Cócteles molotov en Irlanda del Norte... de los unionistas por el Brexit
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violencia protagonizada por bandas

Cócteles molotov en Irlanda del Norte... de los unionistas por el Brexit

Los disturbios en áreas mayormente protestantes reflejan indignación entre los unionistas probritánicos por lo que perciben como una serie de concesiones a los nacionalistas irlandeses

placeholder Foto: EC.
EC.

Decenas de oficiales de policía han resultado heridos durante más de una semana de revueltas en Irlanda del Norte, donde se está juntando la indignación por las consecuencias del Brexit en la región de Reino Unido con delincuencia y el efecto de la pandemia del covid-19.

Los disturbios subrayan los desafíos persistentes alrededor de la separación de Reino Unido de la Unión Europea para los líderes británicos y europeos, que desean impedir que los delicados acuerdos para gestionar el comercio entre el bloque y su antiguo Estado miembro alteren una paz difícil de lograr en Irlanda del Norte que ha terminado con décadas de violencia.

Este jueves, la Casa Blanca expresó su preocupación por la violencia. La secretaria de Prensa Jen Psaki declaro que la administración se unió a los líderes británicos, irlandeses y norirlandeses en sus llamamientos a la calma, y reiteró el apoyo de EEUU a “una Irlanda del Norte segura y próspera en la que todas las comunidades tienen voz y disfrutan de los beneficios de la paz obtenida con tanto esfuerzo”.

Foto: Disturbios en la puerta del Muro de la Paz en Lanark Way, Belfast. (Reuters)

Políticos y analistas de Irlanda del Norte dicen que los disturbios nocturnos en áreas mayormente protestantes reflejan indignación entre los unionistas probritánicos en Irlanda del Norte por lo que perciben como una serie de concesiones a los nacionalistas irlandeses, que quieren que la región se separe de Reino Unido y se una a la República de Irlanda. Entre las principales concesiones están los acuerdos comerciales vinculados al Brexit, que los unionistas temen que puedan debilitar los vínculos entre Irlanda del Norte y el resto de Reino Unido a la vez que refuerzan los lazos de la región con Irlanda y la UE.

También inciden las quejas por la política de las restricciones por covid-19, así como el mundo más oscuro de la criminalidad de Irlanda del Norte, que los servicios de seguridad británicos dicen está dominada por bandas conectadas a antiguos grupos paramilitares.

“Lo que vimos ayer por la noche… fue una escalada de violencia muy peligrosa”, declaró este jueves Michelle O’Neill, número dos de Sinn Féin, principal partido nacionalista irlandés de Irlanda del Norte, durante una reunión de emergencia de los legisladores de la región. Arlene Foster, líder del Partido Unionista Democrático, mayor grupo unionista de Irlanda del Norte, declaró: “no puede haber lugar en nuestra sociedad para la violencia o la amenaza de violencia y debe parar”.

placeholder Policía británica en Irlanda del Norte. (EFE)
Policía británica en Irlanda del Norte. (EFE)

La policía fue atacada con cócteles molotov, piedras, botellas y pirotecnia durante los disturbios de la noche del miércoles en el oeste de Belfast, según explicó el Servicio de Policía de Irlanda del Norte este jueves. Más de 600 personas estaban presentes durante los ataques continuos a los oficiales, declaró la policía. Secuestraron y prendieron fuego a un autobús. La policía ha afirmado que en los disturbios participaron niños en edad escolar, lo que provocó enfrentamientos entre los grupos de los distritos protestantes y católicos. Los disturbios del miércoles en Belfast estuvieron precedidos de días de agitación similar al oeste y al este de Irlanda del Norte. Cincuenta y cinco oficiales de policía resultaron heridos intentado sofocar las revueltas la semana pasada, según la policía.

Algunos legisladores de Belfast han atribuido la violencia a bandas criminales vinculadas a grupos terroristas antiirlandeses enfadados por el progreso policial en el desmantelamiento de redes de narcotráfico. Acusan a los líderes sospechosos de alentar a los adolescentes cansados del confinamiento a tomar las calles. Algunos también subrayan la indignación unionista por una decisión policial de finales de marzo de no sancionar a nadie por romper las normas de salud pública al asistir al funeral de un antiguo miembro del Ejército Republicano Irlandés (IRA), Bobby Storey, el año pasado.

Otros señalan al Brexit. Reino Unido abandonó la UE a finales de 2020 tras cuatro años de debate sobre el comercio y otros aspectos de su futura relación con su vecino. Irlanda fue una de las cuestiones más controvertidas en las negociaciones. La región forma parte de Reino Unido, pero comparte una frontera terrestre de casi 500 km con Irlanda, Estado miembro de la UE. Los líderes de Londres, Dublín y Bruselas temían que construir puestos aduaneros y otras infraestructuras transfronterizas a lo largo de la frontera para controlar el comercio posBrexit amenazase la paz al enfadar a los nacionalistas irlandeses.

Foto: Una mujer camina frente a un mural de apoyo a los paramilitares unionistas en Belfast. (Foto: Reuters)

En cambio, establecieron un protocolo que eludía la necesidad de una frontera terrestre exigiendo a Irlanda del Norte seguir ciertas normas de la UE y realizar inspecciones de los bienes que entraran a la región desde Reino Unido para asegurar que cumplían la normativa de la UE. Ese plan enfureció a los unionistas. El Partido Unionista Democrático había torpedeado el mandato de la ex Primera Ministra Theresa May para ayudar al actual titular, Boris Johnson, a conseguir el poder, dando por hecho que nunca accedería a tal propuesta.

El Partido Unionista Democrático y otros grupos unionistas de Irlanda del Norte han presionado desde entonces para que el protocolo se elimine o reemplace, alegando que perjudica a la economía de Irlanda del Norte y desvirtúa la posición de la región en Reino Unido. “No hay duda de que toda la comunidad unionista está enfurecida por el protocolo”, dice Graham Walker, profesor de Política en la Queen’s University Belfast. Declara que la preocupación a corto plazo era que la violencia se expandiera y captara a la juventud nacionalista descontenta.

No está claro cómo se pueden resolver las tensiones alrededor del protocolo. Reino Unido y la UE han discrepado sobre su implementación durante escaramuzas diplomáticas sobre las vacunas y la decisión unilateral de Londres de otorgar a las empresas que desarrollan su actividad en Irlanda del Norte más tiempo para afrontar sus requisitos.

*Contenido con licencia de The Wall Street Journal

Decenas de oficiales de policía han resultado heridos durante más de una semana de revueltas en Irlanda del Norte, donde se está juntando la indignación por las consecuencias del Brexit en la región de Reino Unido con delincuencia y el efecto de la pandemia del covid-19.

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