"LA CLASE MEDIA SE SIENTE TRAICIONADA"

¿Por qué los nórdicos votan ultraderecha?

Nunca antes había votado al partido Verdaderos Finlandeses porque no comparte sus ideas en materias de inmigración, ni cree en soluciones fáciles

Foto: Soini (d), líder de Verdaderos Finlandeses, celebra con miembros de su partido y seguidores los resultados en las elecciones parlamentarias de 2011 (Ef
Soini (d), líder de Verdaderos Finlandeses, celebra con miembros de su partido y seguidores los resultados en las elecciones parlamentarias de 2011 (Ef

Nunca antes había votado a los Verdaderos Finlandeses porque no comparte sus ideas en materias de inmigración, ni cree en las soluciones fáciles que proponen a los problemas domésticos. Sin embargo, Anni Rajasto, graduada en Periodismo, ha cambiado de parecer. El discurso euroescéptico ha calado hondo entre los nuevos votantes del partido. Muchos han dejado de apoyar al partido Coalición Nacional, la derecha moderada. "Creo que nuestro Estado de bienestar debe garantizarse antes de ayudar a otros países europeos que no han logrado hacerlo", cuenta.

"Ahora he votado a uno de sus candidatos porque en el futuro la UE va a tener más poder sobre sus miembros y por lo que he visto hasta ahora, Finlandia, que es un país pequeño, podría tener muchos problemas por esto", explica. "Los Verdaderos Finlandeses son críticos con la UE, por eso era la mejor opción dentro de lo malo".

La extrema derecha se parapeta en los países nórdicos para plantar cara a la Unión Europea y al aumento de la inmigración. En países como Finlandia y Dinamarca, el populismo y el nacionalismo han cobrado mucha fuerza en las últimas elecciones europeas, con los Verdaderos Finlandeses (Perussuomalaiset) alcanzando casi un 13% del electorado y el Partido Popular Danés (Dansk Folkeparti) un 26,6% .

La clase media se siente traicionada, en Finlandia los Verdaderos Finlandeses han reunido en un mismo grupo a los ciudadanos que se sienten olvidados por el sistema gracias a un discurso populista, cuenta Koivusalo, profesor de Ciencias PolíticasTukka Ylä-Anttila, investigador de doctorado en Sociología política en la Universidad de Helsinki, asegura a El Confidencial que hay grandes diferencias entre los países nórdicos. Mientras que en Noruega y Dinamarca la derecha más populista, que se opone al sistema fiscal, ha tenido una fuerte representación en la primera década del siglo XXI, en Suecia, los Demócratas Suecos (Sverigedemokraterna) tienen su origen en grupos neonazis, lo que les ha dificultado aparecer como un partido legítimo. No obstante, esto no les ha impedido conseguir dos diputados en el Parlamento Europeo en las últimas elecciones. "Los Verdaderos Finlandeses son los más moderados", explica Ylä-Anttila.

La realidad es que, en todos los países nórdicos, los ciudadanos que se oponen a la inmigración votan masivamente por movimientos populistas de derechas. "La sociedad nórdica ha sido étnica y culturalmente homogénea, pero la inmigración está poniendo en riesgo eso. Los activistas antiinmigración ven la diversidad como una amenaza para la cultura y los valores nórdicos", cuenta el sociólogo.

La clase media se siente traicionada

El éxito de la extrema derecha en los países nórdicos se encuentra principalmente en la destrucción del antiguo Estado del bienestar. "La clase media se siente traicionada, en Finlandia los Verdaderos Finlandeses han reunido en un mismo grupo a los ciudadanos que se sienten olvidados por el sistema gracias a un discurso populista", cuenta a este diario Markku Koivusalo, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Helsinki.

Los Verdaderos Finlandeses han continuado la estela populista de sus antecesores, el Partido Rural Finlandés, desde su fundación en 1995 y lejos de desvincularse del término "populismo", sus políticos lo exhiben sin reparos. "Somos populistas y nos sentimos orgullosos de serlo porque nuestro objetivo es representar a la gente normal, no a las élites", asegura a El Confidencial Simon Elo, presidente de las juventudes del partido y candidato a las elecciones europeas.

Filandeses votan en un colegio electoral de Helsinki durante las parlamentarias de 2011 (Reuters).
Filandeses votan en un colegio electoral de Helsinki durante las parlamentarias de 2011 (Reuters).

La inmigración, el tema más espinoso

El partido de Elo se ha visto envuelto en numerosas polémicas con respecto a sus ideas sobre la inmigración. Este joven, licenciado en Ciencias Políticas, se quiere distanciar de estos escándalos y asegura con rotundidad que su partido no tiene nada que ver con esos movimientos extremistas que existen en otros países. "No somos en absoluto como Jobbik en Hungría o Amanecer Dorado en Grecia, no tenemos un grupo paramilitar ni nada parecido, no golpeamos a la gente en las calles y no tenemos políticos acusados de incitación al odio en nuestras filas", defiende con firmeza.

