Nuestra perdiz más desconocida, la perdiz pardilla ibérica, ha elegido estas montañas para quedarse a vivir. 

El macho, con esa herradura anaranjada en el pecho, se distingue de la hembra por la actitud, sobre todo. La hembra siempre tiene el cuello menos estirado y el macho más gallardo.

Este vídeo, ofrecido por la Fundación Aquae, tiene un gran valor documental, no es fácil ver a la perdiz pardilla ibérica, en este caso, en los montes de León. Tiene en el plumaje el color de las piedras y de las hierbas secas, pero vive alejada de los mares de los sembrados, bajo el amparo del cielo de la vida silvestre en las montañas.

La perdiz pardilla ibérica es una especie amenazada, y cambia mucho de hábitat, sobre todo a causa de los incendios forestales.

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios