Halcones y palomas en el Gobierno Trump: así afecta el pulso a la economía española
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SUPERARANCELES, FISCALIDAD Y 11.300 MILLONES EN EXPORTACIONES

Halcones y palomas en el Gobierno Trump: así afecta el pulso a la economía española

España se juega cientos de millones de euros en la pugna soterrada que libran las dos corrientes en materia de política de comercio exterior de la

Foto: Willbur Ross, secretario de Comercio, junto a Donald Trump. (EFE)
Willbur Ross, secretario de Comercio, junto a Donald Trump. (EFE)

España se juega cientos de millones de euros en la pugna soterrada que libran las dos corrientes en materia de política de comercio exterior de la nueva Administración de Donald Trump en Estados Unidos. El primer impulso del nuevo presidente americano tras acceder al cargo fue poner en cuarentena todos los tratados internacionales en marcha, tanto con México, como con Asia y Europa. Con ello ha pretendido satisfacer las promesas proteccionistas lanzadas sobre una parte importante de su electorado, perdido en las nuevas reglas y los efectos de la globalización. En lo que se refiere a Europa, Trump ha puesto el foco en los países con los que Estados Unidos mantiene un déficit comercial, como Francia, Italia y, especialmente, Alemania, a la que ha llegado a acusar de poner en riesgo la economía de su país. Pero de cómo oriente el nuevo gobierno federal sus relaciones con el viejo continente van a depender también los intereses de las más de 30.000 empresas españolas que actualmente exportan productos al país de las barras y estrellas.

«El patriotismo económico tiene a Alemania como objetivo, que tiene una balanza positiva de 56.000 millones. Ha amenazado con muros fiscales. De momento, España no está en el punto de mira porque su balanza comercial es deficitaria, pero hay riesgos con los superaranceles”, explicaba este pasado lunes la directora ejecutiva de la Cámara de Comercio España-EEUU, Gemma Cortijo, en un encuentro restringido con empresarios exportadores organizado por la Cámara de Comercio de Valencia en el que estuvo presente El Confidencial.

Eduard Navarro (NdG), Gemma Cortijo (Cámara España-EEUU), José Vicente Morata (Cámara Valencia), Carlos Esplugues (UV) y Carlos Concha (PwC).
Eduard Navarro (NdG), Gemma Cortijo (Cámara España-EEUU), José Vicente Morata (Cámara Valencia), Carlos Esplugues (UV) y Carlos Concha (PwC).

España vendió el año pasado a Estados Unidos productos por importe de 11.327 millones de euros, frente a los 13.015 millones en importaciones. El saldo es favorable a los intereses americanos. Pero estas cifras son relativas porque van por barrios. Por ejemplo, autonomías como la Comunidad Valenciana reflejan balanzas comerciales a su favor, con casi 4.000 empresas que mantienen relaciones comerciales directas con el país de América del Norte y que pueden verse afectadas por los cambios regulatorios.

Los superaranceles y los cambios en la fiscalidad de empresas que sopesan los republicanos pueden dar un duro golpe a las exportaciones españolas

Según las filtraciones que la Casa Blanca ha efectuado a medios como The Wall Street Journal, Trump está barajando aplicar superaranceles de hasta el 100% a determinados productos procedentes de Europa. La lista no es oficial e incluye desde las motocicletas italianas Vespa hasta el queso Roquefort, pasando por chocolates y otros productos agroalimentarios. Estos movimientos proteccionistas han puestos en alerta a los exportadores españoles, que vigilan de cerca también los planes del Partido Republicano en materia de reforma fiscal.

Vea el informe de intercambios comerciales España-EEUU.
Vea el informe de intercambios comerciales España-EEUU.

Durante la jornada celebrada en la Cámara de Comercio de Valencia, Carlos Concha, socio de PwC destinado ahora la oficina de la consultora en Estados Unidos para empresas españolas, explicó que los republicanos barajan eliminar las deducciones de gasto del Impuesto de Sociedades por las compras realizadas por las empresas americanas fuera del país. En la práctica, esto significaría un arancel encubierto que dejaría en desventaja a los suministros foráneos. Sin embargo, Concha también señaló que, de momento, todo parecen globos sondas sin que hasta la fecha se hayan levantado realmente esos muros fiscales y arancelarios.

Algo más de 30.000 empresas españolas exportaron el año pasado a Estados Unidos 11.300 millones de euros en productos

La percepción entre la diplomacia comercial española es que se está produciendo, en palabras de Gemma Cortijo, una “lucha interna” en el seno de la Administración federal entre dos visiones teóricamente antagónicas, una de tradición librecambista y otra claramentre proteccionista. El estratega jefe de Trump, Steve Bannon, o el director del Consejo Nacional de Comercio de la Casa Blanca, Peter Navarro, lideran el bando de los ‘halcones’, mientras que el secretario de Estado, Rex Wayne Tillerson, o el de Comercio, Willbur Ross, estarían del lado de las ‘palomas’, proclives al aperturismo arancelario.

Steve Bannon, el asesor jefe de Donald Trump.
Steve Bannon, el asesor jefe de Donald Trump.

De quién gane esa batalla dependerá el alcance del abandono del multilateralismo y el repliegue comercial de Trump, pese a que entre los conocedores del país existe el convencimiento de que la sangre no llegará al río por los propios límites que el presidente tiene en su acción política por el tradicional modelo de contrapesos. “No hay que olvidar que el sistema americano goza de una gran estabilidad. Su Constitución es la más antigua del mundo. Y el sistema funciona equilibrado”, sostenía Eduard Navarro, socio de Net de Gerrers, una gestora de proyectos inmobiliarios y empresariales ligada a fondos americanos. «Estados Unidos es un país muy seguro para invertir y seguirá siendolo», sostiene Cortijo, quien defiende que las empresas españolas deben seguir invirtiendo en el mercado americano por su gran potencial y capacidad de compra, también porque cree que al final terminarán por imponerse las tesis más moderadas.

Proyectos en suspenso

Sin embargo, la incertidumbre que genera la imprevisibilidad de las políticas de Trump ha llevado a algunas compañías españolas a poner en cuarentena algunos de sus proyectos. Firmas medianas exportadoras como Boix Maquinaria (que fabrica máquinas para elaborar empaquetados de cartón) o Bombas Ideal tienen en suspense operaciones comerciales en Canadá o en la propia Estados Unidos a la espera de conocer cómo evoluciona su política comercial.

Domingo Ochoa, cuya compañía, Industrias Ochoa, lleva años implantada en México para dar servicio a la industria del automóvil, especialmente a Ford, confesó en el encuentro que bloqueó inicialmente una inversión de 5 millones de euros para ampliar instalaciones tras la llegada de Trump, aunque finalmente ha retomado los proyectos. Ford ha decidido no fabricar su renovado modelo Focus para el mercado americano desde el vecino del sur. Pero, sorprendentemente, no trasladará la producción a Estados Unidos, sino a China, desde donde realizará las exportaciones. Así de kafkiana es la situación política en la era del trumpismo.

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