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"Nosotros los Dugin": las teorías detrás de la familia 'ultra' de filósofos más famosa de Rusia
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La gran familia ultranacionalista

"Nosotros los Dugin": las teorías detrás de la familia 'ultra' de filósofos más famosa de Rusia

Daria Dugina ha muerto en una explosión mientras conducía el coche de su padre, Aleksandr Dugin, el filósofo descrito como el "cerebro" de Putin para justificar la guerra de Ucrania

Foto: Aleksandr Dugin en Moscú, en 2014. REUTERS
Aleksandr Dugin en Moscú, en 2014. REUTERS

A Aleksandr Dugin no le faltan motes: el "Rasputin", el "cerebro" de Vladímir Putin, el "filósofo más peligroso del mundo"... Pero, ¿quién hay detrás de la imagen con la que se vendía -especialmente a Occidente- el propio filósofo ruso de 60 años? Y, ¿quién es Daria Dugina, su hija y también filósofa y politóloga ultranacionalista víctima de un atentado bomba la noche del sábado en la periferia de Moscú?

La muerte ha conmocionado a una gran parte de la sociedad rusa y Dugin ha prometido venganza. El suceso será investigado, aunque el Kremlin no ha tardado en señalar a Ucrania como autores de la explosión. Kiev ha negado las acusaciones y el grupo partisano ruso Ejército Nacional Republicano, que afirma que derrocará a Putin, se ha atribuido el atentado.

Foto: Natalia Vovk, en un fotograma publicado por los medios rusos.

Aleksandr Dugin ha sido una de las voces que desde el principio ha fomentado odio hacia los ucranianos. En un vídeo de 2014, dijo que "deberíamos matar, matar (a ucranianos)". Sus ideas políticas ayudaron a revivir la idea de Nueva Rusia (Novorossiya), con la que defiende la anexión de territorios que forman parte de Ucrania. "Sus ambiciones territoriales representan un enorme peligro para toda Eurasia y, sin resolver el problema ucraniano, en general no tiene sentido hablar de política continental", afirmó en otra ocasión.

El concepto de Eurasia es una de las claves de su libro "Los fundamentos de la geopolítica: el futuro geopolítico de Rusia", publicado en 1997 y un éxito de ventas en el país. Su idea radica en que el oponente de Rusia es todo el mundo "atlántico" que está liderado por Estado Unidos. Después de la caída de la Unión Soviética en 1991, Dugin persigue la idea de que Rusia pueda revivir y convertirse en un imperio mundial. En realidad, todo se basa en un enfrentamiento de Eurasia contra Occidente, en una lucha del territorio antes controlado por la URSS, de países euroasiáticos como Turquía e Irán, contra el imperio de Estados Unidos.

Ucrania es uno de los puntos más importantes de su discurso y Aleksandr Dugin sostuvo que la soberanía del país es un enorme peligro para esa idea de Eurasia. Por ello, la conquista política y militar del territorio es un "imperativo absoluto" para la geopolítica rusia. "(Ucrania) debe ser un sector puramente administrativo del estado centralizado ruso", opinó. Por ello, ocupar la zona oriental de Ucrania para sellar la Nueva Rusia es una de las obligaciones del Gobierno, según el filósofo, y lamentó que, en 2014, Rusia no intensificara su ofensiva en la región del Donbás. Estas ideas han ido calando en la mente de Putin y ha defendido el concepto de Eurasia.

Un Rasputin influyente pero sin cargo político

El presidente ruso afirmaba antes de la invasión a Ucrania que Moscú era una suerte de Roma eterna, la heredera de los imperios romano y bizantino y el centro de la cultura antieuropea que puede acabar con las amenazas progresistas y multiculturales. Detrás de esta idea está la tesis de Dugin. También la de "Nueva Rusia", que utilizó Putin en 2013 para apoyar la anexión de Crimea.

El filósofo ha alimentado muchas de las políticas e ideas del presidente, aunque no tiene un cargo en el Gobierno y algunos expertos ponen en cuarentena la influencia real que pudiera tener en Vladímir Putin. Dugin es un académico y era antes el editor de Tsargrad TV, una cadena de televisión conocida por su apoyo a Putin y a la Iglesia Ortodoxa Rusa. A pesar de que muchos lo llaman el "Rasputin" y el "cerebro" del mandatario, él mismo ha sido reservado sobre su relación con las altas esferas políticas del Kremlin. Puede ser que de Rasputin tenga solo la larga barba como el consejero del Zar.

Sin embargo, es innegable que una parte de las políticas de Putin se sostienen en el concepto de Eurasia ideado por Dugin. La guerra de Ucrania ha puesto al filósofo en una posición intelectual todavía más importante y, desde febrero de 2022, las declaraciones apoyando la invasión han sido prácticamente diarias. "Rusia ha desafiado a Occidente como civilización. (...) Esto significa que debemos ir hasta el final", escribió en su canal de Telegram antes del accidente de su hija. Además, afirmó que el país solamente podría ganar la guerra si toda la población se ponía en pie de guerra.

Foto: Aleksandr Dugin, con una granada anticarro en Osetia del Sur, en 2008. (Cortesía de A. Dugin)

Además de ser uno de los máximos representantes del concepto de Eurasia, Dugin también escribió el libro "La cuarta teoría política" en 2009, en el que pretende construir una nueva línea política para dejar atrás el liberalismo, el socialismo y el fascismo. En su teoría, pretende mezclar conceptos de las tres y crear un Estado con la religión y la lengua como máxima prioridad.

