los extremistas pierden terreno

La socialdemócrata Mette Frederiksen será la primera ministra más joven de Dinamarca

La oposición de centroizquierda ganó las elecciones generales en Dinamarca gracias al desplome del xenófobo Partido Popular Danés, que perdió la mitad de sus votos

Foto: La líder de los socialdemócratas daneses, Mette Frederiksen. (Reuters)
La líder de los socialdemócratas daneses, Mette Frederiksen. (Reuters)

La oposición de centroizquierda ganó las elecciones generales en Dinamarca desbancando al bloque gubernamental de derecha, lastrado por el desplome del xenófobo Partido Popular. La socialdemócrata Mette Frederiksen se convertirá, a sus 41 años, en la primera ministra más joven en la historia del país.

El bloque de centroizquierda, formado por cuatro partidos y liderado por los socialdemócratas, obtuvo el 49% de los votos y 91 escaños, a uno de la mayoría absoluta, que podría lograr con el previsible apoyo de los ecologistas de La Alternativa. El bloque gubernamental del primer ministro, el liberal Lars Løkke Rasmussen, que se quedó con el 41% de los votos y alcanza los 75 escaños. Ni sumando los siete diputados de otras dos fuerzas de derecha o alguno de los cuatro mandatos de los territorios autónomos de las Islas Feroe y Groenlandia estaría cerca de la mayoría

El Partido Socialdemócrata fue la fuerza más votada con más del 26%, similar a los anteriores comicios de 2015 y por delante del Partido Liberal de Rasmussen, que subió cinco puntos hasta un 24,5%, recuperando la segunda plaza pero lejos de poder formar gobierno.

El Partido Popular Danés (DF), que ha sido el apoyo de todos los ejecutivos liberal-conservadores desde 2001, perdió más de la mitad de sus votos y escaños para caer al 8,8% y bajar al tercer lugar, desplome similar al sufrido en los últimos comicios europeos.

Bloque opositor

Al triunfo de la oposición contribuyó en el buen resultado de los otros tres partidos del bloque, que subirían en conjunto más de ocho puntos: los social liberales con 7,4% y la rojiverde Lista Unitaria obtendrían el 5,5%, y el Partido Socialista Popular, el 7%.

La Alternativa, otro partido de centroizquierda pero que en estas elecciones no ha prometido su voto como primera ministra a la candidata socialdemócrata, retrocedería hasta el 2,4%.

Las otras dos fuerzas políticas que han integrado el Gobierno de Rasmussen lograrían resultados dispares: la Alianza Liberal caería al 3%, menos de la mitad que en 2015; y el Partido Conservador subiría en cambio más de dos puntos hasta el 5,9%.

Los extremistas

Dos fuerzas más extremas estarían a punto de lograr entrar en el Parlamento. Nueva Derecha, formación ultra que defiende no acoger a más refugiados, lograría representación con el 2,5% de los votos, mientras que Rumbo Firme, otra fuerza de corte similar que quiere prohibir el islam y expulsar a todos los inmigrantes no occidentales, está en 1,9%, cerca del mínimo del 2% necesario para llegar al legislativo.

Frederiksen ha insistido durante la campaña en su intención de gobernar en minoría en solitario pactando la política migratoria con el bloque de derecha, como ha hecho en la anterior legislatura, y los temas económicos y sociales, con sus aliados de centroizquierda.

Pero el retroceso electoral que predicen los sondeos podría aumentar las presiones de sus aliados para introducir modificaciones en la dura línea en inmigración y asilo que ha imperado en Dinamarca en las dos última décadas y que se ha acentuado desde 2015.

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