tres nuevos desaparecidos

Periodistas y cooperantes españoles, los que más secuestros sufren

Durante los últimos años, varios periodistas, fotógrafos y cooperantes han sido secuestrados en diversos países del mundo. El caso más reciente fue el de Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova

Foto: El periodista de 'El Mundo' Javier Espinosa saluda a su hijo tras ser liberado. (EFE)
El periodista de 'El Mundo' Javier Espinosa saluda a su hijo tras ser liberado. (EFE)

Durante los últimos años, varios periodistas, fotógrafos y cooperantes han sido secuestrados en diversos países del mundo. El caso más reciente fue el de los informadores de El Mundo Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova, liberados el 29 de marzo de 2014 después de seis meses de secuestro. Ambos fueron atrapados por miembros del ISIS el 16 de septiembre de 2013 en Tel Abyad, provincia de Raqqa, cuando viajaban hacia la frontera para abandonar el país.

El 29 de marzo del año pasado, los dos fueron encontrados por un grupo de soldados turcos en la frontera de este último país con Siria, después de que sus secuestradores los liberaran. Fueron trasladados al aeropuerto y luego a la base aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid. Sólo un mes antes había sido liberado el periodista de El Periódico Marc Marginedas después de otros seis meses de secuestro en Siria. En concreto, Marginedas llevaba retenido desde el anterior 4 de septiembre, cuando fue secuestrado durante un control de carretera cerca de Hama, al oeste de Siria, por varios yihadistas. El periodista fue trasladado varias veces durante el tiempo que duró su cautiverio, en ocasiones en "condiciones muy adversas", como reveló el diario para el que escribía Marginedas.

Marc Marginedas, liberado tras su secuestro en siria, llega a Barcelona. (EFE)
Marc Marginedas, liberado tras su secuestro en siria, llega a Barcelona. (EFE)

Meses antes del secuestro de Marginedas, también fue raptado el fotógrafo vasco Andoni Lubaki, colaborador habitual del diario Gara, cerca de la ciudad siria de Alepo. El español fue retenido junto a otros dos periodistas extranjeros y al intérprete. Afortunadamente, tanto él como el resto de secuestrados fueron puestos en libertad apenas 12 horas después de ser capturados.

Dos años antes, el 23 de octubre de 2011, tres cooperantes –dos de ellos españoles– fueron secuestrados en Rabuni, cerca de Tinduf (Argelia). En concreto, se trataba de Ainhoa Fernández de Rincón, que trabajaba para la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Extremadura, Enric Gonyalons, de la oenegé Mundubat, y Rosella Urssu (italiana). Gonyalons, de 26 años, recibió un disparo en la pierna izquierda durante el tiroteo previo al secuestro. Los tres fueron liberados el 18 de julio de 2012, casi diez meses después de su retención, en Gao (Mali), desde donde fueron transportados hasta Burkina Faso y de ahí a Torrejón de Ardoz (Madrid).

 Ainhoa Fernández de Rincón y Enric Gonyalons. (EFE)
Ainhoa Fernández de Rincón y Enric Gonyalons. (EFE)

El mismo mes del secuestro de Fernández de Rincón y Gonyalons, también fueron apresadas por un grupo de piratas las cooperantes de Médicos sin Fronteras Montserrat Serra i Ridao y Blanca Thiebaut Lovelace. Fueron captadas el 13 de octubre de 2011 después de un tiroteo en un campo de refugiados de Dadaab (Kenia), a 80 kilómetros de la frontera con Somalia. Ambas fueron liberadas casi dos años después, el 18 de julio de 2013 en Mogadiscio (Somalia). Desde allí fueron trasladadas hasta Yibuti, donde las recogió un avión del Ejército español que las llevó a Torrejón de Ardoz al día siguiente.

Un mes antes de estos dos últimos secuestros, el 14 de septiembre de 2011, cinco marineros españoles –Manuel Bilbao BaudotSaturnino GalánDamián Aguin LosadaMiguel Sastre y Janverti Yesan Mendoza–, miembros de una tripulación de 23 personas que navegaban en el buque con bandera de Chipre Mattheos I, fueron raptados en el Golfo de Guinea por un grupo de piratas. Los secuestradores desvalijaron el barco y lo abandonaron a los diez días.

En todos los casos, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha pedido prudencia a los medios de comunicación y discreción a los familiares. No en vano, se trata de asuntos enormemente sensibles que implican necesariamente al Centro Nacional de Inteligencia y a los servicios de información de la Policía y la Guardia Civil para su resolución.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios