corea del sur cree que podría ser un chantaje

La desertora que regresó a Corea del Norte tras convertirse en una 'celebrity' en Seúl

Desde que Kim Jong-un asumió el poder en 2011, ha habido al menos 25 casos de desertores que han regresado a Corea del Norte, alegando estar hartos de la vida en el Sur

Foto: La desertora, Lim Ji-hyun, confiesa su arrepentimiento en una entrevista en Corea del Norte
La desertora, Lim Ji-hyun, confiesa su arrepentimiento en una entrevista en Corea del Norte

Hasta abril, Lim Ji-hyun (26) era una modesta ´celebrity´ de la televisión surcoreana, donde compartía con la audiencia sus vivencias en su país de origen, Corea del Norte. Tenía incluso un club de fans que seguía sus novedades a través de un blog. Todo indicaba que Lim se encontraba entre los pocos desertores capaces de adaptarse con éxito a la vida capitalista del Sur. Perom esta semana, Lim ha reaparecido en Corea del Norte narrando entre lágrimas su terrible experiencia al otro lado de la frontera, informa The New York Times.

"Todos los días de mi vida en el Sur eran un infierno", declaró en una entrevista grabada en vídeo y difundida a través de la página de propaganda del Gobierno de Pyongyang, "cuando me quedaba a solas en una habitación, fría y oscura, me sentía destrozada y empezaba a llorar, echando de menos mi país y a mis padres".

Lim -o Jeon Hye-sung, su nombre norcoreano- añadió que hacía un mes que había regresado al "seno de la madre patria" y que ahora vivía de nuevo con sus padres en su ciudad natal. No reveló nada acerca de cómo cruzó la frontera. El Ministerio de Unificación, una agencia gubernamental surcoreana que administra el tema de los desertores, dijo que estaba investigando el caso de Lim. La falta de libertad de prensa le impide verificar el contenido de la entrevista a Lim.

"Fui engañada para irme al Sur, pensando que allí comería bien y ganaría mucho dinero", dijo, "pero no era como yo había imaginado. Deambulé por todas partes para conseguir dinero, trabajé en bares, pero nada dio resultado".

Una periodista fotografía a un soldado norcoreano en la frontera, Panmunjom. (REUTERS)
Una periodista fotografía a un soldado norcoreano en la frontera, Panmunjom. (REUTERS)

Una huida peligrosa

Más de 30.000 norcoreanos han desertado del régimen desde la terrible hambruna que asoló el país a finales de la década de 1990. La mayoría emprenden un recorrido peligroso a través de China y las selvas del Sudeste Asiático para encontrar una nueva forma de vida. Después de un largo interrogatorio, los desertores suelen completar un programa de integración para amoldarse a la sociedad surcoreana.

Según Pyongyang, los desertores son "traidores" o "escoria humana"

A menudo surgen dificultades durante la transición de un régimen totalitario como el de Pyongyang al sistema capitalista y ultracompetitivo de Seúl. Lo habitual es que ocupen aquellos puestos de trabajo peor considerados entre los surcoreanos y ahorren su salario para enviarlo a sus familias, que sufren la escasez al otro lado de la frontera.

Ponerse a la altura del resto de surcoreanos -sea en el trabajo o en los estudios- supone un reto para los recién llegados. Además, el fuerte acento norteño delata su origen, por lo que son reconocidos en cualquier parte.

Corea del Norte: un papel ambiguo

Corea del Norte solía hablar de los "traidores" o la "escoria humana" para referirse a los que huían del régimen. Pero desde que el joven líder de Pyongyang, Kim Jong-un, asumió el poder en 2011, ha habido al menos 25 casos de desertores que han regresado, alegando que su regreso era voluntario porque estaban hartos de la vida en el Sur.

Los representantes del Gobierno surcoreano opinan que el motivo de regreso de algunos desertores podría ser la desesperación que les invade cuando se ven incapaces de ajustarse a su nueva vida en el Sur capitalista. Pero también sospechan que algunos pueden haber sido abducidos por el Gobierno tras ser atraídos con artimañas hacia China. Además, indican que los agentes de Kim Jong-un podrían haber chantajeado a los desertores usando a sus familiares como rehenes en el Norte.

