el trofeo de general motors

¿Nuevo? En 1989 ya existían coches con panel táctil y funciones avanzadas

El automóvil incluyó una innovación adelantada a su época en varias décadas, a pesar de que hoy en día muchos coches cuentan con tecnologías similares, e incluso conexión a internet y 'apps'

Foto: El Trofeo de 1989
El Trofeo de 1989
Autor
Tiempo de lectura4 min

Las pantallas táctiles se han vuelto ubicuas e imprescindibles en nuestras vidas, e incluso comienzan a conquistar el mundo del automóviles. Vehículos de lujo como el Tesla Model S ya la incluyen desde hace varios años pero, ¿quién fue el primero en incorporar esta tecnología? Así como los primeros smartphones se remontan a los años 90, para encontrar el primer panel táctil en un coche hay que viajar hasta 1989. El pionero que se adelantó veinte años a su tiempo no fue otro que General Motors.

En 1989, la empresa estadounidense actualizó uno de sus modelos de lujo, el Oldsmobile Toronado Trofeo, con una pantalla táctil que por aquel entonces casi parecía de ciencia ficción. El Centro de Información Visual (VIC, del inglés Visual Information Center) permitía controlar el aire acondicionado y la radio. También servía como ordenador de abordo y para manejar el manos libres.

“Puede que Oldsmobile sea la línea de automóviles más infravalorada de los Estados Unidos”, escribía en 1992 el experto en motor del diario Orlando Sentinel, Richard Truett. “El problema de muchos vehículos de General Motors hoy en día es que son iguales por dentro, pero no es lo que ocurre con el Trofeo. Este coches tiene una característica que ningún otro tiene”, advertía.

Truett se muestra realmente asombrado con el VIC: “Jamás he visto algo así en un coche”. No era para menos, porque esta pantalla no sólo permitía cambiar de emisora o subir la calefacción. También incluía un sistema de navegación que, puesto que el GPS todavía era exclusivo para usos militares, consistía en una brújula.

Durante el CES 2014, General Motors anunció que todos sus Chevrolet estarían conectados a internet en 2015 a través de una conexión móvil 4G

El ordenador de abordo incluido en el VIC informaba del estado de la transmisión y de cuándo era necesario llevar el vehículo al taller. Además incluía un calendario y un sistema para calcular la distancia y tiempo que podía conducirse con la gasolina restante.

Todavía hay más, porque esta “enciclopedia virtual de la información”, como la bautiza Truett, avisaba si el conductor olvidaba quitar el intermitente tras un cambio de carril o si producía algún problema como el sobrecalentamiento del motor o algún líquido tenía el nivel bajo.

El precio de esta tecnología futurista para la época era de 1.300 dólares en su versión básica, a los que había que añadir otros 999 dólares en caso de querer el teléfono inalámbrico. Todo un abuelo de las pantallas táctiles actuales en forma de tubo de rayos catódicos.

Coches con internet y 'apps'

General Motors descontinuó su línea Oldsmobile en 2004, pero eso no ha impedido que la tecnología táctil siga evolucionando en los automóviles. Ya en el siglo XXI, la misma General Motors vuelve a ser un ejemplo de innovación: llegan los coches conectados a internet y con apps.

Durante el CES 2014, la mayor feria de electrónica de consumo del mundo, General Motors anunció que todos sus Chevrolet estarían conectados a internet en 2015 a través de una conexión móvil 4G. Gracias a ellas, los pasajeros de la parte de atrás podrán ver películas en streaming, por ejemplo. Los conductores podrían, además, hacer uso de aplicaciones de navegación, entre otras.

El internet de las cosas todavía tiene un largo camino por recorrer, y está por ver que los usuarios estén dispuestos a pagar por una conexión móvil en sus vehículos en vez de simplemente conectarse con sus smartphones. Mientras tranto, ya existen incluso tiendas de aplicaciones para coches: la AppShop de GM incluye diversas apps de navegación, podcasts y una para escuchar noticias de medios digitales.

Con tecnologías como la pantalla táctil del Trofeo se inició una moda que va encaminada a facilitar el uso de los automóviles. A pesar de todo este tipo de dispositivos pueden suponer una distracción para el conductor, algo que los desarrolladores también tienen en cuenta. Si las aplicaciones en vehículos se popularizan, será necesario garantizar su seguridad. Deben ser tan sencillas de usar como el botón de una radio analógica, y tiene que resultar imposible acceder a pantallas complicadas con mucho texto con el coche en marcha. En este sentido, la posibilidad de controlarlas mediante la voz o a través de alguna especie de asistente virtual personal parece mucho más adecuada en este contexto.

Las posibilidades, si se hace bien, son variadas: desde avisar de accidentes a recopilar datos del uso del coche para mejorar su rendimiento. Puede que queden décadas para que se popularicen estos coches inteligentes o que nunca lleguen a extenderse, pero, como ocurrió con el Trofeo, se trata de poner una primera piedra sobre la que se pueda edificar la innovación tecnológica.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios