NO SUPONDRÁ UN GRAN AUMENTO DE RECHAZOS

La nueva ITV será más dura: si tu coche es posterior a 2006 deberá pasar otra prueba

Determina que el filtro de partículas y otros elementos relacionados con las emisiones funcionan correctamente. Solo se hace a coches posteriores a 2006

Foto: Imagen de una estación de inspección técnica de vehículos.
Imagen de una estación de inspección técnica de vehículos.

El pasado lunes entraron en vigor los últimos cambios correspondientes al renovado reglamento de ITV. El cambio más importante, que ha creado cierta polémica o al menos muchas dudas entre los clientes, es el control de la centralita del vehículo, conocida como OBD. Solo los coches posteriores a 2006 están obligados a superar esta nueva prueba con la que aumentará el número de rechazos, pero no debería ser significativo.

El mundo del automóvil va de sobresalto en sobresalto y en los últimos meses, la polémica del diésel y el intento de acabar con él antes de lo necesario, la entrada en vigor del nuevo protocolo de homologación WLTP y las informaciones sobre diferencias entre los valores homologados y los reales en cuanto a consumos y emisiones han hecho que se haya creado mucho revuelo con esta nueva normativa de ITV.

Las estaciones de ITV están obligadas desde ahora a utilizar unos dispositivos de lectura OBD para todos los coches fabricados con posterioridad a 2006, que son los sujetos a esta nueva prueba. Pero se van a seguir manteniendo las mismas pruebas que se hacían hasta ahora sobre emisiones, las conocidas como pruebas de opacidad. La nueva prueba es por ello complementaria y significa que la estación de ITV se conecta con la centralita de nuestro vehículo y recupera datos del funcionamiento de los diferentes sistemas relacionados con las emisiones.

Control del filtro de partículas

Es decir que desde ahora en la ITV también se comprueba que funcionen correctamente el filtro de partículas, la inyección y en el caso de que un vehículo diesel tenga incorporado un sistema SCR para reducción de óxidos nitrosos mediante AdBlue (urea). Si todo funciona correctamente, el coche tendrá el visto bueno en esta prueba, pero si falla alguno de estos sistemas será rechazado automáticamente. En principio, y tras consultar con algunos expertos, esta nueva prueba no supondrá un aumento destacable en el número de coches rechazados, aunque alguno más de lo habitual caerá...

La prueba nueva de OBD es complementaria a la que se hacía hasta ahora, que se seguirá haciendo en las mismas condiciones que se hacía hasta la fecha. Cuando un vehículo no supere la prueba de OBD porque falle alguno de los sistemas para regular las emisiones, el vehículo será rechazado y no se tendrá que hacer la prueba de emisiones que se hacía hasta ahora. Cualquier coche que esté revisado en un taller bien equipado, con un sistema de lectura de datos de la centralita del vehículo debe tener todos estos sistemas en perfecto funcionamiento.

Solo coches posteriores a 2006

Esta prueba de OBD solo se hará a los vehículos matriculados desde 2006 porque los anteriores no tienen obligación de tener este punto de conexión y control. Es decir, que solo afecta a los vehículos Euro 5 y Euro 6. La incorporación de esta prueba al hacer la revisión de ITV no supone ni un sobrecoste en el precio de la ITV ni un aumento del tiempo necesario para realizar dichas pruebas. Tan solo hay que conectar unos cables dentro del motor, operación que puede llevar uno o dos minutos, y a continuación la lectura de los datos es casi inmediata.

Imagen de una estación de Inspección Técnica de Vehículos. (AECA)
Imagen de una estación de Inspección Técnica de Vehículos. (AECA)

Lo que no podrá detectar esta nueva prueba son sistemas de software que permitan reajustar el motor en el momento de hacer una prueba, similares al empleado en el “diesel-gate”. Y tampoco detectarán aumentos de consumo o de emisiones normales con respecto a los valores homologados, siempre más bajos. Solo se trata de detectar un mal funcionamiento de los sistemas o incluso la desconexión de los mismos que algunos usuarios han hecho para reducir el consumo a costa de aumentar las emisiones

Otro de los cambios que ha traído la nueva ITV y que ya se aplica desde hace varios meses es que se puede pasar hasta 30 antes del día fijado. Cuando un coche tiene que pasar la ITV un día, por ejemplo, un 30 de marzo, el vehículo puede pasar la ITV hasta 30 días antes de dicha fecha, pero manteniéndose para la siguiente revisión esa misma fecha del 30 de marzo, no como se hacía hasta hace unos meses. El otro cambio ya aplicado es que si antes un vehículo era rechazado en la prueba, debía pasar las nuevas revisiones para comprobar que había sido reparado, en la misma estación de ITV. Ahora, la segunda revisión se puede pasar en cualquier estación homologada.

Motor

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios