Las hermanas Mirabal y cómo su asesino acabó enterrado junto a Franco
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Las hermanas Mirabal y cómo su asesino acabó enterrado junto a Franco

El día 25 de noviembre es el Día por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, porque un 25 de noviembre, en 1960, el dictador dominicano Leónidas Trujillo ordenó el asesinato de las 'Mariposas'

Foto: Día por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en República Dominicana en 2020 (EFE)
Día por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en República Dominicana en 2020 (EFE)

"Quedé viva para contarles la historia". Bélgica Adela, Dedé, fue la única de las hermanas Mirabal que sobrevivió al 25 de noviembre de 1960 y decidió dedicar el resto de su vida, hasta su fallecimiento en 2014, a mantener viva la historia de las también conocidas como 'Las Mariposas'. Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, activistas por los derechos de los dominicanos, férreas opositoras a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Junto a sus maridos, las tres formaban parte de la Agrupación Política 14 de junio (AP14-J), un movimiento revolucionario clandestino de la izquierda nacional, donde se las conocía como 'Las Mariposas', aunque realmente 'La Mariposa' era Minerva, que se identificaba con este nombre en el ámbito político.

Manifestando un temprano interés por los estudios, las hermanas dedicaron gran parte de su vida a luchar por la libertad en un país entonces enmarcado en 'la era de Trujillo', una de las dictaduras más sangrientas de Latinoamérica. En más de una ocasión las tres hermanas Mirabal —que no la cuarta— se inmiscuyeron en actividades dirigidas a acabar con el régimen de 'El jefe', razón por la cual fueron encarceladas y torturadas en varias ocasiones. Patria, Minerva y Teresa fueron, con sus maridos, condenados por atentados contra la seguridad del Estado. Y entonces comenzó el fin de sus vidas.

República Dominicana entonces, y toda Latinoamérica, tenía los ojos puestos en Cuba: en 1959 el dictador Fulgencio Batista cedía el poder a una junta militar, al tiempo que abandonaba la isla. Batista logró refugiarse, precisamente, en República Dominicana, mientras Fidel Castro y sus seguidores se hacían con el control de La Habana. Allí Batista tenía de su lado al dictador Trujillo, aunque acabó estableciéndose en Portugal, entonces también bajo dictadura, la de Oliveira Salazar. La situación en América Latina, marcada especialmente por la victoria castrista, eran razón suficiente para aumentar el control sobre los opositores en República Dominicana, y las hermanas Mirabal habían organizado el mayor movimiento de oposición a su figura en tres décadas.

Foto: Mujeres dominicanas protestan uniéndose a la performance 'Un violador en tu camino' (EFE)

En agosto de 1960, las tres hermanas fueron puestas en libertad, mientras sus maridos seguían encarcelados en la prisión de San Felipe de Puerto Plata. En una de las visitas que 'Las Mariposas' hicieron a la cárcel, alertaron a sus parejas de los rumores que existían acerca de la posibilidad de que las hermanas sufrieran un "accidente": en realidad hacían referencia a la manera en la que el régimen de Trujillo hacía desaparecer a los opostirores. Uno de los maridos sugirió entonces que pusieran fin a las visitas a la prisión y que de vuelta a la ciudad trataran de evitar las carreteras. Pero tras culminar aquella visita, el 25 de noviembre, ya era tarde: fueron interceptadas en la carretera e introducidas a la fuerza en un vehículo. "Díganle a la familia Mirabal de Salcedo que los 'caliés' van a matarnos", gritó la hermana Patria.

"Ordené que estuvieran separadas para no presenciar la ejecución de cada una de ellas"

Los 'caliés' a los que Patria hacía referencia eran miembros del servicio de Inteligencia militar de 'El Generalísimo' Trujillo, su policía secreta. Tras ser detenidas, fueron trasladadas a la zona de La Cumbre (Puerto Plata). "Después de apresarlas las condujimos a un sitio cerca del abismo, donde ordené a Rojas Lora que cogiera palos y se llevara a una de las muchachas. Cumplió la orden en el acto y se llevó a una de ellas, la de las trenzas largas [María Teresa]", relataba Ciriaco de la Rosa, quien más tarde confesó ser uno de los asesinos de las jóvenes dominicanas.

"Alfonso Cruz Valerio eligió a la más alta [Minerva], yo elegí a la más bajita y gordita [Patria] y Malleta, al chófer, Rufino de la Cruz", señaló. De la Cruz, un agricultor y transportista de carga que había manifestado públicamente sus ideales democráticos, había recibido, según testimonios recogidos por su biógrafo, la misión secreta de acompañar a una de las hermanas, a 'la Mariposa', Minerva, en sus viajes a Puerto Plata. "Ordené a cada uno que se internara en un cañaveral a orillas de la carretera, separadas todas para que las víctimas no presenciaran la ejecución de cada una de ellas", y así fue. Las hermanas fueron matadas a golpes, el chófer ahorcado y sus cadáveres, colocados en el 'jeep' de De la Cruz y arrojados por un precipicio.

Dedé Mirabal, la hermana que se salvó

placeholder Dedé Mirabal, la hermana de 'Las Mariposas' que sobrevivió a Trujillo
Dedé Mirabal, la hermana de 'Las Mariposas' que sobrevivió a Trujillo

Bélgica Adela no fue objeto de la ira del 'Generalísimo' porque tuvo un papel menor en la AP14-J y gracias a ello quiso mantener viva la historia de sus hermanas, además de a todos los hijos de ellas. "Esa responsabilidad para con los hijos y las hijas de mis hermanas y los míos fue que nos obligó a continuar", escribió Dedé en su libro, ' Vivas en su jardín', aunque también supuso un importante reto explicarles cómo habían perdido a sus madres sin que eso les "afectara psicológicamente", tal y como recoge 'The New York Times'. "Puedo decir: he cumplido con la patria. Puedo decir: he levantado una familia honesta", dijo.

