OPERACIÓN LIBERTAD EN VENEZUELA

Un "levantamiento legal" para el 2 de mayo: así era el plan pactado con los generales

Los negociadores pactaron en días previos un alzamiento revestido de legalidad mediante un comunicado del Tribunal Supremo venezolano, pero Juan Guaidó se precipitó el martes 30

Foto: El presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó (c), y el líder opositor Leopoldo López (d) participan en una manifestación en apoyo a su levantamiento contra el gobierno de Nicolás Maduro. (EFE)
El presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó (c), y el líder opositor Leopoldo López (d) participan en una manifestación en apoyo a su levantamiento contra el gobierno de Nicolás Maduro. (EFE)

Juan Guaidó (1983) se juramentó como presidente interino de Venezuela el pasado 23 de enero. Pocos días después, se pusieron en marcha negociaciones entre países terceros, ex altos cargos de los gobiernos de Hugo Chávez contrarios a Nicolás Maduro y representantes de la oposición política civil en una isla del Caribe.

A comienzos de febrero, un exmilitar prestigioso que ha servido desde entonces como enlace de las diferentes partes explicaba a El Confidencial que “trabajaba por el bien del país y su pueblo” y que “haría todo lo necesario para procurar una transición pacífica que superara el modelo político y económico insostenible” que defendía “Nicolás” para Venezuela. 'Nicolás' y él se conocen bien, de ahí la apelación coloquial a su nombre de pila.

Un "levantamiento legal" para el 2 de mayo: así era el plan pactado con los generales

Pasados tres meses, estaban fraguando el día D para un alzamiento revestido de legalidad, según explica a este diario ese negociador. El presidente del Tribunal Supremo, Maikel Moreno, de acuerdo con ese intermediario, se había comprometido a publicar un comunicado en respaldo de un alzamiento para darle un “carácter legal” a la denominada operación Libertad contra el Gobierno de Maduro. Todo estaba organizado y el plan seguía su curso.

Pero las cosas se torcieron porque Juan Guaidó tomó la iniciativa ante el asombro de los negociadores, incluidos los enviados estadounidenses de la Administración Trump. El día D era el dos de mayo. Sin embargo, Guaidó, 'motu proprio' y en compañía del opositor liberado Leopoldo López, mandó un vídeo desde su cuenta de Twitter en el que, rodeado de militares de la base La Carlota de Caracas, pedía poner fin “a la usurpación” del poder de Maduro.

"En los pasados días, habíamos alcanzado un pacto para que el levantamiento fuera el 2 de mayo. El acuerdo había sido negociado con los estadounidenses, la oposición liderada por Juan Guaidó, la Inteligencia política del Sebin, Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo, y algunos generales del alto mando militar como el jefe de la Contrainteligencia militar, Iván Hernández Dala, pero el personalismo de Guaidó y de Leopoldo López ha puesto en peligro el alzamiento", aseguró a El Confidencial uno de los coordinadores jefe de las negociaciones. Esta fuente, persona de confianza del líder de la revolución bolivariana, abomina de Maduro y sus prohombres más fieles.

Los americanos se sienten traicionados por la precipitación y el amateurismo de Guaidó, quien no ha respetado los tiempos de un plan pactado

Los negociadores también se habían comunicado con el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y con el jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), Manuel Cristopher Figuera, quienes habrían manifestado su apoyo a la asonada revestida de legalidad. El ímpetu personalista de Guaidó arredró al ministro de Defensa, siempre vigilado estrechamente por una cohorte de militares cubanos leales a Maduro, quien suministra crudo gratis a La Habana. Así, Padrino, para curarse en salud, hizo una aparición pública el martes condenando “rotundamente el intento de golpe de Estado” y apelando al "uso de las armas" para rechazar cualquier tipo de insurrección. Por su lado, el director del Sebin se mantuvo leal a sus compromisos.

El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, defendió el 'statu quo' ante la rebelión. (Reuters)
El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, defendió el 'statu quo' ante la rebelión. (Reuters)

El jefe de Seguridad Nacional de Donald Trump, John Bolton, en una intervención ante la prensa en el ala oeste de la Casa Blanca, confirmó todo los extremos adelantados en exclusiva por El Confidencial gracias al testimonio de una fuente participante en las negociaciones. Bolton emplazó a Maikel Moreno, Vladimir Padrino y a Iván Hernández Dala “a cumplir sus compromisos” anteriores.

