Es noticia
Menú
"La peste y el cólera": Le Pen saca su lado más moderado en un debate que no cierra la elección
  1. Mundo
DEBATE ELECTORAL EN FRANCIA

"La peste y el cólera": Le Pen saca su lado más moderado en un debate que no cierra la elección

El presidente y candidato ha buscado reeditar el debate de 2017, cuando Le Pen se vino abajo y perdió sus opciones, pero esta se ha mostrado más preparada para devolver sus golpes

Foto: Emmanuel Macron y Marine Le Pen, durante el debate electoral. (Reuters/Pool/Ludovic Marin)
Emmanuel Macron y Marine Le Pen, durante el debate electoral. (Reuters/Pool/Ludovic Marin)

Por primera vez desde que la tradición del debate previo a la segunda ronda de elecciones presidenciales francesas llegó a la televisión en 1974, los dos candidatos se sentaban uno frente al otro en mesas separadas por apenas dos metros y medio. Del lado izquierdo, el actual presidente, Emmanuel Macron. A la derecha, la ultra Marine Le Pen, candidata del antiguo Frente Nacional, rebautizado como Agrupación Nacional. Durante casi tres horas, ambos mantuvieron una batalla dialéctica para convencer a los indecisos de cara a la votación de la segunda vuelta el próximo domingo 24 de abril. Un combate mucho más ajustado que el de las elecciones de 2017 y al que Le Pen llega con más opciones que nunca de arañar la presidencia francesa.

"Qué desperdicio. El país se merecía algo mejor", tuiteó el candidato izquierdista Jean-Luc Mélenchon cuando aún quedaba media hora de intercambio. Según todos los expertos, la clave serán los votantes que optaron por el resto de candidatos en primera vuelta, en concreto la capacidad de Macron y Le Pen de hacerse con la mayor parte del pastel de casi ocho millones de melenchonistas, y el nivel de abstención. En un piso en el centro de Madrid, cinco jóvenes franceses escuchan a sus candidatos presidenciales con escepticismo mientras juegan a beber chupitos cada vez que Le Pen o Macron repiten sus clichés más habituales. Nicolas, 25 años, no votó en primera ronda y no cree que vaya a hacerlo en la segunda: “Para mí son como la peste y el cólera”, resume. Su voto (o la ausencia del mismo) es de los que pueden decidir el resultado de las elecciones.

A ellos se han dirigido los candidatos en un duelo que ha comenzado con Le Pen prometiendo un "renacimiento democrático" en caso de ser elegida, mientras Macron pedía comprensión a sus compatriotas al enumerar las crisis que han marcado su quinquenio al frente del país. "Seré la presidenta de la justicia", remataba Le Pen, superando su minuto y medio inicial con creces, en un mensaje mucho más social que hace cinco años.

Francia, más dividida que nunca

El presidente terminó el debate enmarcando la votación de domingo en una suerte de referéndum sobre la Francia que quieren sus ciudadanos en el futuro en materias como el ecologismo, la laicidad o la pertenencia a la Unión Europea. Las fracturas en la sociedad francesa que se hicieron evidentes hace cinco años no han hecho más que profundizarse durante su mandato, como evidenciaron las urnas y confirmaron los candidatos.

Las casi tres horas de debate transitaron entre momentos muy técnicos donde Macron buscaba poner en evidencia a su rival y las bajadas al barro de ambos. "El 90% de su programa hace cinco años no podía llevarse a cabo sin salir de la UE. No ha cambiado de programa, pero no quiere reconocerlo", espetó Macron buscando retratar de nuevo la incapacidad de Le Pen para gobernar Francia y las contradicciones de su discurso. El presidente lanzó además golpes bajos como un ataque sin miramientos a la financiación del partido de Le Pen por parte de un banco ruso próximo a Putin y su reconocimiento de la anexión rusa de Crimea en 2014.

Foto: Emmanuel Macron, durante una videoconferencia por la crisis en Ucrania. (Reuters/Pool/Ludovic Marin)

"No me dé lecciones", respondía la ultraderechista, "soy una mujer completamente libre". Le Pen defendió su patriotismo por encima de las propuestas concretas, tanto en el plano internacional como en el económico. No fue capaz de explicar cómo rebajaría masivamente el IVA de la energía y los productos de primera necesidad sin negociar con Bruselas y lanzó otras promesas como la reducción de las importaciones para promover un nuevo localismo que "devuelva el dinero a los franceses".

La seguridad habitual de Macron, que muchos franceses ven como arrogancia, sirvió para desmontar las ideas impracticables de su rival, pero no logró sacar de quicio a Le Pen. La candidata no cayó en los mismos errores que en el debate de 2017, cuando su triste actuación selló sus opciones en las urnas, y contraatacó apoyándose en el descontento latente con el presidente: "Es insoportable ver que los franceses no van a poder tener una jubilación plena", afirmaba sobre la posibilidad de alargar la edad de jubilación hasta los 65 años, la propuesta más controvertida de Macron.

Macron llegaba a la cita de este año con una ventaja de más de 12 puntos en los sondeos —56,5% por el 43,5% de Le Pen en la última ola de Ipsos—, pudo ganar el debate a los puntos y parte como favorito el domingo, pero la candidata de ultraderecha buscaba conectar con un sentimiento más que vencer al presidente en su terreno y continúa aspirando a todo. Le Pen comenzó y terminó el debate dirigiéndose "al pueblo francés". Tenía un mensaje claro: "Otra opción es posible".

Por primera vez desde que la tradición del debate previo a la segunda ronda de elecciones presidenciales francesas llegó a la televisión en 1974, los dos candidatos se sentaban uno frente al otro en mesas separadas por apenas dos metros y medio. Del lado izquierdo, el actual presidente, Emmanuel Macron. A la derecha, la ultra Marine Le Pen, candidata del antiguo Frente Nacional, rebautizado como Agrupación Nacional. Durante casi tres horas, ambos mantuvieron una batalla dialéctica para convencer a los indecisos de cara a la votación de la segunda vuelta el próximo domingo 24 de abril. Un combate mucho más ajustado que el de las elecciones de 2017 y al que Le Pen llega con más opciones que nunca de arañar la presidencia francesa.

Noticias de Francia Elecciones Francia
El redactor recomienda