CRISIS EN VENEZUELA

Los dirigentes chavistas que abominan de Nicolás Maduro y de la izquierda política

Ostentaron mucho poder en el Gobierno de Hugo Chávez y algunos aún lo tienen en el de Nicolás Maduro, pero recelan del actual Ejecutivo, de la izquierda política y de la injerencia extranjera

Foto: Ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, reprocha proclamación Juan Guaidó.(EFE)
Ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, reprocha proclamación Juan Guaidó.(EFE)

Los une una aversión profunda por la deriva de Nicolás Maduro como presidente, su hostilidad a la ideología de izquierdas, su repulsión hacia las injerencias de países extranjeros (Cuba, EEUU, Rusia), su patriotismo casi patológico, su lucha contra la dos presidencias llenas de casos de corrupción de Carlos Andrés Pérez (1974-1979 y 1989-1993) y, sobre todo, los caracteriza su seguidismo fanático a Hugo Chávez y su obra política. Son militares y civiles que respaldaron a Chávez en sus designios desde la intentona fracasada de golpe de Estado de 1992 hasta su muerte en 2013 y que ostentaron puestos clave bajo las órdenes del comandante bolivariano. Son esencialmente chavistas, pero también antimaduristas.

Corría el comienzo de 2013 cuando Hugo Chávez agonizaba postrado en la cama debido al cáncer que sufría. Los médicos cubanos no supieron frenar la enfermedad que lo consumía y se esperaba su muerte en Caracas. Los candidatos a sucederlo se agolpaban día sí y día también junto a su lecho para rendirle votos y lograr su nombramiento como herederos del comandante. Al final, Nicolás Maduro, respaldado por el Gobierno de La Habana, obtuvo el premio que tanto había ansiado. El presidente ‘usurpador’ -dice de él Juan Guaidó- se agarra a la silla de su despacho en el Palacio de Miraflores. Todo ello en medio de una grave crisis sociopolítica y económica y entre múltiples acusaciones de liderar un régimen corrupto e irrespetuoso con los derechos y las libertades de sus ciudadanos.

El general en la reserva y diputado de la Asamblea Nacional Hugo Carvajal ya lanzó un llamamiento el pasado 21 de febrero para que Nicolás Maduro abandone el poder, para que los militares se rebelen contra el presidente y que se celebren elecciones libres. Asimismo, se puso al servicio de Juan Guaidó, proclamado presidente de Venezuela el pasado mes de enero. Carvajal se desempeñó ocho años como jefe del servicio de Inteligencia militar y se presenta así mismo como un consumado chavista anti-Maduro.

¿Quiénes son algunos de esos personajes devotos del malogrado Chávez y que no bailan el agua a Maduro?

Diosdado Cabello

Nacido en 1963 en el estado septentrional de Monagas, Diosdado Cabello es el número dos del régimen. Flanqueó a Chávez en su lecho hasta su último aliento, igual que Maduro. Aspiraba a ser su heredero en la presidencia. Se define en su cuenta de Twitter como “revolucionario y chavista radical”. Tiene 2,3 millones de seguidores en esa red social; Pedro Sánchez no llega al millón. “Piensen qué hubiese hecho Chávez en la misma situación y hagan eso”, suele decir Cabello en sus alocuciones públicas ante las masas y durante su programa semanal de televisión “Con el mazo dando”.

En ese espacio, homenajeó (aquí el vídeo) al etarra Miguel Ángel Aldana, al que se le atribuyen 12 asesinatos, y que murió en abril de 2016 en suelo venezolano protegido por el chavismo. Lo calificó como “un defensor de los derechos humanos, roble, vertical, íntegro" y un "luchador" por el País Vasco.

Diosdado Cabello en una alocución reciente.(Reuters)
Diosdado Cabello en una alocución reciente.(Reuters)

Estudió en la Academia Militar y coincidió en los cuarteles con Chávez. Pronto hubo química entre ambos. Hasta el punto de que Cabello fue uno de los oficiales que participó en la asonada fallida de febrero de 1992 contra Carlos Andrés Pérez. Penó casi dos años de cárcel junto a Chávez. Años más tarde, sería un hombre fundamental en la campaña electoral que llevó al comandante a la presidencia de Venezuela en febrero de 1999.