La realidad es que los inmigrantes miran con recelo a los Verdaderos Finlandeses y no es para menos. Numerosos miembros del partido han realizado declaraciones muy desafortunadas sobre los musulmanes, los judíos y los inmigrantes en general. Tras estos escándalos a nivel nacional e internacional, muchos de ellos han sido expulsados del partido.

Somos populistas y nos sentimos orgullosos de serlo porque nuestro objetivo es representar a la gente normal, no a las élites, asegura a El Confidencial Simon Elo, presidente de las juventudes y candidato a las europeas"En Finlandia la inmigración ha llegado más tarde que a otros países, así que tenemos más tiempo para hacer las cosas bien", explica Elo. "Esto no significa que seas racista o xenófobo, en mi opinión esto es tener sentido común. Mucha gente está de acuerdo con nosotros en este punto aunque voten a otros partidos".

En su discurso nacionalista, los Verdaderos Finlandeses tratan de acoger lo que para ellos significa ser "un finlandés común". El nombre del partido (Perussuomalaiset) significa "básico" y "fundamental", no "verdadero", que es como suele traducirse a otros idiomas.

"Para Timo Soini (líder y miembro fundador del partido) los valores positivos del populismo son los valores de la familia tradicional, la religión, el trabajo duro, los pequeños empresarios y, por supuesto, las pequeñas comunidades y un fuerte nacionalismo", explica Koivusalo. Los Verdaderos Finlandeses han conseguido hacer respetar estos valores y llamarlos "sentido común".

Simpatizantes de los Verdaderos Finlandeses celebran los resultados de las europeas en Helsinki (Reuters).
Simpatizantes de los Verdaderos Finlandeses celebran los resultados de las europeas en Helsinki (Reuters).

Euroescepticismo y valores nórdicos

El partido aspiraba a conseguir tres diputados en las pasadas elecciones, pero sólo han conseguido dos, uno más que en las elecciones europeas de 2009. "Esperábamos que la gente estuviera más al tanto de los problemas europeos, pero no le interesa Europa", explica Elo. Sobre su posición frente a la UE, Elo lo tiene claro. "Somos euroescépticos, como el Partido Conservador británico o el Partido Popular Danés. Nuestro partido acepta la Unión Europea como una alianza comercial de naciones independientes, pero no como una unión federal", asegura Elo.

Ante la opción de continuar en la UE como hasta ahora o abandonar la eurozona, Elo asegura que la mejor opción sería hacer reformas. Si no se realizan cambios sustanciales, abandonar la UE es para ellos la única opción posible. "Le hemos dado mucho poder de nuestro parlamento nacional al parlamento europeo y a la comisión europea. Un 70% de nuestra legislación viene de la UE, se ha reducido nuestra soberanía nacional", lamenta Elo.

Para Timo Soini (líder y miembro fundador del partido) los valores positivos del populismo son los valores de la familia tradicional, la religión, el trabajo duro, los pequeños empresarios y, por supuesto, las pequeñas comunidades y un fuerte nacionalismoEntre sus razones para oponerse a la UE se encuentran la pérdida de la soberanía y la posibilidad ahora inexistente de devaluar su moneda. "Con la situación de Ucrania, por ejemplo como somos miembros de la UE, tenemos que seguir las líneas de actuación que nos dan desde fuera e imponer sanciones a Rusia", explica el joven político. "Es mucho más fácil para países como España o Portugal aplicar duras sanciones contra Rusia, pero a nosotros nos une un fuerte lazo comercial con ellos y debemos ser muy cautelosos", asegura.

En relación a la multiculturalidad, el presidente de las juventudes de los finlandeses piensa que quienes creen en una sociedad multicultural defienden una causa noble. No obstante, "es algo que nunca ha funcionado en ninguna sociedad". "Debemos tener una serie de valores comunes, como el papel de la mujer en la sociedad, que es diferente aquí y en otros países del mundo", defiende Elo, "estos valores no los podemos dar por sentado, estos derechos han evolucionado en Europa y Estados Unidos y en otros países durante cientos de años". "El miedo que yo tengo es que perdamos el tipo de civilización que hemos creado", cuenta.

"Si me preguntas qué tipo de inmigración puede ser dañina y amenazar la sociedad democrática occidental, te diré que la inmigración de países islámicos", cuenta, resuelto, y añade "no creo que haya ningún problema en decir eso".

Mundo
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
12 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios