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Bienvenidos a la fortaleza chilena, donde los políticos no se pueden tirar el covid a la cabeza
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Empezará a poner la cuarta dosis

Bienvenidos a la fortaleza chilena, donde los políticos no se pueden tirar el covid a la cabeza

Con unas altísimas tasas de vacunación, la cuarta dosis sobre la mesa y un fuerte control fronterizo y de trazabilidad de casos, Chile es de los países mejor preparados para una nueva ola

Foto: Una niña recibe la vacuna del covid-19 en Santiago de Chile. (EFE/Marcelo Segura)
Una niña recibe la vacuna del covid-19 en Santiago de Chile. (EFE/Marcelo Segura)

Mientras medio mundo, en el hemisferio norte, atraviesa una nueva ola de la pandemia avivada por la variante ómicron, en Chile se acaban de celebrar unas elecciones presidenciales multitudinarias, con festejos masivos, en que la pandemia prácticamente ha estado fuera de la agenda. Ni estaba ni se la esperaba. Aparte de algunas menciones generales al sistema de salud, ninguno de los candidatos —el izquierdista Gabriel Boric, el ultraderechista José Antonio Kast— se atrincheró en la pandemia para hacer campaña. ¿Por qué? Porque actualmente es el país mejor protegido contra el covid y sus nuevas variantes —tanto delta como ómicron—. Bienvenidos a la fortaleza chilena.

Los comicios que dieron la victoria a Boric se celebraron con el mejor escenario epidemiológico de todas las votaciones realizadas en el país durante la pandemia. Y no han sido pocas: el plebiscito sobre una nueva Constitución en octubre de 2020; alcaldes, concejales, gobernadores regionales y los 155 integrantes de la asamblea que hoy escribe la Carta Magna el pasado mayo. En junio se votó la segunda vuelta de los gobernadores regionales; un mes después se celebraron las primarias en todos los sectores políticos para la elección de su respectivo candidato presidencial. El 21 de noviembre se votó el nuevo Congreso y la primera vuelta presidencial, y el domingo 19 de diciembre se resolvió el balotaje.

Foto: Protesta contra el uso de certificado covid en Turín. (EFE/Alessandro di Marco)

En prácticamente todas las contiendas, la pandemia estuvo de trasfondo. En algunas, como en el plebiscito, sí que impactó en su resultado, porque muchas personas mayores no acudieron a las urnas por miedo al contagio y predominó el voto joven, menos conservador. Sin embargo, en esta última elección el foco siempre estuvo en la disputa que había en juego, más que en los riesgos de la pandemia.

La gente acudió a votar con su mascarilla, sin tener que hacer filas ni sortear aglomeraciones. Encima de cada mesa de votación no faltó el gel hidroalcohólico y en alguna incluso hubo paquetes de mascarillas. “La gente mantuvo mucho cuidado y el Servicio Electoral nos entregó varios elementos de protección y algunas recomendaciones, como desinfectar las cabinas de votación cada 20 minutos y los bolígrafos”, explica Cristián Neira, quien fue vocal de mesa en un colegio de Pudahuel, uno de los barrios periféricos más poblados. “Las autoridades repitieron mucho las indicaciones de salir a votar con alcohol gel, mascarilla de repuesto y bolígrafos propios, y la gente salió a votar confiada”, añade. En redes, también los expertos entregaron sus consejos y recordatorios: “Mañana vota con tu mascarilla bien puesta y no te la saques hasta volver a casa. Lleva alcohol gel y lávate las manos al volver a casa. Mantén un metro de distancia en la fila y no olvides tu lápiz [bolígrafo]. Si todos nos cuidamos, votar es seguro”, tuiteó la infectóloga de la Universidad de Chile Claudia Cortes.