En los sucesivos gobiernos de Chávez estuvo al mando de ministerios y de la vicepresidencia del Ejecutivo. Ejerció también la presidencia de la Asamblea General y hoy lo hace de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela. Esta última institución es la encargada por Maduro de redactar una nueva constitución para Venezuela, asumiendo facultades plenipotenciarias por encima de los demás poderes públicos del Estado, una competencia que no reconocen ni la oposición ni Estados Unidos ni la Unión Europea, entre otros actores internacionales.

Investigado por la justicia estadounidense por sus vínculos con el narcotráfico, Diosdado Cabello no rehúye estos días su defensa de la República bolivariana. Pero varios altos oficiales del ejército de Venezuela consultados por este diario aseguran que su relación con Maduro nunca ha sido de lealtad ciega, antes al contrario. En su cuenta de Twitter, Cabello suele alabar el legado político de Chávez, pero se muestra reacio a mentar a Maduro.

Así, Cabello se perfila como uno de los dirigentes que, aplicación de Ley de Amnistía mediante, podría colaborar con la oposición para fundar un marco pacífico de transición en Venezuela. Sus hijos salieron de Venezuela el pasado día 22 de febrero vía Cuba con destino final a China, según informó en exclusiva el reportero Vladimir Kislinger. Algo teme o algo prepara.

Carlos Aguilera

Carlos Aguilera Borjas, de 58 años, hizo la carrera militar en Venezuela y luego estudió en España dos posgrados en administración y gestión de fondos de pensiones y sistemas de seguridad social. Hombre cultivado, se conoce bien las tripas del chavismo y observa el devenir de su país desde la República Dominicana, donde reside. Al igual que Cabello, fue uno de los oficiales que participó en la insurrección militar de 1992, codo con codo junto a Hugo Chávez. También padeció 22 meses de reclusión por esa intentona.

Tras ocupar varios cargos de relevancia máxima una vez que el comandante asumió la presidencia en 1999, Aguilera se retiró de la política activa en 2002 y se ocupó de sus negocios cuando el régimen viraba hacia la extrema izquierda, según narran sus allegados más próximos a este diario. Su estancia en nuestro país le facilitó los contactos pertinentes para colaborar con empresas que estaban realizando obras de infraestructuras en el país sudamericano, como el metro de Caracas. Ninguna jurisdicción lo ha imputado hasta ahora por posibles delitos, al contrario que a muchos dirigentes del chavismo que son investigados en países como España, Portugal, Suiza o EEUU.

Aguilera dice que uno de los problemas de Chávez fue rodearse de gente de la izquierda política, los militares no comulgan con esa ideología

“Lo llaman ‘el Invisible’. Carlos Aguilera, nadie lo ve. Aristóbulo [Istúriz, entonces ministro de Educación]: ¿Tú lo ves por ahí? Antes él se veía por todos lados y andaba echando físico por ahí, robando cámara. No, ahora no. Carlos Aguilera, el jefe de la Disip, policía política, anda por ahí, nadie lo ve”. Esas son palabras literales de Hugo Chávez en su programa ‘Aló Presidente’ del 3 de marzo de 2002. ‘El Invisible’ fue capitán del Ejército venezolano y jefe de la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención, mandamás de los espías de Chávez por un tiempo y su guardaespaldas más fiel hasta 2002.

Personas muy allegadas a Carlos Aguilera señalan que es un firme admirador de Chávez, al mismo tiempo que se muestra muy crítico con el rumbo político y económico de su país en los últimos años. El defiende que uno de los problemas de Chávez fue rodearse de personajes de la izquierda política, incluidos algunos de los fundadores de Podemos, lo que ha resultado siempre una situación muy incómoda para los militares porque estos jamás han sido educados en esa corriente ideológica.

Este empresario y experto en espionaje se siente descendiente del Chávez primero, aquel que deseaba reconstruir el país y contar con todas las fuerzas políticas para llevar a cabo ese sueño bolivariano. Reprueba las injerencias extranjeras en Venezuela, especialmente la cubana.

Rafael Ramírez

Rafael Ramírez (1963) no es militar, sino ingeniero y diplomático, pero se ganó la plena confianza de Chávez. Ejerció como ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería y presidente de la estatal petrolera PDVSA entre 2004 y 2013. Fue el hombre más poderoso de la economía venezolana durante más de un decenio. Cayó en desgracia con Maduro por postularse como candidato a la herencia política de Chávez y por intrigar contra el madurismo desde su puesto como embajador de Venezuela ante Naciones Unidas.