El regreso de los desertores supone un ´boom´ propagandístico para el dictador de Corea del Norte. Su Gobierno ha organizado nuevas conferencias en Pyongyang, donde los desertores arrepentidos confiesan que fueron secuestrados o engañados por traficantes y espías surcoreanos. Al finalizar estas conferencias, los "traidores" agradecen al jefe de Estado norcoreano que les haya concedido una segunda oportunidad.

La ONU lleva varios años acusando a Corea del Norte de ser uno de los países con mayores violaciones de derechos humanos en el mundo. Bajo el mando de Kim Jong-un, se está reforzando el control fronterizo con China, la principal ruta de escape para los desertores. El número de refugiados norcoreanos ha bajado de 2.706 en 2011 a 1.418 en 2016, según el Ministerio de Unificación. Además, se ha intensificado la represión de películas y series televisivas surcoreanas, un medio que los desertores utilizaban para informarse y aprender sobre la vida en el Sur.

Amor del sur y del norte

"En el Sur, donde gobierna el dinero, lo único que le espera a la gente como yo es sufrimiento físico y psicológico por haber traicionado a la patria y huír de ella, señaló Lim, en un aparente intento de advertir a otros potenciales desertores. Lim llegó a Corea del Sur en 2014. Entre la sociedad surcoreana, existe una fuerte curiosidad por sus vecinos y su modo de vida, pese a las crecientes amenazas nucleares que dirigen contra el Sur. Lim había logrado una exitosa carrera profesional en televisión gracias a sus testimonios sobre la vida cotidiana en un régimen totalitario.

Lim no es la única desertora que ha acabado convirtiéndose en una ´celebrity´ televisiva. Como ella, otras desertoras de Corea del Norte tienen una fuerte presencia en ´reality shows´ y platós de televisión donde narran episodios truculentos de la hambruna de los años 90 o de los peligros del viaje de huida. Existe incluso un programa llamado ´Amor del Sur y del Norte´ para emparejar a hombres surcoreanos con mujeres norcoreanas.

Estos programas de entretenimiento, que a menudo publicitan a sus participantes como las "bellezas del Norte", han sido acusados en varias ocasiones de transmitir acusaciones sensacionalistas sobre los desertores sin confirmación previa. Pero también se les acredita por ser la principal vía de comunicación y entendimiento entre los coreanos de ambos lados de la frontera.

El regreso 'voluntario' de Lim a Corea del Norte se produjo el pasado mes de abril. (EFE)
El regreso 'voluntario' de Lim a Corea del Norte se produjo el pasado mes de abril. (EFE)


Desaparición súbita

En diciembre, Lim hizo su aparición en un programa televisivo surcoreano con uniforme militar. Durante la entrevista, Lim describió alegremente cómo sobornaba a su profesor con un paquete de cigarrillos para saltarse clase y vender licores de contrabando, a fin de conseguir algo de dinero. Una vez de vuelta en su país natal, Lim dijo haberse sentido coaccionada por los programas de televisión surcoreanos para calumniar al régimen de Pyongyang, acusación que los medios de comunicación de Seúl han negado.

En otro ´reality show´, Lim mostraba cómo escalar árboles y encender un fuego en el bosque, habilidades que aprendió durante su servicio en una unidad de artillería militar. Al tiempo que consolidaba su carrera profesional en televisión, Lim vivía en un pequeño estudio en Seúl. En marzo, comunicó a través de su blog de fans que acaba de inscribirse en un centro de estudios y subió fotos de sus deberes.

En el mes de abril, agradecidó a sus fans la preparación de su fiesta de cumpleaños, calificándolo como "el día más feliz de mi vida". Desapareció justo después. Su polémica reaparición en Corea del Norte propició el cierre del blog por parte de sus seguidores surcoreanos.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios