Lo llaman "El cortafuegos de bambú"

Vietnam quiere reforzar la censura digital (con ayuda de Google y Facebook)

Hanoi ha aprobado una nueva ley que obliga a las empresas tecnológicas a alojar los datos de sus usuarios dentro del país. Los gigantes de Silicon Valley todavía no han aclarado qué harán

Foto: Una mujer pasa por delante de un poster de Ho Chi Minh en Hanoi, el 30 de agosto de 2017. (Reuters)
Una mujer pasa por delante de un poster de Ho Chi Minh en Hanoi, el 30 de agosto de 2017. (Reuters)

Durante años, acceder a Facebook en Vietnam era casi una cuestión de lotería. Había semanas en las que la página no respondía, otras en que entrar era tan fácil como en cualquier país europeo. El gobierno vietnamita empezó a bloquear la popular red social a finales de 2009, siguiendo el ejemplo de China. Sin embargo, la presión de los usuarios hizo que el bloqueo fue irregular, cada vez menos frecuente, y que fuera fácil sortearlo con pequeños trucos. A diferencia de China y su 'Gran Cortafuegos' (Great Firewall, en inglés), mucho más complejo de eludir, Vietnam construyó un pequeño 'Cortafuegos de bambú' (Bamboo Firewall), con bloqueos selectivos de páginas, para mantener a raya las opiniones disidentes sin despertar demasiadas críticas dentro o fuera del país.

Sin embargo, el bambú parece insuficiente para el gobierno comunista y Vietnam está cimentando su muro. Así, el gobierno aprobó el pasado mes de junio una nueva ley que obligará a Facebook, Google y otras compañías similares a abrir oficinas en el país, almacenar datos personales sobre sus usuarios en territorio vietnamita, y a proporcionárselos a las autoridades si éstas los requieren. La ley, que entrará en vigor el próximo mes de enero, también obliga a las plataformas a censurar cualquier contenido que el gobierno considere ilegítimo en un plazo de 24 horas.

Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF) han tildado los términos de la ley como “alarmantes”, ya que terminarán con el último rincón relativamente seguro para los críticos con el Gobierno comunista. Así, según RSF, la ley incluye crímenes como “negar los éxitos de la revolución”, “ofender a los héroes nacionales” o “dar información errónea para causar confusión entre la población”. “[Son] formulaciones vagas que podrían ser aplicadas a casi cualquiera que publique información online que no guste a las autoridades”, aseguró la organización en un comunicado. Vietnam se encuentra entre los países con menor libertad de prensa y se situó en el puesto 175 de 180 en el último ranking de RSF.

Con una prensa totalmente controlada por el régimen, los blogueros son una de las pocas fuentes independientes en el país. Así, según un informe de la organización pro-democracia Viet Tan, las redes sociales han roto el monopolio sobre los medios que tenía el gobierno y han introducido un elemento de rendición de cuentas como el abuso policial. Internet ha sido una historia de éxito en Vietnam y con cerca de 54 millones de usuarios, es uno de los países con una mayor penetración. Facebook es la red social más popular, con unos 35 millones de usuarios, casi el 65 por ciento del total de usuarios de internet, seguido de Google y Youtube.

Por ello, los usuarios de internet han sido desde el principio objetivo prioritario del gobierno vietnamita y en 2013 el gobierno ya aprobó una polémica ley en la que se prohibía intercambiar artículos sobre política, economía o asuntos sociales en las redes sociales, que debían ser exclusivamente utilizadas para compartir información personal. Sin embargo, la campaña se recrudeció en 2016, cuando el número de bloggers y ciber-activistas sentenciados a prisión se triplicó hasta un total de 19, según Human Rights Watch. En 2017, los casos aumentaron a 21.

Usuarios de internet se conectan con sus móviles frente a un anuncio de conectividad 4G en una parada de autobús en Hanoi, en agosto de 2017. (Reuters)
Usuarios de internet se conectan con sus móviles frente a un anuncio de conectividad 4G en una parada de autobús en Hanoi, en agosto de 2017. (Reuters)

Un ejército de cibercensores

Uno de los casos más notorios ha sido el de Nguyễn Ngọc Như Quỳnh, más conocida como Mother Mushroom (Madre Champiñón, cuyo apodo hace referencia al nombre de su hija), una conocida bloguera que escribe sobre cuestiones sociales, quien fue arrestada en octubre de 2016 y acusada de “realizar propaganda contra la República Socialista de Vietnam”. En junio de 2017, fue sentenciada a 10 años de cárcel por los mismos cargos. HRW ha denunciado además que el gobierno ha detenido a varios bloggers y activistas y que no ha celebrado ningún juicio a pesar de que algunos llevan años en la cárcel.

Para controlar a los millones de usuarios de internet, y potenciales críticos del régimen, Vietnam ha creado un 'ejército' de cibercensores que escrutan redes sociales, blogs y otras páginas para determinar cuáles deben ser censuradas, según varios medios locales. Así, el pasado mes de diciembre, el Teniente General Nguyen Trong Nghia, uno de los responsables del departamento político del ejército, habría desvelado la existencia de la llamada 'Fuerza 47' en un discurso público, según la BBC, cuyo objetivo sería “luchar contra el caos en internet”. Así según el oficial, un 62,7 por ciento de la población vietnamita tiene hoy en día acceso a internet. “Una tasa de crecimiento tan alta puede ser buena y mala para el país”, dijo el militar, según la BBC. “En la parte negativa, el enemigo se aprovecha de internet para crear caos”.

No obstante, a pesar del éxito de Facebook y Google, muchos usuarios no están dudando en abandonar las plataformas tradicionales. La primera oleada se dio durante la campaña #deleteFacebook (borra Facebook), lanzada después de que se conociera que la firma Cambridge Analytica habría utilizado Facebook para recopilar información sobre votantes estadounidenses para influir en los resultados de las elecciones de 2016. Desde el anuncio de la nueva ley de ciberseguridad, más usuarios habrían abandonado Facebook y abierto cuentas en otras redes de código abierto, como Minds, según varios medios.

La ley, sin embargo, podría tener también consecuencias económicas importantes, ya que supondrá importantes trabas para empresas extranjeras a la hora de operar en el país. Así, según la Asociación Vietnamita de la Comunicación Digital, los nuevos requisitos podrían reducir el PIB del país un 1,7 por ciento y reducir la inversión extranjera un 3,1 por ciento.

Las grandes plataformas aún no han desvelado si se plegarán a los deseos del gobierno o si decidirán retirarse del país, pero Facebook ya se ha mostrado dispuesta a colaborar con el régimen vietnamita en el país borrando perfiles de usuarios críticos y censurando información en el pasado.

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