Europa se quema: los incendios aumentan en los últimos años
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2017, EL PEOR AÑO

Europa se quema: los incendios aumentan en los últimos años

Los incendios en los países europeos son cada vez más frecuentes, siendo Portugal y España los más afectados

Foto: Incendio en Kamatriades, Grecia, este agosto. (EFE)
Incendio en Kamatriades, Grecia, este agosto. (EFE)

Desde finales de julio, las llamas han arrasado más de 100.000 hectáreas en Grecia. Centenares de casas y de pequeñas empresas se han visto reducidas a cenizas por el fuego en Eubea, situada 200 km al norte de Atenas, en una parte del Peloponeso y en la periferia de la capital.

Lejos de ser algo nuevo, la imagen del desastre se repite todos los años y cada vez con mayor frecuencia en Europa. Dentro del continente, Portugal, España, Francia, Italia, Grecia y Croacia son los países más afectados. La tendencia en el número de fuegos es a peor y lo sucedido en 2019 es solo un ejemplo. Ese año, durante los cuatro primeros meses, se registraron en Europa más de 1.200 incendios de unas 30 hectáreas o más, mientras que la media de 10 años para el primer cuatrimestre del año era de 115.

Grecia continúa luchando contra las llamas

Aunque los países ubicados más al sur sufren peores consecuencias, el fuego alcanza cada vez más zonas del norte del planeta debido a las altas temperaturas y los periodos de sequía anormales que se registran en ellas. La propia Comisión Europea constata que “Suecia experimentó la peor temporada de incendios desde que se recopilan datos, una situación inusual para un país nórdico”.

Según los informes anuales de la Unión Europea sobre incendios forestales, en 2019 ardieron en el continente en torno a 270.547 hectáreas. Los países con episodios más frecuentes son España y Portugal. Ambos se sitúan primeros en cantidad de fuegos en 2019, pero también en 2017 y 2016.

Con los datos disponibles, 2017 fue el año en que más incendios se registraron en el continente: un total de 69.751. En España, se produjo más del 7% de ellos. Y desde el año 2000, la frecuencia de los fuegos ha crecido.

Foto: La mitad de los incendios declarados en Europa se registran en España, donde sólo se detiene al 2 de los causantes

Según Greenpeace, el aumento de los incendios es la punta del iceberg de la situación de los bosques y del cambio climático. Las olas de calor hacen que el monte sea más vulnerable a las llamas y que estas sean mucho más devastadoras. Lo mismo ocurre con el aumento de la vegetación continuada como resultado del éxodo rural.

La gestión urbanística tampoco ayuda. Al no tener en cuenta el riesgo de incendios forestales a la hora de urbanizar, se construyen viviendas e infraestructuras en zonas de alto riesgo que son indefendibles y que no están preparadas para prevenir y mitigar los impactos de los incendios forestales. “La población que vive en el medio natural no tiene percepción del riesgo y no conoce sus deberes y responsabilidades en materia de prevención y autoprotección de sus bienes. Se prioriza salvar casas vacías e infraestructuras por encima del bosque, incluso cuando los propietarios de estos bienes no han elaborado planes de autoprotección”, expone Greenpeace.

Europa supera a Estados Unidos

El 2 de agosto de este año, 91 incendios forestales ardían en todo Estados Unidos: han arrasado casi 730.000 hectáreas desde que comenzaron. Por primera vez desde hace al menos cuatro años, son más los fuegos ocurridos en el continente europeo que en EEUU.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas publicó hace unos días un informe sobre cómo el calentamiento global cambiará nuestro planeta en las próximas décadas. El estudio demuestra que las emisiones de gases de efecto invernadero de las actividades humanas son responsables de un calentamiento del planeta en un 1,1 grados centígrados desde el periodo 1850-1900 hasta la actualidad.

Para la World Wildlife Fundation, la combinación de olas de calor prolongadas, sequías acumuladas y baja humedad unida a una vegetación muy seca y bosques sin gestión está generando incendios mucho más rápidos y de una virulencia nunca vista. Además, los periodos de riesgo se han alargado. A escala planetaria, urge luchar contra el cambio climático global y poner freno a la deforestación y degradación de los bosques en los trópicos.

España, líder en incendios

El incendio que se declaró el sábado pasado entre los municipios abulenses de Navalacruz y Cepeda de la Mora, en Ávila, es el más extenso en las casi cuatro décadas de la historia autonómica de Castilla y León. En la Comunidad de Madrid, el fuego declarado el domingo en la localidad de Batres ha afectado ya a 191 hectáreas, y en Andalucía, el fuego en Villaharta ya ha consumido 112,88 hectáreas. Los grandes incendios forestales en España apenas suponen el 0,18% del total, pero en ellos arde el 40% de la superficie total afectada.

En 2019, más de 83.000 hectáreas ardieron en nuestro país como consecuencia de los incendios forestales. Pese a que el número es superior al de 2018, el año 2017 bate todos los récords. Un total de 5.088 episodios arrasaron el país ese año, quemando un total de 178.233,93 hectáreas. Los incendios se concentraron en Asturias, Cantabria y Galicia, pero esta última y Castilla y León fueron las comunidades donde más hectáreas ardieron, 101.740, el 57% del total de hectáreas quemadas en el país.

El incendio sigue sin estar controlado en Navalacruz

Aunque las causas del pico de incendios en ese año son muy variadas, los récords en temperaturas que se alcanzaron fueron determinantes. Entre 1975 y 1990, en la Península no hubo más de dos olas de calor en un mismo año. En 2017 hubo cinco. En los datos recopilados, se incluyen los terrenos quemados de superficies forestales tanto leñosas como herbáceas.

Si comparamos con el resto de países europeos, el caso de España destaca en cuanto a número y tamaño de los fuegos. Por su parte, Portugal destaca por la cantidad de incendios y de hectáreas afectadas con respecto a su superficie, con un 65%, la mayor de los países del sur de Europa.

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