La explosión del coche en el que iba la hija del filósofo puede radicalizar todavía más a la persona que cree que el destino de Rusia "no estará completo hasta que unamos a todos los eslavos orientales y a todos los hermanos euroasiáticos en un gran espacio". También que la guerra es una buena noticia para Rusia, que se ha alejado así de los "tentáculos" de Occidente y se ha aislado para poder iniciar una guerra que afiance su influencia.

Dugina, digna hija de su padre

Cuando llegaron las primeras noticias del presunto atentado, la mayoría de los analistas se apresuraron a apuntar al padre, que había decidido en el último momento no montarse en el mismo coche que su hija, como el verdadero objetivo de la explosión. Sin embargo, y a pesar de no contar con la fama de su padre tanto fuera como dentro de Rusia, Daria Dugina era también un posible objetivo por sus propios méritos.

Dugina, más allá de lo personal, estaba unida a su padre en lo profesional y en sus ideas políticas, que combinan el etnonacionalismo ruso, ideas imperialistas con filosofía del eurasianismo y el Russkiy Mir (mundo ruso). La noche de su muerte, ambos habían participado en el festival ‘Tradiciones’, a las afueras de Moscú, y, según los correos obtenidos por una investigación conjunta publicada en Newlines Magazine, se encargaba en muchas ocasiones de gestionar los contactos de su padre con políticos de extrema derecha en Europa, especialmente en Italia, pero también en Alemania, Austria o Francia. En una reciente entrevista el mayo pasado, Dugina declaró “un honor estar en el mismo barco” que su padre.

“El hecho de que estemos bajo sanciones de EEUU, Canadá, Australia y Reino Unido es también un símbolo de que nosotros los Dugin estamos en el camino de la verdad en la lucha contra el globalismo”, añadía. El mes pasado, Reino Unido amplió a Dugina sus sanciones, calificándola como una “contribuyente frecuente y de alto perfil de desinformación en relación con Ucrania y la invasión rusa de Ucrania en varias plataformas en línea”.

placeholder Daria Dugina (Reuters)
Daria Dugina (Reuters)

Dugina era, precisamente, una comentarista relativamente habitual en varias cadenas de televisión. En uno de los programas que solía invitarla, Vremya Pokazhet ('El tiempo lo dirá', en ruso), el principal ‘talk show’ político de horario de mañana en el 'Canal 1' de Rusia, la presentadora Oleysa Loseva ha descrito el atentado como “un crimen monstruoso, un acto de intimidación y una señal para todos nosotros”. “[Dugina] murió por la idea de un mundo ruso [Russkiy Mir], porque no tenía miedo de decir lo que hacía tiempo que debería ser gritado”, ha continuado, en uno de los homenajes que se han repetido en otras cadenas.

Pero, ¿qué era lo que decía? En una de sus últimas entrevistas, apenas horas antes de su muerte, Dugina recogía las ideas de su padre sobre el choque de civilizaciones, la decadencia de Occidente y el multilateralismo que abandera. “El hombre occidental vive en un sueño, un sueño que nace de su hegemonía global”, y que la guerra de Ucrania era fruto de ese choque inevitable entre la decadencia de ese “totalitarismo liberal, fascismo liberal, totalitarismo occidental” frente al que está luchando Rusia.

Como la mayoría de los comentaristas, ideólogos, filósofos o intelectuales cercanos al Kremlin, Dugina había participado activamente en la propagación de las narrativas prorrusas sobre la invasión de Ucrania. Es co-autora de un próximo libro sobre la guerra, titulada ‘El libro Z’ (en referencia al símbolo ruso para la invasión), y numerosos artículos al respecto. El último de ellos, un reporte académico de una ponencia de su participación en el foro Army-2022, en el que aseguraba que las atrocidades cometidas por el Ejército ruso en Bucha habían sido “escenificadas con cadáveres de personas que fueron hechos pasar por víctimas” para denigrar a los soldados rusos.

El pasado junio, Dugina viajó hasta la destruida Mariúpol y la fábrica de Azovstal, el último bastión donde se refugiaron los soldados ucranianos antes de su rendición, para participar en varios vídeos propagandísticos rusos. Más tarde, en una gira por medios rusos, aseguró que Azovstal estaba llena de una “energía oscura” y “satanista”, en línea con las últimas líneas de la propaganda del Kremlin, que además de catalogar de ‘nazis’ a los ucranianos, ha empezado a tratarlos de “ateos” y “satanistas”, como explicábamos en un reciente artículo en El Confidencial. En otra entrevista, aseguraba que los de Azovstal seguían una “ideología de muerte”, y abogó por la “creación de tribunales” en los territorios ocupados para juzgarlos como criminales de guerra, terroristas o delincuentes, algo en principio no permitido por la Convención de Ginebra para los prisioneros de guerra, pero que Rusia estaría preparando en las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk.

Hay varias teorías sobre quién puede estar detrás de la muerte de Dugina, aunque al filósofo no le faltan enemigos en Rusia. "Todos los que están en el poder en Rusia son escoria. Excepto Putin", dijo en 2019.

A Aleksandr Dugin no le faltan motes: el "Rasputin", el "cerebro" de Vladímir Putin, el "filósofo más peligroso del mundo"... Pero, ¿quién hay detrás de la imagen con la que se vendía -especialmente a Occidente- el propio filósofo ruso de 60 años? Y, ¿quién es Daria Dugina, su hija y también filósofa y politóloga ultranacionalista víctima de un atentado bomba la noche del sábado en la periferia de Moscú?

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