El nuevo acuerdo de IAG y Air Europa: una solución lógica a una compra aún discutible
  1. Mercados
  2. El Valor Añadido
Pago en acciones

El nuevo acuerdo de IAG y Air Europa: una solución lógica a una compra aún discutible

Evitar salida de caja para abordar la compra reduce en gran medida los riesgos de la operación para IAG, pero la lógica de la compra aún depende de muchos cabos sueltos

placeholder Foto: EC.
EC.

El camino parece despejarse para la compra de Air Europa por parte de IAG. El principio de acuerdo alcanzado por los responsables de ambos grupos para cerrar la transacción por un máximo de 400 millones de euros, a pagar en acciones, podría ser un movimiento clave para desbloquear una transacción que hace apenas unas semanas parecía más cerca de frustrarse que de concretarse.

La crisis del coronavirus ha supuesto, no es ningún secreto, un desafío mayúsculo para el sector de la aviación en Europa y ha obligado a los distintos grupos aéreos a orientar todas sus actuaciones a tratar de garantizar su supervivencia. En esas condiciones, el acuerdo para adquirir la aerolínea de la familia Hidalgo por 1.000 millones de euros, que se pactó a finales del pasado ejercicio, amenazaba con convertirse en una losa muy pesada para las perspectivas de la matriz de Iberia.

El 'holding' hispano-británico tuvo que ejecutar el pasado verano una ampliación de capital por valor de 2.741 millones de euros, con el fin de garantizar sus necesidades de liquidez durante la crisis. Pero el deterioro de la situación financiera en Europa en los últimos meses ha vuelto a poner bajo vigilancia la situación financiera de una compañía que quema más de 200 millones de caja por semana.

En el mercado preocupaba que el pago de la compra de Air Europa redujera mucho la liquidez disponible de IAG para hacer frente a la crisis del coronavirus

Mientras tanto, Air Europa ha enfrentado aún dificultades más graves, incapaz de hacer frente a los gastos de su operativa básica, lo que la ha llevado a convertirse en la primera empresa en solicitar el rescate público, con una inyección de 475 millones de euros por parte de la SEPI.

Abordar la compra de un grupo en estas circunstancias —y asumiendo una salida de caja que puede volver a poner en cuestión su capacidad para superar, sin captar nuevo capital, las dificultades de la crisis— no parecía ni mucho menos un paso prudente por parte de IAG. Sin embargo, el nuevo acuerdo, que reduce en al menos un 60% el precio acordado en su momento —reflejando así un deterioro de las perspectivas del sector que ha tenido un impacto semejante en las valoraciones de las aerolíneas cotizadas— y que evitaría la salida de caja, al articularse en acciones, representa un movimiento que, obviamente, minimiza los riesgos de la transacción.

El sentido estratégico de la compra no ha llegado a ponerse en cuestión en ningún momento. La integración de Air Europa representa para IAG un paso clave en su objetivo de convertir el aeropuerto de Madrid en un 'hub' esencial entre Europa y América Latina, consolidándose como uno de los grupos aéreos de referencia en el tráfico transatlántico. Pero con las expectativas de normalización del negocio aéreo apuntando aún a una lenta recuperación, que comprendería al menos el primer lustro de la presente década, son muchos los analistas que han planteado sus dudas sobre la conveniencia de asumir desde ya las cargas de una compra que no sumará al negocio durante varios años.

Es cierto que el nuevo acuerdo llega en un momento en que las noticias sobre las vacunas parecen abrir una nueva puerta a la esperanza en la industria aérea, que las acciones de IAG han celebrado con ganancias superiores al 50% en apenas siete sesiones. Por primera vez en mucho tiempo, la compañía ha experimentado en la última semana mejoras de sus expectativas de beneficios a partir de 2022, según los datos recopilados por Bloomberg. Este cambio de perspectivas parece hacer aún más oportuno el nuevo acuerdo.

Integrar Air Europa mientras se prevé que el sector siga sufriendo dificultades puede suponer un agravamiento de los problemas de IAG

Pero no puede olvidarse que ese escenario de mejoría está aún muy condicionado por una serie de incertidumbres no menores que podrían volver a alargar el horizonte de una recuperación del negocio durante varios meses. Y, aun en el mejor de los casos, IAG y Air Europa, como el resto de la industria, parecen condenados a atravesar aún largos meses de actividad muy limitada, que seguirá infligiendo daño en sus balances. "Dadas las circunstancias, la lógica dice que Air Europa va a seguir quemando caja durante los próximos trimestres, y esto es algo que se sumará al consumo de IAG", avisa Iván San Félix, analista de Renta 4. Firmas como Bloomberg Intelligence calculan que, por sí misma, IAG ya podría haber quemado la mitad de su caja disponible a finales del próximo mes de marzo.

Además, la compra de Air Europa aún debería cerrar otros importantes flecos, especialmente los relativos al rescate por parte del Gobierno. Si IAG tuviera que asumir la devolución de los 475 millones aportados por el Estado —a los que se añaden los 140 millones concedidos por el ICO el pasado mayo—, el coste real de la adquisición luciría mucho menos atractivo y obligaría a recalcular su capacidad de generar valor para los accionistas de la matriz de British Airways e Iberia. Con tales cargas en su balance y con la percepción de que Air Europa no es capaz hoy de sobrevivir sin sustento externo, no faltan los expertos que cuestionan que su capital valga hoy más que cero.

Son muchas, por lo tanto, las cuestiones a las que debe dar una solución satisfactoria IAG para convencer a analistas e inversores de que el de Air Europa es aún hoy un acuerdo interesante. Evitar salida de caja para abordar la compra es un importante paso en esta dirección. Pero es posible que solo sea el más sencillo. Hacer de esta una operación interesante en el momento actual requerirá aún de nuevas muestras de la capacidad de negociación de Luis Gallego y su equipo.

El camino parece despejarse para la compra de Air Europa por parte de IAG. El principio de acuerdo alcanzado por los responsables de ambos grupos para cerrar la transacción por un máximo de 400 millones de euros, a pagar en acciones, podría ser un movimiento clave para desbloquear una transacción que hace apenas unas semanas parecía más cerca de frustrarse que de concretarse.

Air Europa IAG Aerolíneas