remite el discurso de zoido

BME reitera que el impuesto a las transacciones financieras es "un error"

El presidente señaló que, con el gravamen, el Gobierno estaría adoptando una actuación contradictoria al proyecto y la idea común de la 'Unión de los Mercados de Capitales'

Foto: Antonio Zoido, presidente de BME. (EFE)
Antonio Zoido, presidente de BME. (EFE)

Bolsas y Mercados Españoles (BME) ha reiterado que el anteproyecto de ley aprobado este viernes por el Consejo de Ministros sobre el nuevo impuesto a las transacciones financieras, que prevé gravar al 0,2% las operaciones en los mercados de valores en compañías cotizadas con una capitalización superior a los 1.000 millones de euros, es una "mala idea".

El operador de Bolsa ha incidido en que el anteproyecto aprobado no significa que la medida entre en vigor automáticamente, sino que se trata de una trámite para que posteriormente sea debatido en el Congreso de los Diputados, donde podría sufrir modificaciones o, incluso, descartarse su aprobación definitiva.

De esta forma, BME se remite al discurso que su presidente, Antonio Zoido, ofreció el pasado 20 de diciembre con motivo de la tradicional comida de Navidad en el Palacio de la Bolsa, donde calificó la llamada tasa Tobin de "error" y de una iniciativa "contraria" a los postulados esenciales para cimentar un desarrollo económico europeo integrado. El directivo, de hecho, cuantificaba que esta medida multiplicaría por 66 el coste de transacción.

Zoido señaló que, de implementarse este nuevo gravamen, el Gobierno estaría adoptando una actuación contradictoria al proyecto y la idea común de la 'Unión de los Mercados de Capitales' (CMU, por sus siglas en inglés). "Esta propuesta es contraria a los principios básicos de los mercados regulados, que tienen como fin impulsar la diversificación de las fuentes de financiación empresarial, su abaratamiento, el crecimiento del tamaño empresarial, el papel esencial de la libre asignación de capitales en inversiones y el régimen de equidad, competencia, transparencia y protección al inversor", explicó entonces.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha indicado que desde el año 2013 un total de 10 países de la Unión Europea trabajan sobre esta imposición, que considera "conveniente" establecer en España.

Entre las operaciones que estarían exentas de dicho gravamen se encuentran las operaciones del mercado primario (salida a Bolsa de una compañía), las necesarias para el funcionamiento de infraestructuras del mercado, las de reestructuración empresarial, las que se realicen entre sociedades del mismo grupo y las cesiones de carácter temporal.

Aumentaría "desorbitadamente" los costes

Zoido dio varios argumentos contra esta medida en su discurso de diciembre. Por un lado, razonó que un impuesto sobre transacciones financieras incentivaría la opacidad de los mercados, ya que favorece económicamente las transacciones fuera de los sistemas regulados. Además, cree que aumentaría "desorbitadamente" los costes de transacción.

Al mismo tiempo, aseguró que destruiría la calidad y liquidez alcanzada en el mercado tras años de "esfuerzo", debido al efecto del coste añadido sobre las estrechas horquillas que existen ocultamente entre el precio de oferta y demanda. Actualmente, el PER de las cotizadas españolas es bajo en términos comparativos internacionales.

Un impuesto del 0,2% supondría multiplicar por 66 el coste de transacción que se aplica en el mercado español

También podría incentivar la deslocalización de intermediarios y operaciones. Con plena movilidad de capitales y empresas, un impuesto asociado a territorialidad de una nación crea incentivos para que se produzca este movimiento.

En este sentido, Zoido explicó que el cerca del 50% de las acciones de empresas cotizadas españolas son propiedad de no residentes el 84% de las transacciones son efectuadas por éstos. De hecho, esta cifra representa un nuevo récord de presencia de inversores internacionales sobre la capitalización total del mercado en España.

Finalmente, el presidente de BME también aseguró que la tasa Tobin afectaría a la financiación bursátil al producirse incrementos del coste de capital provocados por descensos de liquidez, como consecuencia del incremento del coste, mientras que su recaudación es vista como "enormemente compleja" dada la "intrincada" red de infraestructuras. "Esto acentúa la falta de equidad de trato a los potenciales contribuyentes", dijo

Por último, subrayó que la imposición de la tasa Tobin introduciría una nueva fragmentación del mercado, por lo que sólo sería positivo en caso de que se introduzca a nivel global. "Únicamente un impuesto a nivel global o, al menos europeo, podría salvar estas distorsiones tan negativas", aserveró.

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