LOS PARTIDOS LIBERALES CONCENTRAN EL VOTO DE LOS COPTOS

Los cristianos egipcios buscan la libertad ‘intramuros’

Mohamed, Mustafa y Karem trabajan a diario en la construcción de las iglesia de Maremina y Agustinos. En un país en el que el nombre se

Foto: Los cristianos egipcios buscan la libertad ‘intramuros’
Los cristianos egipcios buscan la libertad ‘intramuros’
Autor
Tags
    Tiempo de lectura6 min

    Mohamed, Mustafa y Karem trabajan a diario en la construcción de las iglesia de Maremina y Agustinos. En un país en el que el nombre se elige según la religión, los suyos no chirrían en Daar el Salam, un barrio pobre de mayoría islámica, al sur de El Cairo. Les acompañan Mahmud, Hamad y Mahrus, otros tres obreros musulmanes que ayudan a levantar estos dos templos cristianos, que contrastan con la fisionomía de un arrabal dominado por los minaretes. “Somos musulmanes, pero ayudamos a nuestros amigos cristianos, todos somos hermanos”, asegura uno de ellos. Pese al triunfo momentáneo de los partidos islámicos en las elecciones parlamentarias egipcias, nadie en la iglesia teme sentirse acorralado por la nueva mayoría parlamentaria.

    “Aquí, gracias a Dios, no hemos tenido nunca ningún problema. Estamos en una zona de mayoría islámica, pero podemos convivir perfectamente”, declara el párroco Raof Salim. Pese a las trabas que el Estado impone para construir o rehabilitar templos cristianos, los trabajos en estas dos iglesias contiguas se prolongan desde hace cuatro años. “Si no hemos terminado antes no ha sido porque hayamos sufrido ataques, sino porque nos hace falta financiación. Todavía necesitamos uno o dos millones de libras egipcias [entre 125.000 y 250.000 euros]”, calcula el cura de la parroquia. Según Salim, la institución cuenta con el apoyo tanto de fieles particulares como de hombres de negocios.

    Los coptos, una rama del cristianismo oriunda de Egipto y de mayoría ultraortodoxa, representan mayoritariamente una minoría burguesa que no se ha implicado hasta ahora demasiado en política. Sin embargo, uno de los magnates más destacados del país, el copto Naguib Sawiris, decidió formar el pasado junio el partido de los Egipcios Libres, una formación de corte liberal que parece haber aglutinado el voto de la comunidad cristiana, que representa aproximadamente al 10% de la población total del país. El partido encabeza el Bloque Egipcio, en el que se integran otros partidos izquierdistas y seculares, que ha conseguido situarse como tercera fuerza política con un 15% de los votos, plantando cara al rodillo islámico encabezado por los Hermanos Musulmanes y seguido por los salafistas, el ala más extrema del islamismo suní.

    Anis, el conserje de la parroquia, confiesa haber votado al partido de los Egipcios Libres, “al partido de nuestro hermano Sawiris”. También Mary, la madre de uno de los niños que estudian en el colegio anexo a las iglesias. “No se trata de un partido que mire por los intereses de la gente acomodada, se acuerda de las libertades de todos nosotros”, expresa la mujer. Para llegar al templo, es necesario atravesar un camino sin asfaltar en el que se acumula la basura a ambos lados. Al igual que ocurre en la mediana que separa la calle principal del barrio, donde los vecinos amontonan sus desperdicios a la espera de que alguien los recoja. Justo en frente de la iglesia, los musulmanes también construyen una nueva mezquita. “Estaban ellos antes”, reconoce el párroco. “No es ninguna invasión, ya he dicho que no hay ningún problema de convivencia”.

    Intereses de clase

    Varios miembros del partido de los Egipcios Libres, entre ellos el multimillonario Sawiris, habían mostrado su disposición a exiliarse si los islamistas conseguían la mayoría en el Parlamento. Aunque tras los buenos resultados, sus únicas declaraciones se han centrado en agradecer a los egipcios la confianza depositada en su partido. Los Egipcios Libres han sabido captar el voto de la clase acomodada copta, huérfana de un partido fuerte que represente sus intereses religiosos, a diferencia de lo que representan los Hermanos Musulmanes o los salafistas para la mayoría islámica.

    Pese a que la Iglesia copta defiende unos principios ultraortodoxos en el ámbito moral, con prohibiciones como el divorcio, “los coptos son partidarios de un estado secular, según declara El Confidencial el abogado y activista por los derechos de esta comunidad, Mohamed Atef. “Los cristianos egipcios aceptan que hay una mayoría islámica y que la religión del país es musulmana, pero evitan el enfrentamiento secular y prefieren centrarse en los problemas de clase”, continúa Atef. Existen partidos coptos que se centran en las dificultades de este credo, pero son muy minoritarios. El voto de los cristianos va a parar a formaciones liberales que dejan a un lado la religión para articular su programa en torno al libre mercado o el respeto a las minorías.

    Sistema de contrapesos

    Pese a que los dos principales partidos islámicos concentran más del 60% de los votos contabilizados hasta el momento en la primera etapa de las elecciones legislativas egipcias, “hay unas líneas rojas que no pueden traspasar”, sostiene Mohamed Atef. El brazo político de los Hermanos Musulmanes, vencedor indiscutible en los comicios, ya ha manifestado en más de una ocasión que prefiere una alianza política con todas las formaciones políticas, antes que un pacto con los salafistas. “La nueva estructura de poder tiene que representar al cien por cien de los egipcios y esto sólo es posible si los islamistas cuentan con los liberales”.

    También los salafistas apoyan los pactos con otros grupos, aunque se declaran abiertamente partidarios de un Estado islámico en el que la sharía sea la principal fuente de legislación. Los temores de la minoría copta se centran en que la interpretación de esta norma recogida ya en la Constitución egipcia se haga mucho más restrictiva o incluso que los islamistas intenten modificar la Constitución para imponer sus criterios. “En absoluto los coptos deben sentirse amenazados, porque la Constitución la elaborará una Asamblea en la que habrá una serie de contrapesos que impedirá el dominio islamista”, insiste Atef.

    Y en medio de los conflictos religiosos, esta semana ha aparecido la Junta Militar que dirige la transición democrática. Apenas dos días después de manifestar que el próximo Parlamento “podría no ser representativo”, creó un Consejo Consultivo en el que se encuentran representadas la mayoría de las tendencias políticas, aunque sólo cuenta con dos mujeres entre sus 30 miembros, uno de ellos el influyente Sawiris. Los Hermanos Musulmanes se autoexcluyeron del comité, al considerar que los militares vulneraban la decisión de los electores. El Ejército intenta evitar que los islamistas, a los que han marginado y perseguido durante décadas, concentren todo el poder. La minoría cristiana mira de reojo las disputas entre los principales actores, mientras filtra en las instituciones a quienes espera que la represente.

    Mundo
    Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
    0 comentarios
    Por FechaMejor Valorados
    Mostrar más comentarios