"defiendo la libertad civil individual"

El empresario francés que paga las multas a las mujeres que llevan velo integral

"No defiendo a estas mujeres 'per se'; defiendo el principio de libertad civil individual". Así defiende Nekkaz su iniciativa de costear las multas por usar velo integral o burkini

Foto: Rachid Nekkaz junto a Hind Ahmas, quien lleva un niqab pese a la prohibición, en Meaux (Reuters).
Rachid Nekkaz junto a Hind Ahmas, quien lleva un niqab pese a la prohibición, en Meaux (Reuters).

Desde hace cinco años, el hecho de lucir un velo integral en un espacio público es ilegal en Francia. Esto significa que si eres una mujer musulmana y llevas un niqab (un velo que cubre el rostro excepto los ojos) o un burka mientras caminas por la calle te arriesgas a recibir una multa de 150 euros. A ello se suma el veto que este verano han impuesto decenas de localidades francesas al polémico burkini, el traje de baño islámico que ha provocado un amargo debate entre sus detractores -"Es una provocación. Es el islamismo radical que quiere impornerse en el espacio público", en palabras del primer ministro Manuel Valls- y quienes lo defienden como una muestra de "libertad" y "multiculturalidad". Si, por ejemplo, vas a pasar un día de playa en Cannes y decides cubrirte con un burkini la multa será de 38 euros.

Para las musulmanas francesas que se sienten obligadas a vestir estas prendas, las multas suponen una carga económica considerable. Y aquí es donde entra en escena el 'héroe' de esta historia: parece que miles de esas multas han sido costeadas por un adinerado hombre de negocios que afirma que las leyes de Francia contra ciertos atuendos musulmanes suponen "una grave amenaza para la libertad". "No defiendo a estas mujeres 'per se'; defiendo el principio de libertad civil individual que encarnan sus acciones", explica Rachid Nekkaz para defender su iniciativa.

El empresario asegura haber pagado hasta 1.165 multas en Francia, 268 en Bélgica, dos en Países Bajos y una en Suiza. 'Esto suma un total de 245.000 euros si añades los honorarios de los abogados', afirmaEl empresario asegura haber pagado hasta 1.165 multas en Francia, 268 en Bélgica, dos en Países Bajos y una en Suiza. "Esto suma un total de 245.000 euros si añades los honorarios de los abogados", afirma Nekkaz, quien recientemente ha empezado a costear también las sanciones a las mujeres que usan burkini, cinco hasta ahora, todas en Francia. "Supongo que llegarán más, calculo que alrededor de cien", dice.

Nekkaz nació en un suburbio de París poblado mayoritariamente por inmigrantes argelinos. Su historia es un relato de un hombre hecho a sí mismo: logró reunir una pequeña fortuna con 'start-ups' antes de expandirse al sector inmobiliario. Después se lanzó a la arena política, con un desafortunado intento de convertirse en el "candidato de los suburbios" en las elecciones presidenciales de 2007 y, posteriormente, en los comicios municipales de 2008. Y, cuando dichos intentos se atascaron, Nekkaz probó a moverse en otra dirección.

En 2009, el Gobierno de Nicolás Sarkozy maniobró para prohibir el velo integral. El propio Sarkozy definió el burka (cuyo uso no está muy extendido en las calles de Francia) como un símbolo de "degradación" que "no es bienvenido" en el país vecino. Nekkaz se convirtió rápidamente en uno de los mayores oponentes al proyecto de ley. En 2010, anunció la creación de un fondo de un millón de euros destinado a pagar las multas impuestas a mujeres que llevasen el velo integral.

"Peor considerados que los perros"

Tal y como Nekkaz lo describe, su decisión surge de la convicción altruista de que la "locura antimusulmana" de Francia debe ser detenida. Y, sin embargo, el empresario de 44 años se declara en contra del uso del niqab e incluso del burkini. "No representan la mejor estrategia para integrarse en una sociedad europea en general -y la francesa en particular-, a medida que éstas son cada vez más islamófobas", explica. Su visión choca frontalmente con la postura del primer ministro Valls, quien este lunes criticó que los medios de comunicación deformen el concepto de laicismo a la francesa. Valls reaccionó en concreto a un artículo publicado en 'The New York Times' el pasado viernes, del que dijo que "da una imagen insoportable, por falsa, de Francia". El primer ministro denuncia que la autora del artículo no solo no explicó ni los principios republicanos franceses, ni el laicismo, sino que únicamente presentó "un punto de vista", el de unas mujeres musulmanas que habían participado en "un acontecimiento escandaloso", un "campamento de verano descolonial", al que se había prohibido el acceso a blancos.

A su juicio, el reportaje era sesgado porque aunque esas mujeres tienen derecho a dar su opinión, de ella se deriva que los musulmanes están en Francia "peor considerado que los perros". El jefe del Gobierno socialista criticó que la periodista no se dignó a interrogar a "la inmensa mayoría de las mujeres musulmanas que no se reconocen en una visión ultra-rigorista del islam" y añadió que "una parte" de la prensa internacional ha concluido que en Francia hay una "estigmatización" de los musulmanes a la hora de explicar la polémica de este verano sobre la prohibición del burkini.

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