EEUU repatría a un grupo de balseros cubanos por llegar a un puente que no considera "tierra seca"
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EEUU repatría a un grupo de balseros cubanos por llegar a un puente que no considera "tierra seca"

Un grupo de quince balseros cubanos interceptados el pasado miércoles por la Guardia Costera de EEUU en un viejo puente en los cayos de Florida fue

Un grupo de quince balseros cubanos interceptados el pasado miércoles por la Guardia Costera de EEUU en un viejo puente en los cayos de Florida fue repatriado a la isla, según informaron las autoridades estadounidenses. El Gobierno federal de EEUU, que interpretó entre críticas del exilio cubano una reglamentación sobre la llegada de inmigrantes de la isla a territorio estadounidense, concluyó que el pilar del puente al que llegaron los inmigrantes no constituye "tierra seca", por lo que el grupo debe ser repatriado.

Tanto congresistas estadounidenses de origen cubano como representantes del exilio en Miami (Florida) reclamaron al Gobierno del presidente George W. Bush que impidiera la deportación de los balseros, al calificar la detención como "totalmente injustificable".

Los balseros, que partieron de Cuba el pasado 2 de enero, fueron detenidos el miércoles último y desde entonces han permanecido encerrados en un escampavías (barco pequeño) del Servicio de Guardacostas de EEUU atracado en Miami Beach.

"Llamarlo puente (al pilar donde recalaron los cubanos) es una palabra poco apropiada", dijo a los periodistas el teniente Chris O'Neil, portavoz de la Guardia Costera para la región sur. Afirmó que las autoridades de Washington concluyeron que los inmigrantes cubanos debían considerarse "pies mojados", porque "no fueron capaces de caminar hasta tierra desde donde se encontraban". "Ellos intentan llegar tan lejos como pueden en su intención de violar los derechos de los inmigrantes", dijo Ramón Saúl Sánchez, líder de la organización cubana en el exilio Movimiento Democracia.

Huelga de hambre

Sánchez inició el pasado viernes una huelga de hambre frente a las instalaciones del Servicio de Guardacostas para protestar por la detención de los inmigrantes. "O ellos salen en libertad o se verán las consecuencias últimas en mi caso", había dicho el activista de origen cubano en un intento de apelar a la conciencia del presidente de EEUU, George W. Bush, para que no deportasen a los detenidos.

En declaraciones a EFE, José Basulto, presidente de la organización de exiliados Hermanos al Rescate, aseguró que "es una vergüenza más (...) que este país de libertad le esté negando a un grupo de refugiados la posibilidad de ser libres". "Es inconcebible y vergonzoso que "el Gobierno de EEUU) rompa sus propias reglas", afirmó Basulto.

El congresista estadounidense de origen cubano Lincoln Díaz-Balart calificó por televisión la decisión del Gobierno de Washington de "totalmente injustificable".

Afirmó que la normativa migratoria conocida como "pies secos/pies mojados", que permite a los cubanos que tocan suelo estadounidense permanecer en ese país y que fue implantada por el gobierno del presidente Bill Clinton, "es una práctica que desde hace muchos años acoge la ley de ajuste cubano".