la oposición considera que mintió al senado

Donald Trump defiende al fiscal Sessions, acusado de ocultar contactos con Rusia

“Nunca tuve encuentros con operativos o intermediarios rusos sobre la campaña”, declaró ayer ante la prensa. Explicó que las reuniones con Kislyak habían sido en calidad de senador

Foto: El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions. (EFE)
El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions. (EFE)

“Jeff Sessions es un hombre honesto. No dijo nada malo”, declaró el presidente de EEUU, Donald Trump, en un comunicado. Mantenía así su confianza en el fiscal general de EEUU, acusado de ocultar al Senado sus contactos con el embajador ruso. “Esta narrativa es una manera que tienen los demócratas salvar la cara al perder las elecciones”, dijo el presidente, que antes se había referido a una “caza de brujas”.

La trama rusa en torno al gabinete de Donald Trump es un puzle que se completa cada semana y cuyo tamaño, por ahora, se desconoce. El último en caminar sobre ascuas ha sido el fiscal general de EEUU, Jeff Sessions, que no tardó ni 24 horas desde la revelación de sus contactos en el embajador ruso en anunciar que se inhibía de cualquier investigación relativa a la campaña presidencial de Trump, de la que él fue asesor.

El fiscal, que supervisa las investigaciones del FBI, incluida la que examina el alcance de la influencia rusa en las elecciones, había ocultado al Senado sus encuentros con el embajador, Sergei Kislyak: uno en julio y otro en septiembre del año pasado, según publicó The Washington Post. Preguntado en su proceso de confirmación, en enero, si había hablado con funcionarios rusos, Sessions lo negó. Pudo haber cometido perjurio.

Donald Trump y Jeff Sessions el pasado 9 de febrero. (REUTERS)
Donald Trump y Jeff Sessions el pasado 9 de febrero. (REUTERS)

Nunca tuve encuentros con operativos o intermediarios rusos sobre la campaña de Trump”, declaró ayer ante la prensa. Sessions explicó que las reuniones con Kislyak habían sido en calidad de senador: rutinas de trabajo que no tenían nada que ver con la campaña presidencial y que por eso no consideró pertinente referirse a ellas. Aunque reconoció que tendría que haberse explicado “más lentamente” ante el Senado.

Sin embargo, su justificación tiene algunos agujeros. The Washington Post contactó con 20 de los 25 miembros del Comité de Servicios Armados del Senado para ver si, como Sessions, también se habían reunido con el embajador ruso. Los 20 dijeron que no. Sessions dijo que las reuniones con embajadores eran habituales y que él habló con 25 el año pasado.

El fiscal tampoco fue muy preciso respecto al contenido de las dos reuniones con el ruso, la primera de ellas durante la convención republicana en Cleveland y la segunda en privado. “La mayoría de estos embajadores son bastante cotillas. Esto era en temporada de campaña, pero no recuerdo discusiones políticas específicas”, declaró.

Su comparecencia llegó poco después de que el presidente, Donald Trump, expresara su apoyo al fiscal y dijera ante la prensa que no creía que Sessions debiera inhibirse de la investigación, cosa que este hizo. Sessions dijo que se inhibía por consejo de su equipo y que ayer era el momento en que debía anunciar esta decisión de todas maneras.

El fiscal respondía así a un creciente coro de críticas; algunos compañeros de partido exigen saber más y los demócratas piden su dimisión “inmediata”. La líder demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, tachó su inhibición de “penoso intento para justificar su perjurio”.

Según The New York Times, después de la comparecencia de Sessions la mayoría de los senadores republicanos, viejos compañeros de fatigas del fiscal, decidieron cerrar filas e ignorar la petición demócrata de lanzar una investigación independiente de la presunta influencia rusa en el equipo de Donald Trump.

“Los demócratas se están prendiendo fuego en el pelo para que vosotros cubráis la noticia”, declaró Paul Ryan frente a la prensa, acusando a la oposición de exagerar. Igual que Trump, el presidente de la Cámara de Representantes y líder oficioso del partido dijo antes de la conferencia de Sessions que no veía motivo para su inhibición.

El caso de Sessions, que al inhibirse rechaza recibir informes del FBI respecto a la investigación y pierde el poder de implicar al departamento de Justicia si la cosa va a más, parece confirmar que los contactos del equipo de Trump con funcionarios rusos pueden haber sido más habituales de lo que por ahora se ha reconocido.

La Casa Blanca ha confirmado que el asesor y yerno de Donald Trump, Jared Kushner, también se reunió con el embajador Sergei Kislyak. Fue durante 15 minutos y en diciembre, en compañía del exasesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, que dimitió hace 3 semanas por ocultar una serie de reuniones con dicho embajador.

Si hay realmente una trama, Sergei Kislyak es una pieza central. El embajador ruso en EEUU desde 2008 destaca precisamente por no destacar; es un veterano diplomático de 66 años que empezó su carrera en la URSS, de bajo perfil, serio, poco hablador, pero con una estupenda red de contactos. “He estado trabajando personalmente en EEUU tanto tiempo que conozco a casi todo el mundo. Es trabajo diplomático”, declaró.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios