Coordenadas | ¿Qué implica la muerte 'en batalla' del presidente de Chad?
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Inestabilidad en el Sahel

Coordenadas | ¿Qué implica la muerte 'en batalla' del presidente de Chad?

El presidente de Chad, Idriss Déby, ha fallecido este lunes “víctima de las heridas recibidas en el frente de combate”, según informó el Ejército chadiano en

placeholder Foto: El hijo del presidente Idriss Déby, líder del consejo de transición militar. (Reuters)
El hijo del presidente Idriss Déby, líder del consejo de transición militar. (Reuters)

El presidente de Chad, Idriss Déby, ha fallecido este lunes “víctima de las heridas recibidas en el frente de combate”, según informó el Ejército chadiano en un comunicado. La repentina muerte “en combate” de Déby, que con 30 años en el poder acababa de ver confirmado su sexto mandato por la comisión electoral tras semanas de protestas ante unos comicios considerados ‘fraudulentos’, ha avivado los rumores de un presunto cambio de sillas en el poder auspiciado por el Ejército. La muerte de Déby deja al Sahel frente al abismo de un estallido de inestabilidad que se contagie a otros países vecinos, esta vez sin uno de los aliados militares y políticos más fijos de países occidentales, como Francia, en la región.

En breve

Este lunes, el portavoz del Ejército chadiano anunció la muerte del presidente Déby "mientras comandaba a su Ejército contra los rebeldes en el norte". En medio de la tensión por las protestas generadas por las últimas elecciones presidenciales, que Déby habría ganado con casi un 80% de los votos pero consideradas fraudulentas, los rebeldes del grupo Front for Change and Concord in Chad (FACT), con base en el norte del país y frontera con Libia, perpetraron varios ataques contra puestos del Ejército chadiano y avanzaban hacia la capital. Apenas dos días antes del fallecimiento de Déby, el Ejército chadiano anunció la muerte de más de 350 rebeldes a unos 300 kilómetros de la capital, Yamena. Tras la defunción de Déby, el Ejército ha anunciado la disolución de las Cámaras legislativas de Chad, la suspensión de la Constitución y la formación de un gobierno de Consejo Militar, liderado por su hijo, Mahamat Idriss Déby Itno y que durará al menos 18 meses "de transición" hasta la celebración de nuevas elecciones.

Contexto

Chad es uno de los grandes países sahelianos, 1.284 kilómetros cuadrados entre Sudán y Níger, Libia y Nigeria, Camerún y República Centroafricana al sur. A pesar de sus reservas petrolíferas, esas riquezas no han llegado a la población y Chad se mantiene como uno de los países más pobres del mundo. Pese a todo, en una región donde abundan los golpes de estado, las ofensivas terroristas o secesionistas y los cambios de régimen, Chad era visto como una isla de relativa estabilidad. Idriss Déby (68 años), llegó al poder tras una revolución militar que derrocó al anterior dictador, Hissène Habré en 1990, y que ha sido condenado por crímenes de lesa humanidad. Déby gobernó el país durante 32 años, durante los cuales ha sido un actor clave en la región, movilizando al Ejército chadiano en prácticamente todos los conflictos regionales (desde Libia a Sudán o Mali).

Déby se convirtió en uno de los principales aliados tanto de Francia, con intereses históricos en la región, como de Estados Unidos, especialmente gracias a su apoyo en el terreno en operaciones antiterroristas en el Sahel y la cuenca del lago Chad: destina un millar de soldados a la Fuerza Conjunta G5-Sahel (Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Niger, con el auspicio de Francia y el apoyo de EEUU y la Unión Europea) para la lucha contra los grupos armados islamistas en la región, y participó también con una nutrida fuerza militar en la operación conjunta organizada por la Unión Africana contra la expansión de Boko Haram en la cuenca del lago Chad. La capital chadiana, Yamena, alberga el cuartel general de la Operación Barkhane, la fuerza antiterrorista francesa destinada a Mali. Bajo su mandato, el Ejército chadiano o milicianos mercenarios ligados a Chad han participado en Libia (apoyando al general Khalifa Haftar), y el propio Déby estaba fuertemente implicado en la transición sudanesa y Darfur: Chad alberga actualmente a unos 370.000 refugiados sudaneses de Darfur. Esta omnipresencia reforzó en los últimos años su papel como aliado clave de las potencias occidentales, que cerraron los ojos a muchos de los abusos cometidos en el país e, incluso, lo sustentaron contra amenazas internas y rebeliones. Su muerte deja sin embargo un peligroso vacío de poder que puede generar tensiones entre quienes quieran ocuparlo.