Sobre Juan Guaidó y sus prisas, “los americanos se sienten traicionados”, señala esa fuente cuya identidad debe ser protegida por este diario, pero que es de toda solvencia. Subraya que Guaidó y López pecaron de “amateurismo y juventud” al lanzarse a un pronunciamiento apresurado y no respetar los tiempos de un plan preestablecido.

En su discurso de la noche del martes desde el Palacio de Miraflores, Nicolás Maduro calificó el levantamiento como una "escaramuza golpista". Le quitó relevancia al alzamiento porque aseguró que decenas de militares habían sido engañados para dirigirse a la base de La Carlota, donde les esperaban Juan Guaidó y Leopoldo López, pero que enseguida huyeron y volvieron "al orden constitucional".

El presidente del Gobierno se juramentó para que el 1 de mayo, día de los trabajadores, salgan millones de venezolanos a las calles. "Nuestro camino no es la violencia, sino la paz y la patria", expresó Maduro en un monólogo de 54 minutos previamente grabado y que se emitió en un falso directo a las 21:00 de Caracas, las 3:00 de Madrid. Maduro sentó a su misma mesa, durante su parlamento, a la cúpula militar, incluido el ministro de Defensa, y a Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente y número dos 'de facto' del Ejecutivo.

Una punta de lanza

Hugo Carvajal (1960), apodado 'el Pollo', estuvo al frente de los Servicios de Inteligencia de Venezuela desde 2000 hasta enero de 2014. El pasado mes de febrero, pronunció un llamamiento solicitando a Nicolás Maduro que abandonase el poder y pidiendo a los militares que se rebelasen contra el presidente para la celebración de unas elecciones libres organizadas por el presidente interino Juan Guaidó. Carvajal fue una punta de lanza utilizada por los negociadores para tentar la resiliencia de Maduro. En su momento, el Pollo fracasó, pero marcó el camino de la rebelión cívico-militar contra el ‘statu quo’.

Carvajal fue detenido el pasado 12 de abril en Madrid tras emitir Estados Unidos una orden de extradición por delitos de blanqueo de capitales relacionados con el narcotráfico. Quien habita hoy una celda de la cárcel de Soto del Real (Madrid) en régimen de prisión provisional no es un cualquiera.

Carvajal es el hombre, él es el disco duro andante que todo lo sabe sobre las entrañas del chavismo

“Para la DEA [Administración para el Control de Drogas de EEUU] es una cuestión de honor conseguir el trofeo del Pollo Carvajal, porque él los sacó de Venezuela en 2005 de forma violenta. Hugo Chávez les dio 24 horas para salir del país tras declararlos personas no gratas. La DEA no lo perdonará nunca". Estas palabras se las dijo a El Confidencial Mildred Camero, durante años la principal jueza de la Comisión Nacional Contra el Uso Ilícito de las Drogas de Venezuela (Conacuid). Para los Estados que quieran conocer las entrañas espurias del chavismo, Carvajal es el hombre, él es el disco duro andante que todo lo sabe.

“El Pollo manejaba toda la Inteligencia del país, tanto la civil como la militar. Conoce todas las rutas por donde pasa la droga para acabar en Europa y Estados Unidos, sabe dónde están los laboratorios, tiene el listado de todos los militares narcotraficantes, lo sabe todo sobre las aproximadamente entre 240.000 y 300.000 toneladas de droga que transitan al año por territorio venezolano", sostiene Camero.

Hugo Carvajal, con gorra, jaleado por próceres del chavismo como Cabello, número dos del Gobierno. (EFE)
Hugo Carvajal, con gorra, jaleado por próceres del chavismo como Cabello, número dos del Gobierno. (EFE)

Desde 2008, Carvajal tiene dos causas pendientes con la Justicia estadounidense. El Departamento del Tesoro y tribunales de Florida y Nueva York lo acusan de narcotráfico, blanqueo de capitales y de haber colaborado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para introducir droga en el país norteamericano vía Venezuela y México.

Fuentes policiales y la propia Mildred Camero aseguran a este diario que el Pollo ya intentó un acercamiento con Estados Unidos, pero las conversaciones fracasaron. El pasado viernes, el exembajador norteamericano en Caracas William Brownfield pidió a su país que conversara con el exjefe de la Inteligencia bolivariana por toda "la información de valor" que atesora. "Hay que hacer un contrato con el diablo", afirmó Brownfield.

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