KHASHOGGI, EL ANTIGUO Aliado DE LA CASA REAL

Arabia Saudí permite el registro del consulado donde desapareció el periodista

Riad ha dado su luz verde para que las autoridades turcas registren su consulado en Estambul, donde fue visto por última vez el periodista Jamal Khashoggi, crítico con la monarquía saudí

Foto: Varios activistas muestran retratos del periodista Jamal Khasoggi durante una manifestación organizada por la Asociación de Medios de Comunicación Turco-Árabes delante del consulado saudí en Estambul. (EFE)
Varios activistas muestran retratos del periodista Jamal Khasoggi durante una manifestación organizada por la Asociación de Medios de Comunicación Turco-Árabes delante del consulado saudí en Estambul. (EFE)

Arabia Saudí ha dado su luz verde para que las autoridades turcas registren el consulado del reino wahabí en Estambul, donde el pasado martes fue visto por última vez el periodista Jamal Khashoggi, crítico con la monarquía saudí. "Las autoridades saudíes han hecho saber que están abiertos a la cooperación y que se podrá hacer un registro del consulado general (en Estambul)", anunció hoy el Ministerio de Exteriores de Turquía en un comunicado

El texto recuerda que, acorde a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, el consulado es extraterritorial e inviolable, pero que puede registrarse siempre que haya un visto bueno del jefe de la misión, como lo hay ahora. Este lunes se supo que el Gobierno turco había citado el pasado domingo al embajador saudí en Ankara, Walid bin Abdulkarim Al Khereiji, para solicitar permiso para inspeccionar el consulado de Estambul.

Khashoggi, un periodista que durante años fue el ayudante del poderoso exjefe de los espías de Arabia Saudí, Turki al-Faisal, entró el 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul para recoger unos documentos que necesitaba para casarse con su novia turca. Desde entonces, nadie le ha vuelto a ver. El periodista turco Turan Kislakçi, amigo personal de Khashoggi y dirigente de la asociación de prensa turco-árabe, aseguró este domingo que se había "confirmado" que su colega fue asesinado en la legación. Mientras, el Gobierno turco ha confirmado que consta la entrada pero no la salida del periodista del consulado.

Las autoridades saudíes han rechazado toda responsabilidad en su desaparición, pero ayer el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, exhortó a las autoridades saudíes a "demostrar con imágenes" de las cámaras de seguridad instaladas en el edificio de la legación diplomática, que Khashoggi efectivamente abandonó el consulado tras el trámite, como defiende Riad.

Mientras, Washington ha pedido a Riad que apoye una investigación "exhaustiva" y "transparente" para esclarecer el paradero del periodista, según dijo el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, en un comunicado publicado hoy. "Altos funcionarios del Departamento de Estado (de Estados Unidos) han hablado sobre este tema con el reino saudí a través de canales diplomáticos", indicó Pompeo. El presidente Donald Trump también se ha mostrado "preocupado" por el caso.

De acuerdo con dos fuentes que cita 'The Washington Post', diario para el que Khashoggi trabaja, el periodista murió a principios de la semana pasada a manos de un equipo saudí enviado "específicamente para su asesinato". El equipo planificó el asesinato "de antemano". Una versión que coincide con las explicaciones de otra fuente a la cadena estadounidense NBC

El disidente saudí Jamal Khashoggi habla ante los medios en Londres, el 29 de septiembre de 2018. (Reuters)
El disidente saudí Jamal Khashoggi habla ante los medios en Londres, el 29 de septiembre de 2018. (Reuters)

Graduado en la Universidad Estatal de Indiana, Khashoggi -quien durante años tuvo acceso a información privilegiada sobre el Reino- comenzó su carrera en la década de los 80 cubriendo la invasión soviética de Afganistán para el diario anglófono 'Saudi Gazette'. Después viajó por numerosos países de Oriente Medio, cubrió la guerra civil de Argelia de 1991 y la sublevación de los islamistas en Sudán. De hecho, entrevistó a Osama bin Landen en Afganistánantes incluso del apogeo de Al Qaeda; ambos se reunieron en Sudán en 1995. “Seguir el ascenso de Bin Laden probablemente ayudó a afianzar los lazos de Khashoggi con el poderoso exjefe de los espías de Arabia Saudí, Turki al-Faisal”, explica Sarah el Deeb en 'Associated Press'.

Khashoggi cerró filas con la familia real saudí y apoyó sus esfuerzos para convencer a los líderes religiosos ultraconservadores de que aceptarán las reformas sociales. Trabajó como editor del diario de tendencia islamista 'Al-Madina' durante nueve años y era citado con frecuencia por medios occidentales como un experto en islam radical y un reformista convencido.

La ruptura con el poder

Sin embargo, el periodista fue despedido de su puesto de editor en 'Al-Watan', un diario liberal fundado tras los ataques del 11-S, sólo dos meses después de aceptar el trabajo, en 2003. El estamento religioso había reaccionado ante sus críticas contra la poderosa policía religiosa y contra Ibn Taymiyyah, el teólogo musulmán suní considerado el padre espiritual del wahabismo, raíz de todos los movimientos fundamentalistas y corriente inspiradora del reino saudí.

Khashoggi se convirtió en un crítico feroz de la estrategia de Riad y un defensor del islam moderado, que el Reino consideraba una amenaza existencial

Tras aquel despido, Khashoggi comenzó a trabajar como jefe de prensa de Turki al-Faisal, el antiguo jefe de los espías, que en aquel momento era embajador en EEUU. Después, en 2007, regresó a Al Watan, donde continuó cargando contra el estamento religioso a medida que el difunto Rey Abdullah implementaba cautelosas reformas para reducir el poder de los clérigos. Tres años más tarde fue obligado a dimitir tras una serie de artículos críticos con el salafismo, la corriente suní ultraconservadora relacionada con el wahabismo.

En 2010, el billonario saudí Alwaleed bin Talal le contrató para liderar su nueva cadena de televisión, concebida como rival de la qatarí Al Jazeera, el azote mediático del Reino. La nueva cadena, sin embargo, fue cerrada horas después de su lanzamiento por 'hospedar' a un célebre opositor de Baréin.

La ruptura definitiva con las autoridades saudíes se produjo en medio de las 'primaveras árabes'. “Alineándose con la oposición en Egipto y Siria, Khashoggi se convirtió en un crítico feroz de la estrategia de Riad y un defensor del islam moderado, que el Reino consideraba una amenaza existencial”, explica Sarah el Deeb. También cargó contra la ruptura diplomática con Qatar, el papel saudí en la cruenta guerra de Yemen, la peor catástrofe humanitaria de la actualidad, y la política de Arabia Saudí hacia su archienemigo, Irán.

El 23 de septiembre, durante una entrevista, definió la política exterior saudí como “estrecha de miras” y ridiculizó su mano dura contra el Islam político. “Arabia Saudí es el padre del Islam político. Está basado en el Islam político”, declaró. Ocho días más tarde, el 2 de octubre, despareció durante una visita en el consulado.

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