la evolución del mercado

¿Viene una crisis del petróleo? El Brent firma su mayor subida semanal desde enero

Todas las miradas han pasado de Oriente a Occidente, esperando reacciones y calculando posibilidades del estallido de un conflicto bélico en el punto más caliente del globo

Foto: Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Ha pasado una semana desde que el mundo contuvo la respiración al asistir al ataque al mismo corazón del mercado del petróleo. 18 drones y 7 misiles de crucero impactaban en las principales instalaciones petroleras de Arabia Saudí, interrumpiendo la mitad de la producción del mayor exportador de crudo del planeta.

En cuestión de horas, todas las miradas pasaban de Oriente a Occidente, esperando reacciones y calculando posibilidades del estallido de un conflicto bélico en el punto más caliente del globo con la tensión entre EEUU e Irán, sospechoso de estar detrás de los ataques, en máximos.

Toda esta incertidumbre se trasladaba al mercado. El precio del barril se llegaba a disparar hasta un 20% por encima de los 68 dólares en el caso del Brent de referencia en Europa y los 62 del Texas estadounidense. Finalmente, la semana se ha saldado con subidas del 8% para el Brent y del 6,8% para el WTI tejano, en la mayor ganancia en cinco días desde enero.

Por un lado, la pérdida de 5,7 millones de barriles diarios en un mercado que consume 100 millones de barriles no es una anécdota precisamente y, por otro la consiguiente prima de riesgo de guerra tras el ataque a uno de los protegidos de EEUU.

Sin embargo, los inversores han tenido siete días para digerir la situación, al tiempo que tanto desde Arabia Saudí como Estados Unidos se han encargado de calmar los ánimos. Y es que realmente a ninguno de los dos le conviene una crisis de estas características, ya sea porque se ponga en tela de juicio capacidad de seguir exportando en un momento en el que ha conocido los primeros déficits fiscales de su historia; o ya sea porque en el punto político y económico en el que se encuentra Donald Trump no puede permitirse un conflicto armado en oriente medio, con unas elecciones en un año y un barril disparado a 100 dólares en plena guerra comercial y con el peligro de un fuerte incremento de la inflación a las puertas de un cambio de ciclo económico.

Fuente: Bloomberg.
Fuente: Bloomberg.

Por ello, la sangre no ha llegado al río y parece que tanto EEUU como Arabia Saudí han preferido calmar los ánimos poniendo sobre la mesa sus reservas de petróleo (600 millones y 200 millones respectivamente) para garantizar que no va a haber problemas de suministro. Esto se ha trasladado directamente al precio del barril, que se ha moderado hasta los 64,8 dólares en el caso del Brent y por debajo de los 59 dólares el Texas.

Pero lo complicado y delicado de la situación requiere un análisis más pormenorizado. Por lo pronto, el riesgo que supone los ataques a las refinerías de Abqaiq y Khurais no se estaría reflejando correctamente en el precio. En mercado ha asumido que “el mundo tiene suficiente stock como para evitar una situación de escasez en los próximos días”, explica a Cotizalia Alex Fusté, economista jefe de AndBank, pero es necesaria una reflexión más estructural.

Presión en el precio

En primer lugar, para Fusté este ataque nos recuerda que la guerra con Yemen está lejos de finalizar y más cerca de Arabia Saudí y sus centros de producción de lo que se cree. Y a pesar de que parece descartada la teoría de que el ataque ha sido perpetrado por los hutíes, tanto por la sofisticación necesaria como por la procedencia geográfica del mismo, del norte, lo cierto es que “puede alimentar la idea de que el equilibrio energético es menos estable de lo que era”.

En segundo, el Reino necesita sacar a bolsa Aramco para cuadrar su presupuesto, modernizar las instalaciones y financiar el proyecto que ha llamado Saudi 2030, lo que requiere un precio estable del crudo en niveles de 80 dólares barril. “Este revés con Aramco probablemente haga que Arabia Saudi acelere su política energética encaminada a aumentar el precio prolongando el pacto OPEP+.

Así, desde Andbank han elevado un peldaño su previsión para el precio del crudo a un rango de entre 50-70 dólares, desde los 45-65 dólares.

Capacidad y producción

Sin embargo, las consecuencias reales del ataque pueden ser mucho mayores. De entrada, porque las reservas de Arabia Saudí de casi 200 millones no son tales, ya que solo puede movilizar unos 60 millones de barriles mientras que el resto se encuentran en otros países almacenados o en barcos. En este sentido, Adrián Sánchez, analista de petróleo de Prime Value, pone el acento en que hay que diferenciar entre capacidad y producción. La producción antes del ataque era de 9,8Mb/d con una capacidad total de 12-12,5 mbd, aunque nunca ha llegado a producir más de seis meses seguidos por encima de los 10,6mbd. Y el ataque se produjo a la mayor planta de procesamiento del mundo con una capacidad total de 7mbd. Estaba produciendo 4.9mbd antes del ataque y perdió una capacidad de 5.7mbd.

Una tubería dañada en las instalaciones de Aramco.
Una tubería dañada en las instalaciones de Aramco.

“El objetivo ahora es recuperar tanto capacidad como producción, para que haya el menor impacto posible en los inventarios que acaben afectando a las exportaciones”, explica Sánchez. Lo que Aramco espera es volver a los 9.8mbd producidos a finales de mes o la primera semana de octubre y lograr una capacidad de 10mbd para septiembre, 11mbd para octubre y 12mbd para noviembre.

Sin embargo, hay una serie de problemas que podrían frustrar los planes de Aramco y que apunta Sánchez. “Caída muy brusca de inventarios, de 60 millones a 20millones, que pone en peligro las exportaciones si la capacidad y producción no se recuperan a tiempo y si el déficit global continúa; Aumento significativo del precio del crudo ligero frente al pesado, debido al tiempo necesario para recuperar los "trenes de estabilización" y "torres de desulfurización" y, en el peor de los casos, Arabia Saudí podría verse forzada a declarar fuerza mayor y ofrecer crudos más pesados en lugar del ligero”.

Por ello, desde Prime Value consideran que “no va a haber capacidad ociosa al menos durante unos meses en el mundo, lo que unido al déficit actual, agrava la situación” y, en consecuencia, en el mercado físico del petróleo se debería ajustar mucho más todavía en los próximos meses, lo que acabaría reflejándose en el precio.

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