Cuarta dosis y control fronterizo

Chile ha destacado por ser de los primeros países en liderar las cifras de vacunación. Fue así con la primera y segunda dosis y está ocurriendo lo mismo con la tercera. Esta semana se superaron los 10 millones de dosis de refuerzo aplicadas, mientras que los adultos vacunados con la primera y segunda llegan al 92% de la población. A partir del próximo 1 de enero, para los mayores de 18 años, la tercera dosis será obligatoria para obtener el llamado pase de movilidad, documentos con códigos QR que permiten la entrada en muchos locales y espacios de ocio. Además, este viernes, el ministro de Salud, Enrique Paris, confirmó que la cuarta dosis comenzará a aplicarse a partir del 15 de febrero. “Tenemos una gran cantidad de Pfizer ahora, también AstraZeneca, y podemos acceder a Sinovac. Hay estudios que demuestran que Sinovac está funcionando muy bien contra ómicron, por ejemplo, así que tenemos disponibilidad de vacunas”, aseguró Paris este viernes.

El país sudamericano también ha sido uno de los pioneros en la inoculación a menores de edad. A finales de septiembre empezó la campaña para los niños y niñas de seis a 12 años y en diciembre se incluyeron los menores de tres a cinco años. En total, hay un 66% de menores vacunado con la pauta completa.

Foto: El gobierno británico vuelve a hacer obligatoria la mascarilla. (EFE/Andy Rain)

Otro factor que ha ayudado a contener la expansión de la variante ómicron ha sido el control fronterizo de la llegada de pasajeros del exterior y una buena trazabilidad de los casos detectados. Todo pasajero que ingresa al país debe presentar una PCR realizada antes de 72 horas, a la que se suma otra que se hace al llegar al aeropuerto. El viajero debe permanecer confinado hasta obtener el resultado negativo de esta segunda prueba, que suele demorar entre ocho y 12 horas. Según las autoridades sanitarias, hasta ahora se detectaron 133 casos de ómicron en Chile, 125 de los cuales procedían viajeros que regresaban a Chile, fundamentalmente desde Estados Unidos, y otros ocho casos fueron contactos estrechos del primer caso detectado el 3 de diciembre. Ninguno de ellos tiene evolución negativa, según indicaron las autoridades sanitarias.

Un informe de 'The Economist' ha situado Chile como el país mejor preparado para enfrentar la nueva variante. “Países sudamericanos con altos niveles previos de infección y buenas cifras de vacunación parecen estar mejor preparados (…) Chile y Uruguay tienen los programas de refuerzo más avanzados, en parte porque partieron antes, luego de los reportes que señalan que Sinovac [vacuna china mayoritaria aplicada en Chile] tenía menor eficacia”, detallaron.

“En salud, debe haber una continuidad”

A diferencia de otros países, donde la crisis del coronavirus y su respuesta son el arma de rencillas políticas, en Chile el nuevo cambio de tendencia política traerá más bien continuidad con las medidas del Gobierno anterior. En el tradicional encuentro entre mandatarios —el entrante y el saliente—, que se celebra siempre el día después de los comicios, el presidente actual, Sebastián Piñera, abordó la crisis sanitaria con Boric. Recalcó que lo más importante que trataron fue en materia de salud, respecto a la pandemia del covid-19 y el proceso de vacunación: “Le dimos buenas noticias, porque de ser necesaria una cuarta dosis, ya tenemos las vacunas, así que le dije al presidente electo que es un problema menos”, aseguró Piñera tras la reunión.

Foto: Una protesta contra la vacunación. (EFE/Kostas Tsironis)

El ministro Paris también tiene intención de coordinarse con el nuevo equipo que llegará al poder, pero considera que “en salud debe haber una continuidad, debe haber una política de Estado a largo plazo” y que “la exitosa campaña de vacunación contra el covid-19 llevada adelante por este Gobierno debe continuar luego del 11 de marzo”, fecha en la que Boric asumirá la presidencia.

Es prácticamente seguro que una de las integrantes del próximo Gobierno será la expresidenta del Colegio Médico Izkia Siches, quien tuvo un liderazgo fundamental durante los primeros meses de pandemia. Consciente de este buen desempeño, Boric la fichó como jefa de campaña de su segunda vuelta y ahora se la espera ver en un cargo de relevancia. También por la derecha del candidato Kast buscaron una figura de alto tonelaje. En su caso, incorporaron a la campaña para el balotaje a Paula Daza, quien ha sido subsecretaria de Salud durante estos dos años. Daza abandonó su cargo para la misión electoral, pero no obtuvo buenos resultados. Con peso propio y trayectoria, ambas han destacado por su gestión en la emergencia y contaban con el reconocimiento ciudadano, algo que no pasó inadvertido para los candidatos.

