El quetzal, el ave más bella del mundo
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El quetzal, el ave más bella del mundo

Con más de medio metro de longitud y un espectacular plumaje verde esmeralda, iridiscente, es imposible no admirar la belleza de esta ave centroamericana

placeholder Foto: Quetzal guatemalteco en Costa Rica. Vertiente del Pacífico. (Andoni Canela)
Quetzal guatemalteco en Costa Rica. Vertiente del Pacífico. (Andoni Canela)

El quetzal es considerado como una de las aves más bellas del mundo. Cuando lo observas en libertad, posado o volando en sus selvas nativas, es difícil no estar de acuerdo. El macho es inconfundible gracias a su larga cola formada por finas plumas y que supera el medio metro de largo. Las plumas del pecho, de color rojo intenso, contrastan con las del resto del cuerpo. Estas son verde esmeralda y cambian de tono según les dé la luz del sol o las cubran los claroscuros del bosque.

placeholder Quetzal guatemalteco en Costa Rica. Vertiente del Pacífico. (Andoni Canela)
Quetzal guatemalteco en Costa Rica. Vertiente del Pacífico. (Andoni Canela)

La hembra es más discreta: su verde es más apagado y tiene una cola mucho más corta. Tanto el macho como la hembra lucen una graciosa cresta sobre la cabeza, que les hace parecer despeinados. Los quetzales anidan en huecos de árboles viejos. Gracias a su pico corto, pero muy fuerte, excavan agujeros en los troncos y van sacando la madera hasta que sea suficientemente grande para meterse dentro.

Rojo vivo en el verde omnipresente de la selva

Camino a primera hora de la mañana por un paisaje de cuento. Mi primer encuentro con un quetzal es borroso, pero inolvidable. Un macho con su larguísima cola está posado entre un laberinto de ramas en una zona espesa de la selva. El verde intenso del plumaje y del musgo contrasta con su pecho rojo: tan rojo como la sangre. Su increíble cola ondulante parece que no sea real y se confunde con las ramas más finas.

placeholder Quetzal cabecidorado en Panamá, vertiente del Caribe. (Andoni Canela)
Quetzal cabecidorado en Panamá, vertiente del Caribe. (Andoni Canela)

Al poco rato, veo otro quetzal que se alimenta de unos aguacatillos maduros, el fruto principal de esta zona. Se trata de una selva húmeda y espesa con grandes árboles y repleto de lianas. Los troncos, de los cuales salen numerosas ramas, están llenos de musgo y líquenes. La verdad es que el paisaje rivaliza en belleza con el mismo quetzal. Más tarde localizo a otro macho y a un par de hembras.

Una de ellas está posada en una rama llena de líquenes y, si no se mueve, es imposible saber dónde está, a no ser que te esfuerces con los prismáticos. La recompensa es sin duda ver uno de los tesoros con alas más valiosos del planeta.

Un ave sagrada para los mayas

Haber sido considerado un animal sagrado por el pueblo maya otorga al quetzal un misticismo acorde con su porte. Las largas plumas de su cola eran una ofrenda digna de los dioses. En América Central y América del Sur existen hasta cinco especies de quetzal, todas ellas pertenecen al género 'Pharomachrus'.

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Quetzal guatemalteco en Costa Rica. Vertiente del Pacífico. (Andoni Canela)

Las especies más comunes en Centroamérica son el quetzal guatemalteco y el quetzal cabecidorado que habitan en los bosques húmedos de montaña del sur de México, Guatemala, Costa Rica, Honduras, El Salvador y Panamá.

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