El 11 de abril se celebraron elecciones presidenciales, empañadas por la represión contra manifestantes y oposición política. El mismo día de las elecciones, rebeldes del autodenominado Frente para el Cambio y la Concordia en Chad (FACT), mayoritariamente exsoldados del Ejército y descontentos, atacaron puestos militares del Ejército, pidiendo la dimisión de Déby. Tras enfrentamientos entre rebeldes y fuerzas de seguridad, el FACT ha asegurado que lograron controlar varias regiones de Chad, algo que el Ejército ha negado, pero según vídeos e inteligencia sobre el terreno lograron avanzar en un convoy fuertemente militarizado hacia la capital chadiana, Yamena. Varias embajadas occidentales, como Francia y Reino Unido, solicitaron a sus ciudadanos que abandonaran el país. El 19 de abril, la comisión electoral anunció la victoria de Déby con un 79% de los votos, en lo que sería su sexto mandato presidencial. Un día después, el Ejército anunciaba su fallecimiento y su hijo tomaba el poder.

Actores

Idriss Déby: "Sé de antemano que voy a ganar".

Presidente de Chad de 1990 a 2021, Déby llegó al poder como jefe del Movimiento Patriótico de Salvación, apoyado por Sudán, que derrocó al dictador Hissène Habré en 1990. En lugar de marcar el comienzo de la democracia, Déby buscó consolidar un régimen militar maquillado por elecciones regulares. El propio Déby se enfrentó a varios golpes de estado, en 2006, 2008 y 2013, con apoyo de sus aliados occidentales, como Francia, para quien servía como control de la expansión de la influencia del libio Muamar Gadafi hacia el sur, y tras su caída, como botas en el terreno para las operaciones militares antiterroristas en el resto de países sahelianos.

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Foto de archivo de Idriss Deby en 2006 (Reuters)

Los rebeldes FACT, contra quien habría muerto luchando Déby, son un grupo fundado en 2016 por exoficiales del ejército desencantados, y que acusan al gobierno de represión. Tienen base en la porosa frontera con Libia, en las montañas Tibesti, que se extienden a ambos lados del norte de Chad y el sur de Libia. La presencia de mercenarios chadianos en Libia ha sido largamente documentada, y la inestabilidad en el país vecino ha facilitado la proliferación y movimiento de este tipo de grupos. Según vídeos de los que no se ha podido asegurar su autentificación, la columna de ataque de los rebeldes estaba fuertemente pertrechada. Según el Ejército chadiano, durante el fin de semana mataron a más de 300 insurgentes y capturaron a 150.

Mahamat Idriss Déby Itno: Uno de los hijos de Déby, general del Ejército, liderará el Consejo militar anunciado tras la muerte de su padre. La 'oportuna' muerte de Idriss, justo tras la tormenta perfecta de crecientes protestas por las elecciones 'fraudulentas', tensiones internas entre los mandos del Ejército y ante el avance de una de las peores amenazas militares que ha sufrido el país en años, ha destapado la caja de Pandora de los rumores, que apuntan a un autogolpe del Ejército para asegurarse una transición tranquila con el poder quedándose en la misma familia y el Ejército siempre detrás. Legalmente, ha sido un golpe de Estado: la constitución chadiana recoge que, ante la muerte del presidente, debe ser el jefe de la Cámara el que lidere el gobierno de transición hasta la convocatoria de elecciones. El Ejército, sin embargo, ha anunciado la disolución de las cámaras legislativas y un gobierno de transición por Consejo Militar que durará, al menos sobre el papel, 18 meses.