¿Dónde se ha puesto el foco?

La segunda vuelta electoral, que ha coincidido con un escenario de control de la pandemia, ha permitido ampliar la agenda a otros temas, más allá de la crisis sanitaria. De hecho, en los debates la gestión de la pandemia fue abordada casi de paso, muy por encima, y en referencia a aspectos de salud y economía más generales. En el último cara a cara televisivo, Kast mencionó la inoculación contra el covid-19: "Si es necesario, hay que ir por una cuarta vacuna", aunque no supo precisar el número de vacunas administradas en Chile: "Mi equipo lo maneja. Yo no soy un experto... Sé que el plan de vacunación del Gobierno es de los más exitosos a nivel mundial". Boric, por su parte, se refirió al plan de inoculación implementado por el actual Gobierno: "No solo mantendremos la estrategia, sino que la profundizaremos. Cuando colaboramos en igualdad, entre lo público y lo privado, hay éxito. Esa política de [Sebastián] Piñera ha sido buena".

La agenda de temas giró más en torno a la seguridad y orden, en el caso de Kast, y el acceso a salud, educación y pensiones, en el de Boric. Los debates pusieron el foco en temas más clásicos de campaña como la tributación, las reformas que cada candidato propone o las garantías de gobernabilidad en un país que tendrá, desde marzo, un Congreso muy fragmentado. Los expertos han señalado que la campaña se ha planteado más en términos personales y que se puso el énfasis en la capacidad de gobernar del candidato más que en su programa.

placeholder Gabriel Boric. (Reuters/Rodrigo Garrido)
Gabriel Boric. (Reuters/Rodrigo Garrido)

La primera semana poselectoral, el foco se ha puesto en los desafíos que tendrá el futuro presidente. Esta semana, Boric se ha reunido con la mesa de la Convención Constitucional en un claro gesto de apoyo al proceso constituyente que se abrió en Chile tras el estallido de 2019. La formación de su Gobierno y el reparto de cargos entre los partidos de su coalición, Apruebo Dignidad, que suma al Frente Amplio y al Partido Comunista, también está sobre la mesa. Se debate si fuerzas del centro izquierda tradicional —que quedaron apartadas en la primera vuelta— podrían incluirse en el gabinete.

Aunque ahora esté bajo control, no se sabe si pasado el verano austral, cuando se acerque el invierno, el país tendrá que enfrentar una nueva ola del coronavirus. Lo que sí es seguro es que el próximo Gobierno tendrá que gestionar la crisis económica que dejó. En enero se acabarán la mayoría de ayudas económicas que el actual Ejecutivo ha entregado a las familias y trabajadores durante la emergencia, y eso va a tener un impacto en el día a día de muchos. Boric ha prometido aumentar el sueldo mínimo a 500.000 pesos (unos 500 euros, el actual es de 330.000 pesos), rebajar la jornada laboral de 45 a 40 horas, aumentar impuestos a los superricos y a empresas contaminantes, entre otras medidas. Sus propuestas han asustado a mercados e inversionistas y la Bolsa de Santiago se desplomó tras su triunfo. Hay muchas fichas en el tablero del próximo Gobierno. La clave, pronostican los analistas, será llegar a un equilibrio de todas.

Mientras medio mundo, en el hemisferio norte, atraviesa una nueva ola de la pandemia avivada por la variante ómicron, en Chile se acaban de celebrar unas elecciones presidenciales multitudinarias, con festejos masivos, en que la pandemia prácticamente ha estado fuera de la agenda. Ni estaba ni se la esperaba. Aparte de algunas menciones generales al sistema de salud, ninguno de los candidatos —el izquierdista Gabriel Boric, el ultraderechista José Antonio Kast— se atrincheró en la pandemia para hacer campaña. ¿Por qué? Porque actualmente es el país mejor protegido contra el covid y sus nuevas variantes —tanto delta como ómicron—. Bienvenidos a la fortaleza chilena.

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