Los accidentes de patinete eléctrico están disparando el coste de la sanidad pública
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Los accidentes de patinete eléctrico están disparando el coste de la sanidad pública

Como ya ocurrió en su momento con la bicicleta, la incorporación del patinete eléctrico como solución a la movilidad urbana tropieza con un obstáculo: el incivismo y la temeridad de algunos usuarios que no atienden a normas

Foto: Un hombre circula con su patinete eléctrico por la madrileña calle Alcalá. (EFE)
Un hombre circula con su patinete eléctrico por la madrileña calle Alcalá. (EFE)

El debate sobre el uso de los patinetes eléctricos como solución para avanzar hacia una movilidad urbana más limpia y segura no deja de crecer. Así, a los problemas de seguridad que está generando su uso indebido, como la invasión de las aceras, la alta velocidad de tránsito por los carriles bici y la falta de respeto a las normas de circulación, se une ahora un informe médico que alerta de otro aspecto: el alto coste de los accidentes.

Más allá del considerable aumento de los accidentes mortales con este tipo de artefactos en las grandes ciudades, el estudio llevado a cabo sobre cerca de 500 casos atendidos el año pasado y presentado ahora por el Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital del Mar de Barcelona, señala la sobrecarga que supone para el sistema sanitario de la sanidad pública el aumento de los accidentes con patinete.

Según los médicos la gravedad de los accidentes con patinete eléctrico los acerca más a los de moto que a los de bicicleta

El Ayuntamiento de Barcelona hace tiempo que tiene identificados los conflictos que genera el aumento de patinetes eléctricos por las calles de la ciudad “con los peatones, con las bicicletas, con los coches, por saltarse semáforos”. Según Albert Batlle, Teniente de Alcalde de Seguridad, el problema es el usuario, no el instrumento: “las sensación de impunidad o invulnerabilidad de la persona que conduce el patinete le lleva a no observar las normas de circulación más básicas”.

placeholder Patinetes circulando por la ciudad (EFE)
Patinetes circulando por la ciudad (EFE)

Como señala el informe del Hospital del Mar, realizado con la colaboración del Hospital Infantil Sant Joan de Déu, en general se trata de personas jóvenes, con una edad media de 31 años, aunque hay que destacar que el 13% eran menores de edad. En un 85% de los casos estudiados el accidente se produjo por una caída, el 10% se debió al choque con otro vehículo y en un 5% de los accidentes se vio involucrado un peatón que circulaba tranquilamente por la acera.

Foto: Normativa de ciruclación de patinetes en Barcelona

Más de la mitad de los accidentados que ingresaron a través del Servicio de Urgencias del Hospital del Mar sufrieron fracturas de diversa índole, mientras que un 25% acabó en el quirófano como consecuencia de la gravedad de las lesiones.

Solo 1 de cada 5 llevaba casco

El Dr. Alexandre Coelho, primer firmante del trabajo, destaca como una de las principales conclusiones que "el uso del casco debería ser obligatorio para prevenir golpes en la cabeza con consecuencias neurológicas graves”, y que de igual modo sería recomendable obligar a los usuarios de patinete eléctrico a circular “con protecciones en las rodillas y codos para prevenir las importantes lesiones en las extremidades que venimos tratando".

Para este médico hay que “prohibir su circulación por las aceras” ya que constituyen un peligro para la seguridad de los viandantes. El estudio revela que a medida que crece su uso se está produciendo un incremento de las personas, de niños a mayores, que van andando por la calle y son atropelladas por patinetes eléctricos.

placeholder Protestas por la regulación del patinete de la DGT (EFE)
Protestas por la regulación del patinete de la DGT (EFE)

Recordemos que en ese sentido, y desde el pasado 2 de enero, la nueva normativa de la Dirección General de Tráfico (DGT) que regula el uso de los patinetes eléctricos establece que “deben circular entre 6 y 25 km/h y nunca podrán hacerlo por las aceras” y que también “tendrán prohibida la circulación en vías interurbanas, travesías, autopistas, autovías o túneles urbanos”. Un reglamento que no ha sido bien recibido por los colectivos de usuarios.

Pacto para la convivencia

El director de la DGT, Pere Navarro, anunciaba hace unas semanas que la normativa que acaba de entrar en vigor es una “primera regularización de las nuevas formas de movilidad” pero que está prevista una ampliación con medidas añadidas que regularán aspectos como la edad para conducir los patinetes por la vía pública y obligará al uso de casco y chaleco reflectante, aunque no aludió a la obligatoriedad de seguro, como exigen algunos ayuntamientos.

De lo que no cabe duda es que, más allá de las normativas, hay que alcanzar un gran acuerdo social para compatibilzar las alternativas al uso del coche en la ciudad, como la bici y el patinete, con el derecho de todos los ciudadanos a pasear tranquilamente por las calles. De lo que se trata es que las aceras de nuestras grandes ciudades dejen de ser un territorio cada vez más inseguro para los paseantes, que si ya teníamos que hacer frente a la insolidaridad de algunos ciclistas urbanos que empuñan la bici más que la conducen, ahora nos vemos acosados por quienes siguen su mal ejemplo a bordo de los patinetes.

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