LA SITUACIÓN ES MUY TENSA EN NAIROBI

La oposición denuncia fraude en Kenia: al menos 5 muertos en disturbios

El líder opositor Raila Odinga llama al boicot tras afirmar que hackers penetraron el sistema electoral y usaron un algoritmo que le dio 11 ventajas al aspirante a la reelección Uhuru Kenyatta

Foto: Seguidores del líder de la oposición, Raila Odinga, incendian una barricada como protesta por los resultados provisionales de las elecciones generales, en Nairobi, el 9 de agosto de 2017. (EFE)
Seguidores del líder de la oposición, Raila Odinga, incendian una barricada como protesta por los resultados provisionales de las elecciones generales, en Nairobi, el 9 de agosto de 2017. (EFE)

A espera de conocer los resultados definitivos de las elecciones, Kenia vivió hoy una jornada de gran tensión tras la denuncia de fraude electoral por parte del líder opositor, Raila Odinga, que acusa al partido gobernante de haber pirateado el sistema de recuento de votos. Según denunció a primera hora de la mañana Odinga, unos "hackers" de la coalición Jubileo accedieron ayer, en plena jornada de votación, a la base de datos de la Comisión Electoral utilizando la identidad de su director de Telecomunicaciones, Chris Msando, asesinado hace diez días. Una vez dentro del sistema, cargaron un algoritmo que otorgó al actual presidente, Uhuru Kenyatta, una ventaja constante de once puntos sobre él y ejecutaron otras órdenes que alteraron el recuento de los 47 condados del país.

El líder de la coalición opositora Súper Alianza Democrática (NASA, siglas en inglés) calificó estos hechos de "conspiración masiva" que eleva "el fraude" del Jubileo, el partido gobernante, "a otro nivel". "Las elecciones generales han sido un fraude. Kenyatta dijo que no necesitaba votantes para ganar. Este pirateo ha afectado de una forma definitiva a los resultados, es una tragedia de proporciones monumentales, un desastre absoluto. No le necesitamos como líder", aseveró. En su cuenta de Twitter, Odinga publicó 50 documentos llevados ante la autoridad electoral que probarían el fraude y añadió: "esta vez les hemos cazado".

A las 19.00 (16.GMT) y con un 76,9% de escrutinio, la Comisión Electoral otorgaba la victoria al presidente Kenyatta con un 54,32% de los votos, mientras que Odinga quedaba segundo con un 44,77%. En un recuento paralelo, la NASA le daba una ventaja a Odinga de 900.000 votos sobre Kenyatta.

La Comisión advirtió de que sus datos aún no son "los resultados oficiales" y aseguró que éstos no se publicarán hasta que se coteje el recuento electrónico con las actas de las mesas electorales. Asimismo, descartó que vaya a publicar hoy los resultados definitivos de las elecciones generales, que han sido calificadas por la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo en el Este de África (IGAD) de "pacíficas, ordenadas y transparentes".

Seguidores del líder de la oposición, Raila Odinga, lanzan piedras a los seguidores del actual presidente, Uhuru Kenyatta, durante una protesta (EFE)
Seguidores del líder de la oposición, Raila Odinga, lanzan piedras a los seguidores del actual presidente, Uhuru Kenyatta, durante una protesta (EFE)

"Yo no puedo controlar la voluntad del pueblo"

Después de su denuncia pública, Odinga llamó a los kenianos a "no aceptar" los resultados y, si bien les pidió que mantuvieran la calma, añadió: "Yo no puedo controlar la voluntad del pueblo". Siguiendo las palabras de su líder, muchos seguidores salieron a las calles en diferentes ciudades del país para protestar ante lo que consideran una ruptura de la promesa de elecciones "libres y justas".

Los incidentes más graves tuvieron lugar en Nairobi, donde dos personas murieron dos disparos de la Policía en el suburbio de Mathare. Allí, los manifestantes bloquearon la carretera principal con piedras y hogueras hasta que fueron dispersados por la unidad paramilitar con gas lacrimógeno y disparos. En el condado del Río Tana (este), una persona murió apuñalada a manos de cinco hombres que atacaron un centro de recuento de votos con armas blancas, de los de los cuales fallecieron abatidos por la Policía.

La tensión es palpable en las calles de un país que votó ayer en paz y que desea superar sus diferencias tribales para no volver a repetir la violencia postelectoral de 2007, en la que murieron más de 1.100 personas. En el barrio chabolista de Kibera (Nairobi), bastión de Odinga que acoge a cerca de un millón de habitantes, sus seguidores advirtieron a EFE: "Si acepta la derrota, nosotros la aceptaremos. Si rechaza los resultados y nos pide que salgamos a la calle, saldremos a la calle", dijo uno de ellos.

Mientras, el Gobierno keniano pide "responsabilidad" a los ciudadanos ante la gran agitación que vive el país. "Por favor, debemos abstenernos de cualquier actividad que ponga en peligro la vida de los demás o la estabilidad del país", pidió el ministro del Interior en funciones, Fred Matiang'i.

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