En la obra que escribió para recordar la historia de sus hermanas, Dedé Mirabal habla de una de las historias que ha circulado por República Dominicana de boca en boca: que Trujillo ordenó la muerte de Minerva, la más implicada en la lucha política, porque estaba enamorado y ella lo había rechazado. En el libro relata cómo la familia Mirabal estaba preocupada por si bebía de alguna copa que le ofreciera el dictador, "sobre la que circulaban rumores de que contenía una especie de droga que hacía que las mujeres cayeran rendidas a sus brazos". Minerva llegó, tal y como relataba su hermana, a bailar con el dictador, pero llegó a dejarle clara su posición política. Y el hecho de que decidieran, Minerva y su familia, abandonar la fiesta en la que esto había ocurrido hizo que los militares de Trujillo los detuvieran, ofreciéndoles la libertad a cambio de que Minerva se viera con el dictador en una habitación de hotel. Minerva se negó entonces, pero comenzó la continua vigilancia por parte de los 'caliés'.

Cómo los restos de Trujillo acabaron en Madrid

La muerte de las hermanas Mirabal supuso un duro golpe al activismo democrático en República Dominicana, pero acabó siento también el inicio del fin de la 'era de Trujillo'. Meses después, un 30 de mayo por la noche, cuando el dictador se disponía a regresar desde Santo Domingo a San Cristóbal, fue víctima de una emboscada: un vehículo lo alcanzó en la avenida George Washington y allí disparó a matar: en el coche se llegaron a contar más de 60 impactos de bala, siete de ellos alcanzaron al tirano en el interior del mismo. Detrás del asesinato de Trujillo está, según analistas, el propio Gobierno de Estados Unidos, preocupado por un posible levantamiento comunista como reacción a la dictadura del 'Generalísimo', alentados por la victoria de Fidel Castro en la vecina Cuba. Lo cierto es que las armas con las que Trujillo fue asesinado procedían de la CIA.

La familia del dictador, alertada por la situación, trató de abandonar el país con los restos del 'Jefe', aunque finalmente fue enterrado en su país natal, un 2 de junio, en un acto propio de un estadista ante los ojos de miles de personas. "Querido jefe, hasta luego. Tus hijos espirituales, veteranos de las campañas que libraste durante más de 30 años, miraremos hacia tu sepulcro como un símbolo enhiesto y no omitiremos medios para impedir que se extinga la llama que tú encendiste en los altares de la República y en el alma de todos los dominicanos", recitó el entonces presidente, Joaquín Balaguer, quien durante sus múltiples mandatos —fue el político que más veces ocupó el cargo— se ganó el apodo de 'Caudillo'.

Apenas unos meses más tarde, el 18 de noviembre de 1961, 'Ramfis', hijo del dictador, se hizo con los restos de su padre, los cargó en el yate 'Angelita' y la familia Trujillo partió hacia Europa con el cadáver del dictador a bordo. Pero el barco nunca llegó: ante la presunta presencia de grandes cantidades de dinero y oro, la embarcación fue interceptada y obligada a regresar a República Dominicana. Sin embargo, el féretro en el que descansaba Leónidas Trujillo logró ser embarcado en un avión rubo a Francia y el 30 de noviembre el cuerpo del dictador dominicano era enterrado en el famoso cementerio de Père-Lachaise, en París, tal y como se relata en 'Las tumbas de los Trujillo', de Franklin Gutiérrez. Allí reposaba junto a los restos de Marcel Proust.

placeholder Lápidas en Mingorrubio, con el panteón del dictador Trujillo al fondo. (D.B.)
Lápidas en Mingorrubio, con el panteón del dictador Trujillo al fondo. (D.B.)

En 1970, y tras la muerte de 'Ramfis', hijo del dictador, en un accidente de coche en Madrid, la viuda de Trujillo, María Martínez, decidió exhumar los restos del cementerio parisino y trasladarlos al lugar donde sería enterrado el hijo: el lugar elegido fue el cementerio de Mingorrubio, en Madrid, donde siempre han estado los restos de Carmen Polo y donde desde octubre de 2019 también reposan los de su marido y también dictador, aunque español, Francisco Franco, después de ser exhumado del Valle de los Caídos. Ahí, en ese mismo cementerio se encuentra un gran panteón de color negro donde solo aparecen dos palabras: Familia Trujillo. La construcción, no muy grande y bastante abandonada, se derrumbó parcialmente en el año 2008.

Día por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

El día 25 de noviembre de 1960 quedó marcado en la historia de la familia Mirabal y de toda la República Dominicana, pero años más tarde, casi cuatro décadas después, lo hizo en todo el mundo: fue entonces cuando la Asamblea General de la ONU estableció que cada 25 de noviembre se celebraría el Día por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una violencia que, en palabras de la agencia, "impide el avance en muchas áreas, incluidas la erradicación de la pobreza, la lucha contra el sida, la paz y la seguridad".

Definida por el organismo como "una de las más devastadoras violaciones de los Derechos Humanos", se trata de un tipo de violencia de las más extendidas y persistentes del mundo detrás de la cual hay numerosos "datos inadmisibles". Según las estadísticas oficiales, publicadas por La Moncloa en octubre de 2021, en España se contabilizaban ya un total de 1.117 mujeres asesinadas por violencia de género desde que se recogen estas cifras, en 2003, dejando huérfanos a un total de 327 menores de edad. Solo en 2021, el número de mujeres que perdieron la vida por violencia de género se acerca peligrosamente a 40.

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