolitos'

Esto quiere decir, a pesar de la necesaria cautela y de tener en cuenta fenómenos que pueden producirse y que quizá no seamos capaces de predecir aún, que el panorama es bueno para aquellos que tratan de reducir los costes de los vehículos eléctricos, y quizá también para los que quieren vender baterías caseras como la que presentó Tesla hace unos meses. Según los investigadores, los costes de esas baterías caseras de ión litio se "contagian" de los análisis que se van publicando sobre el coste de las baterías para coches.

"Esto tiene implicaciones significativas para los principios que se utilizan cuando se planean futuros sistemas energéticos y de transportes, y permite mantener una perspectiva optimista sobre la aportación que harán los vehículos con baterías eléctricas a un futuro bajo en emisiones de dióxido de carbono". 

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