"no hay una política para el día después"

El Kurdistán iraquí, ¿por qué es tan importante?: el referéndum, en cuatro pasos

El Kurdistán celebra hoy un referéndum rechazado por Turquía, Irán y gran parte de la comunidad internacional. Desde 1991, ha funcionado como un apoyo clave a las operaciones de EEUU

Foto: Policías kurdos observan una carteles a favor del referéndum, en Erbil. (Reuters)
Policías kurdos observan una carteles a favor del referéndum, en Erbil. (Reuters)

El Kurdistán iraquí celebra hoy un referéndum de independencia rechazado por Bagdad y sus vecinos -Turquía e Irán- y gran parte de la comunidad internacional. Mientras el Gobierno central advierte que "dará pasos para preservar la unidad de Irak" y exige el control sobre aeropuertos y fronteras, el Ejecutivo kurdo ofrece "iniciar negociaciones indefinidas con Bagdad, que pueden durar un año o dos o más" tras el plebiscito.

El Gobierno central ha pedido a la Fiscalía General que persiga a todos los funcionarios públicos "que participen en los trámites para la celebración del referéndum" y estudia cómo "recuperar" los fondos de las cuentas bancarias de los responsables políticos del Kurdistán "en las que se deposita el dinero del petróleo". No obstante, no aclara qué medidas tomará en caso de que las autoridades locales no acaten las órdenes de Bagdad, que no cuenta con fuerzas de seguridad en la región autónoma que acaten directamente sus órdenes. Estos son las cuatro claves de un referéndum clave para la región.

Por qué ahora

El fin último de los kurdos es tener una nación independiente. Así lo llevan reclamando desde el final de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, no todos entre los cinco millones de electores kurdos apoyan la celebración del referéndum. Analistas vaticinan un participación más baja que en la consulta para la independencia de 2005, cuando alcanzó el 98%. Las voces más criticas consideran que el plebiscito debería posponerse por razones económicas y de seguridad. Consideran que el referéndum ha sido impuesto por el presidente Masud Barzani, que busca mantener su poder aunque su mandato expiró hace dos años, y no recoge el sentimiento de todos los kurdos iraquíes.

El resultado del referéndum está claro, lo que no está claro es una política para el día despuésPrecisamente, en el próximo mes de noviembre el Kurdistán espera poder celebrar elecciones presidenciales y generales para desbloquear el Parlamento, cerrado desde 2015. Barzani asegura que no busca la reelección pero si el referéndum tiene éxito se allanará el camino para el ascenso de su primogénito, Masrur Barzani.

Los que apoyan el Sí están dispuestos a cualquier sacrificio por hacer realidad su sueño de un Estado kurdo. Dicen que para conseguir el fin siempre habrá que pagar un precio alto. Tal vez el coste sea excesivo. El referéndum ha cosechado más detractores que aliados, lo que deja al Kurdistán en una situación delicada en estos momentos en el que está atravesando una crisis económica, debido a las presiones de Bagdad, y todavía existe la amenaza del grupo yihadista del Estado Islámico en Irak.

Las autoridades kurdas justifican la decisión de secesión con la oligarquia del Gobierno federal de Bagdad. “Ante el monopolio de poder que han mostrado los sucesivos gobiernos de Bagdad y la violencia sistemática contra los kurdos no ha dejado otra vía que buscar la completa soberanía aunque el camino vaya a ser peligroso”, expresa Ano Abdoka, del partido Democrático del Kurdistán.

Un funcionario con material para el referéndum de este 25 de septiembre en el Kurdistán iraquí. (Reuters)
Un funcionario con material para el referéndum de este 25 de septiembre en el Kurdistán iraquí. (Reuters)

Por qué es tan importante el Kurdistán iraquí

En manos de los kurdos desde la Guerra del Golfo de 1991, el norte de Irak ha funcionado durante mucho tiempo como un apoyo clave a las operaciones estadounidenses en el país y, desde 2014, la base principal de la guerra, liderada por EEUU, contra el Estado Islámico. Turquía e Irán también tienen intereses vitales en el área y ambos ejercen influencia sobre la política local. Para estos gobiernos es necesario preservar la unidad de Irak, ya que temen que la secesión arroje al pais a un desorden permanente y desencadene en nuevos conflictos en la región. Incluso la ONU se ha ofrecido a mediar entre Erbil y Bagdad para llegar a un acuerdo en los próximos tres años a cambio de olvidarse del referéndum. Sin embargo, el temor de Occidente a más inestabilidad en la zona no tendría porque venir por el plebiscito, sino por la propia división de los kurdos que llevaría a disputas internas. Analistas opinan que la mejor solución sería trabajar para alcanzar un acuerdo interno kurdo para restablecer la confianza entre las distintas facciones políticas.

Israel es el mayor beneficiario del petróleo que los kurdos han sustraído de los campos de crudo en el norte de Irak libre de impuestosDesde su autonomía de facto en 1991 dos familias: los Talabani y los Barzani se han repartido el poder. El primer ministro es sobrino de Barzani,mientras que el viceprimer ministro es uno de los hijos del ex presidente iraquí,Yalal Talabani, y líder de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK). Desde 2015 hay una crisis política en Kurdistán iraquí, después de que Barzani se negara a dejar el poder tras expirar su mandato. Desde entonces, el PDK y el PUK se han atrincherado en sus respectivos feudos de Erbil y Suleimaniya, alimentado la división entre los kurdos.

Qué países apoyan o rechazan el referéndum

El único país que ha alzado su mano a favor de los kurdos es el estado de Israel. Su apoyo no viene dado por la empatía de que ambos judíos y kurdos han sido parias en una tierra rodeada de árabes musulmanes. El apoyo de Tel Aviv al referéndum kurdo se mide por ceros. Israel es el mayor beneficiario del petróleo que los kurdos han sustraído de los campos de crudo en el norte de Irak libre de impuestos, ya que este negocio se hace a espaldas de Bagdad.

Turquía también se beneficia del petróleo kurdo, que pasa a través de un oleoducto que desemboca en el puerto turco de Ceyhan, pero en cambio ve como una amenaza a su seguridad nacional la independencia del Kurdistán iraquí por los 15 millones de kurdos repartidos en el sur del país. El presidente Recep Tayyip Erdogan anunció esta semana que estaba dispuesto a imponer sanciones económicas y cortar lazos comerciales con Erbil si seguía adelante el referéndum.

Qué pasará después

Durante los últimos meses, Barzani ha intensificado la retórica nacionalista pero se ha cuidado de no prometer demasiado. El referéndum no es una declaración inmediata de independencia, se trata de un plebiscito no vinculante que expresa el deseo del pueblo kurdo por conseguir su independencia. Barzani utilizará su victoria como una carta para presionar a Bagdad y conseguir un mayor papel político y económico, así como una mayor independencia a la hora de administrar las reservas de crudo en el norte de Irak.

Tras la victoria del “Sí”, Erbil estaría en una posición ventajosa para convencer, a través de medios pacíficos, a Bagdad, a los países de la región y a la comunidad internacional", de que apoyen la secesión oficial del Kurdistán. Siendo realistas, si a los kurdos les ha costado casi un siglo celebrar un referéndum de independencia cuantas décadas más necesitarán para conseguir un Estado. Analistas opinan que el actual mandatario kurdo no tiene una hoja de ruta ni una estrategia para lograr una mayor separación e independencia de Bagdad. “El resultado del referéndum está claro, lo que no está claro es una política para el día después”, opina Shivan Fazil del Instituto de Investigación de Oriente Medio (MERI)

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