Emmanuel Macron: Tras la muerte de Déby, el Elíseo publicó un comunicado describiendo al líder africano como un "amigo valiente" y "aliado esencial". Emmanuel Macron acudirá al funeral de estado por Déby el próximo viernes. Francia es su mayor aliado occidental, una relación simbiótica por la que Chad acogía a la mayor base francesa en el continente africano, el vestigio más visible de las históricas relaciones colonialistas de la órbita francesa, con vículos políticos, económicos y militares. Francia ha intervenido militarmente para asegurar la permanencia de Déby en varias ocasiones, la última en 2019, cuando se enviaron aviones de combate franceses 'Mirage' a Yamena para destruir una columna de rebeldes que avanzaban hacia la capital.

Aunque lejos de la implicación francesa, que cuenta también con lazos históricos coloniales, la muerte de Déby y la inestabilidad en el Sahel puede afectar a España, que tiene en la región uno de sus mayores despliegues militares en el exterior. Según el texto aprobado en Consejo de ministros de diciembre de 2020, para este año se prorroga la presencia de 530 militares en la misión de EUTM/Mali (base en Mali), otros 90 en la Operación Apoyo a Mali y 8 en la EUTM RCA (República Centroafricana). La inestabilidad de la región no solo es clave en la lucha antiterrorista, sino también por los flujos migratorios hacia Europa.

Foto: Una imagen del momento del abastecimiento de dos cazas Mirage por un Hércules de la fuerza aérea española, el pasado 21 de febrero. (Ministerio de Defensa de Francia)

¿Qué pasa ahora?

La oposición ya se ha negado a reconocer a Mahmat como sucesor, alegando la ilegalidad del proceso. Los rebeldes del FACT han señalado en un comunicado que "Chad no es una monarquía". La juventud de Mahmat y su relativamente poco rango entre los oficiales puede también generar algún ruido de sables entre el propio Ejército. De hecho, ya están saliendo a la luz los primeros roces dentro del Ejército, donde algunos oficiales aseguran que la llegada al poder de Mahmat es un movimiento de "un pequeño círculo" dentro de las fuerzas armadas. Pese a que la sucesión en su hijo y un Consejo Militar apuntan a que la mayoría de los compromisos militares de Déby se mantendrán -y así se ha pronunciado Francia, que ha aceptado el 'golpe' en aras de la estabilidad de las alianzas-, su muerte y una posible inestabilidad en el país afectarán primero a sus aliados regionales, principalmente el G5-Sahel (Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Niger), y a los intereses militares tanto de Francia como la UE o Estados Unidos, todos con presencia militar en la región. Con un Ejército chadiano en el caos, es probable que grupos terroristas y secesionistas, especialmente en Mali, intenten esta ventana de oportunidad para avanzar en sus ofensivas. Y la inestabilidad en el Sahel, "la frontera ampliada" de Europa, multiplica los flujos migratorios irregulares.

Foto: Dos migrantes miran el horizonte en la playa de Puerto Rico, sur de Gran Canaria. (A. Alamillos)

También se vería afectado Sudán, en dos vertientes: Déby y sus milicianos habían sido fuente de tensión en la región de Darfur, por lo que su muerte puede calmar las tensiones entre los actores y señores de la guerra locales, pero también puede precipitar una caída de dominó en el gobierno de Sudán, con el general Mohamed Hamdan “Hemedti” como un exaliado clave.

Otro ángulo

El periodista Ángel Villarino viajó en 2016 hasta Mali, acompañando al destacamento de españoles vigilando el 'muro' del Sahel.

"El rugido de los motores es ensordecedor y es necesario usar tapones para soportarlo. En lugar de asientos reclinables hay una malla enganchada con velcro al esqueleto del avión. El retrete es un agujero en la pared con una cuña y la temperatura cambia de un segundo a otro, como en los dibujos animados. Viajar a bordo de un Hércules C- 130, atravesando África en vuelos de hasta doce horas, es una experiencia incómoda. Los militares españoles que lo hacen casi a diario dicen que, una vez que te acostumbras, tampoco es para tanto.

Hay quién logra concentrarse leyendo un libro sobre fundamentalismo islámico, quien se entretiene con una novela de Fernando Rueda o haciendo estallar los caramelos del Candy Crush. Las horas pasan también viendo películas. O capítulos de Juego de Tronos, donde Jon Snow y su 'Night Watch' tienen una misión que, abstrayéndose mucho, no es tan diferente a la suya."

Foto: Una patrulla social de soldados españoles en Mali (A.Villarino)
Chad