Desde su espacio en la plataforma Medium y otros medios críticos con el actual Gobierno ejerce la oposición a Maduro, de igual que ensalza enérgicamente la figura de Chávez. En su último artículo, critica un posible conflicto bélico en Venezuela auspiciado desde el exterior: “Resulta criminal el llamado de la oposición a una intervención militar, convocando a que tropas extranjeras nos invadan y maten, ocupen, violen, saqueen y desaten la violencia en contra de los nuestros”. Añade: “Igual de criminal e irresponsable es la actuación genuflexa, fofa, de Maduro y su gobierno, entregando los recursos de la patria al poderío foráneo, debilitándola, rematando al país: el petróleo, el gas, el oro, para que otros vengan en su auxilio y den la cara por él”.

Rafael Ramírez.(Reuters)
Rafael Ramírez.(Reuters)

Ramírez se presenta como un chavista radical, del mismo modo que Cabello, Carvajal y Aguilera. Suele concluir sus escritos con la siguiente fórmula: “Nosotros tenemos que hacer lo que sea para defender la Patria. Con Chávez siempre. ¡Venceremos!”.

Tal es su inquina a Maduro, que el denominado popularmente como ‘Zar del petróleo’ declaró en una entrevista reciente a la BBC lo siguiente: "Si Chávez estuviera vivo, le daría un golpe de Estado a Maduro".

En agosto de 2018, Venezuela solicitó a España la extradición Rafael Ramírez por ser el supuesto jefe una“organización criminal denominada ‘Grupo Salazar’ dedicada a la creación de sociedades con el fin de legitimar [apropiarse] el dinero proveniente de la corrupción, obtenido en las contrataciones fraudulentas realizadas con las empresas estatales PDVSA y el Ministerio de Energía y Petróleo de la República Bolivariana de Venezuela en el periodo comprendido entre 2007 y 2012”. En enero de 2018, el fiscal general venezolano, Tarek William Saab, había emitido la orden internacional de aprehensión de Ramírez y solicitó colaboración a Interpol. El monto supuestamente sustraído se elevaría a 404 millones de dólares y 596.844 euros.

Ramírez está también implicado como ‘Official B’ en un auto de acusación de un tribunal de Houston fechado en agosto de 2017 y que encausa a cinco ex altos cargos del sector energético de Venezuela por ser miembros de una red organizada de corrupción. La supuesta trama criminal exigía el pago de sobornos a empresas radicadas en Estados Unidos para asegurarse la obtención de contratos petroleros, acelerar los pagos de las facturas de cobro y blanquear decenas de millones de dólares a través de bancos, principalmente suizos. El auto de Houston cita que la Asamblea Nacional venezolana emitió un informe en el que se acusa a Ramírez de hacer perder 11.000 millones de dólares durante su presidencia de PDVSA entre 2004 y 2014.

Jesús Suárez Chourio

Jesús Suárez Chourio (1962) portó el féretro de Hugo Chávez en su funeral. Más chavista que Chávez, Suárez Chourio, hoy comandante en jefe del Ejército Bolivariano, también fue uno de los oficiales que acompañaron al fallecido presidente en la intentona golpista de 1992. Sus alabanzas a a Chávez son públicas y notorias en sus visitas a los cuarteles y en las redes sociales.

En junio de 2018, junto a otros diez responsables políticos y militares venezolanos, fue sancionado por la Unión Europea por “ser responsable de violaciones de los derechos humanos y de socavar la democracia y el Estado de derecho en Venezuela”. Sus activos están congelados en Europa y pesa sobre él la prohibición de viajar a territorio comunitario. Asimismo, ha sido sancionado por Estados Unidos y Panamá por supuestos delitos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.

El pasado sábado 23, día del intento de introducir en territorio venezolano la ayuda humanitaria, Súarea Chourio estuvo al mando de la obstaculización del paso de los víveres y alimentos. “Hoy, desde el Puente Simón Bolívar, en San Antonio del Táchira”, escribió en un tuit.

A pesar de sus muestras públicas de lealtad al Ejecutivo actual, Suárez Chourio es uno de los oficiales que muestran más pasión por el legado de Chávez que por el Gobierno de Maduro, según fuentes de crédito consultadas por este diario.

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