amenaza con elevar su producción un 10%

Arabia Saudí entra en guerra abierta con Irán por el crudo y puede hundir el barril a 30$

Se ha reavivado un nuevo frente en la guerra que libra Arabia Saudí por la hegemonía del petróleo. Irán ha vuelto al circuito tras levantarse las sanciones y quiere su parte

Foto: Maqueta de una bomba de petróleo de Gazprom (Efe)
Maqueta de una bomba de petróleo de Gazprom (Efe)

Se ha reavivado un nuevo frente en la guerra que libra Arabia Saudí por la hegemonía del petróleo. Y es, que una vez que Estados Unidos ha comenzado a reducir su producción, a la fuerza por la imposibilidad de mantener el fracking en determinados pozos con el barril a estos niveles, Irán, que hasta hace poco estaba fuera de juego por las sanciones internacionales a su programa nuclear, ha vuelto al circuito y quiere su parte.

Básicamente esto es lo que ha ocurrido este fin de semana en Doha, donde han fracasado las negociaciones entre los señores del crudo para reducir la producción, a pesar de que se suponía que ya estaba pactado previamente por Rusia, Venezuela, Qatar y Arabia Saudí. 

Sin embargo, ha ocurrido lo que buena parte del mercado, en el fondo, sabía: Arabia Saudí no tiene vocación de mártir para sacrificarse por la causa. No en vano, no es ella la que necesita urgentemente que suban los precios, lastrados un 70% desde 2014 por un problema de exceso de oferta y debilidad de la demanda, teniendo en cuenta que es el país con los menores costes.

“Hay una guerra por la cuota de mercado y Arabia Saudí ha decidido bombear para no perder peso y expulsar a los productores de más alto coste como algunos pozos de fracking, el crudo ultrapesado de Venezuela o los pozos más profundos como los del Mar del Norte”, explica Gonzalo Escribano, investigador del Real Instituto Elcano.

Hay una guerra por la cuota de mercado y Arabia Saudí ha decidido bombear para no perder peso y expulsar a los productores de más alto coste

Por ese motivo, Arabia Saudí está en niveles récord de extracción, más cuando Irán no está por la labor de congelar su ritmo de producción, sino todo lo contrario, quiere recuperar la presencia que tenía en el mercado antes de las sanciones y llegar a los 4 millones de barriles diarios.

Además, que se lo pueden permitir, ya que el barril a los 40 dólares sigue siendo rentable para los países del Golfo y, aunque el coste de Arabia Saudí es el secreto mejor guardado, fuentes del mercado estiman que el precio medio por barril podría situarse en el entorno de los 7 dólares, mientras que el de “Irán es algo superior, aunque no mucho más”, asegura Escribano.

Mohammed Bin Salman (Reuters)
Mohammed Bin Salman (Reuters)

Una guerra que ha verbalizado, de nuevo, el príncipe de Arabia Saudí, Mohammed Bin Salman, que ha advertido que si otros países elevan la producción, ellos responderán de la misma manera. De hecho, ya a primeros de abril aseguró que a pesar de que su país está preparado para recortar la producción junto al resto, “si hay alguien que decide subir la producción, entonces no vamos a rechazar ninguna oportunidad que llame a nuestra puerta”. 

Así, el mayor exportador de petróleo del mundo está en condiciones de incrementrar el bombeo en más de un millón de barriles al día, alrededor de un 10%, hasta los 11,5 millones si hay demanda para ello, adelantó ya la semana pasada el príncipe, que es a su vez el presidente del Consejo Supremo de la empresa estatal de petróleo. O incluso hasta los 12,5 millones de barriles en seis a nueve meses, frente a los 10,2 millones que extrae a día de hoy.

El barril puede caer hasta los 30 dólares

Con todo, tras el susto inicial del mercado, ayer el precio del barril se desplomó hasta un 5% hasta los 41 dólares en el caso del Brent, hoy parece que la calma ha vuelto con repuntes que rondan el 1,5% y sitúan el barril de referencia en Europa en los 43 dólares. Y eso que desde el pasado mes de febrero el precio se había disparado un 30% al calor del acuerdo a cuatro para congelar la producción.

La pregunta ahora es qué va a pasar si la situación continúa por esta deriva. “¿Por qué se empeñan en hablar de acuerdos si saben que van a fallar y luego el precio va a caer? Mandan señales al mercado muy complicadas”, afirma Escribano, que sin embargo no ve el barril mucho más bajo que ahora por varios factores como la capacidad de recuperación de Irán, la caída de la producción por la salida del mercado de los productores con mayores costes y los bajos precios que animen la demanda. Es más, en línea con el consenso el experto apuesta a que es posible que vaya subiendo levemente para situarse en el entorno de los 50 dólares por barril.

No piensan lo mismo desde otras firmas como Saxo Bank, que avisa de que el petróleo podría sufrir otra caída hasta los 30 dólares, en tanto que los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo “han mostrado una vez más una completa falta de liderazgo” y “el crudo no ha caído todo lo que se esperaba tras la falta de acuerdo”.

De hecho, consideran que el precio del barril está principalmente en manos de Arabia Saudí. “Lo que podría alterar esta ecuación es que Arabia Saudí vuelva a usar su arma del petróleo contra Irán”. Y añaden: “Si deciden aumentar la producción para mantener la cuota de mercado, podríamos ver el precio del crudo caer de nuevo hacia los mínimos de 30 dólares”.

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