¿Amortizar hipoteca… o aprovechar las caídas de los mercados para invertir?
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depende de las preferencias, el importe o el perfil de riesgo

¿Amortizar hipoteca… o aprovechar las caídas de los mercados para invertir?

A esta duda, que muchos españoles hipotecados afrontan todos los años, se añaden en esta ocasión dos tendencias contrapuestas que pueden complicar aún más la decisión

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Foto: Corbis.

Alejandro está a punto de recibir la paga extra de diciembre y además ha logrado ir ahorrando un poquito durante el año. Se encuentra con un pico de liquidez de 10.000 euros y no sabe muy bien qué hacer. Aún le quedan 100.000 euros de la hipoteca variable al euríbor +1% que le dieron para comprar su casa, que terminará de pagar en 2028. ¿Qué debería hacer? ¿Destinar ese dinero para amortizar el crédito o invertirlo para buscar rentabilidad?

A esta duda, que Alejandro y el resto de españoles hipotecados afrontan todos los años, se añaden en esta ocasión dos tendencias contrapuestas que pueden complicar aún más la decisión. Por un lado, el euríbor, la principal referencia hipotecaria, ha empezado a subir, tras años de caídas; por otro, tanto las bolsas como la renta fija han vivido fuertes caídas en las últimas semanas, tras años de fuertes subidas.

¿Qué hacer? Vamos a comentar a continuación los pros y contras de ambas opciones, aunque puedes ir haciendo tus propios cálculos con esta herramienta que te traemos El Confidencial y Finect. ¿Es mejor amortizar hipoteca o invertir esa cantidad?


La gran ventaja de amortizar hipoteca es obvia: acabarás pagando menos intereses en las próximas cuotas (calcula aquí si mejor amortizar cuota o plazo). Si además se cumple la amenaza de un euríbor al alza, el atractivo de esta opción aumenta, ya que cuanto menos te quede por pagar de la hipoteca en el momento de la revisión anual o semestral, menos te repercutirá que vayan subiendo los tipos. A esto se añade el efecto psicológico, tan importante para muchas familias, de reducir la suma de dinero que debe al banco, lo que se conoce como 'tapar agujeros' en la jerga popular.

Hay un importante beneficio adicional para quienes compraron la casa antes de 2013 y la siguen usando como primera vivienda: la deducción del 15% de la cantidad destinada al préstamo (hasta 9.015 euros) en la próxima declaración de la renta (hasta 18.030 euros en el caso de declaraciones conjuntas).

Foto: Foto: iStock. Opinión

Pero no amortizar hipoteca tiene otras virtudes nada despreciables.

Para empezar, te permite tener un dinero en liquidez del que puedes disponer para imprevistos, para otras necesidades. Imaginemos que tenemos que cambiar el coche a lo largo del año y puede que necesitemos un préstamo al consumo para comprarlo. En muchos casos, el tipo de interés que nos ofrecerán, ya sea en el banco o en la marca de coches, será mucho más alto del que tenemos en la hipoteca, por lo que al cabo del año acabaremos pagando muchos más intereses si amortizamos la hipoteca que si nos guardamos ese dinero para el coche. Si no tenemos grandes desembolsos previstos, la gran ventana que se nos abre al no amortizar es invertir ese dinero para buscar rentabilidad en los mercados. Y, para el inversor de largo plazo, esta opción se presenta mucho más atractiva después de las fuertes caídas de las últimas semanas en los índices.

Estos descensos, aunque asustan a corto plazo por el aumento de la volatilidad, nos ofrecen la opción de tomar participaciones en bolsa a precios menores de los vistos en los últimos meses. Además, si la inversión es a largo plazo, hay que tener en cuenta el impacto que el interés compuesto puede generar en nuestras inversiones a lo largo del tiempo.

Si la inversión es a largo plazo, hay que tener en cuenta el impacto que el interés compuesto puede generar en nuestras inversiones

Dicho de otro modo, si pensamos que la bolsa seguirá subiendo a 5, 10 o 20 años vista, como ha sucedido en el pasado, estamos comprando ahora 'más barato' esas mismas compañías, lo que aumenta nuestra esperanza de rentabilidad a largo plazo. Además, si la inversión la realizamos a través de un plan de pensiones, podremos deducirnos por la cantidad invertida en la próxima declaración fiscal, que también puede ser importante en el cálculo de la rentabilidad total para nuestro dinero.

¿Conclusión?

La decisión final dependerá de nuestras preferencias familiares, nuestro perfil de riesgo, el importe de la hipoteca que nos falte por pagar o el tipo de interés que tengamos en el crédito. Pero podemos hacer números que nos acerquen a la decisión. En el caso concreto de Alejandro, nuestro español inventado del principio del artículo, solo le compensará invertir si consigue para esos 10.000 euros una rentabilidad superior al 3% de manera sostenida durante los 10 próximos años. Si además todavía se puede desgravar en la renta, el resultado a favor de amortizar será mucho mayor.

Solo si su perfil de riesgo es elevado y piensa que puede obtener rentabilidades sostenidas superiores al 5% durante esta próxima década, la inversión sigue siendo su mejor opción mientras no suba más el euríbor.

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