Las sequías extremas y la epidemia de dengue en Brasil que está por llegar
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Las sequías extremas y la epidemia de dengue en Brasil que está por llegar

Las sequías, junto con el almacenamiento improvisado de agua 'de reserva', son el caldo de cultivo perfecto para la proliferación de mosquitos en áreas donde determinadas enfermedades tropicales son muy comunes

placeholder Foto: El mosquito actúa como vector de contagio. (Unsplash/@syedmohdali121)
El mosquito actúa como vector de contagio. (Unsplash/@syedmohdali121)

Que Brasil no está pasando por su mejor momento no es ningún misterio. Es uno de los países más afectados por la pandemia de covid-19, en parte debido a su enorme población y sus diversas situaciones socioeconómicas, y también por la gestión 'particular' que las autoridades del país sudamericano están llevando a cabo para combatir (o no hacerlo) la pandemia.

Por si eso fuera poco, una gran sequía está azotando determinadas áreas del gigante americano, principalmente las más pobladas, debido a las sequías que está produciendo la actual crisis climática, lo que provoca el almacenamiento de agua 'de reserva' en contenedores que no están diseñados para eso.

El agua es absolutamente prioritaria para el ser humano. Según Unicef, casi 800 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable, casi un 11% de la población mundial. Estas se ven obligadas a beber aguas contaminadas, sufrir severas deshidrataciones hasta que consiguen acceso o emigrar.

placeholder El acceso al agua está limitado en muchas áreas del mundo. (EFE)
El acceso al agua está limitado en muchas áreas del mundo. (EFE)

Ahora, las sequías que están azotando Brasil (y el agua mal almacenada) pueden, según un estudio llevado a cabo por el London School of Hygiene & Tropical Medicine, provocar una epidemia de dengue.

Esta enfermedad tropical está mediada por los mosquitos y provocada por un virus. Es una de las infecciones más extendidas en las regiones tropicales del planeta y entre sus principales síntomas se encuentra la reducción de las plaquetas en nuestra sangre y, por lo tanto, las hemorragias.

Brasil es una de las zonas del planeta donde más extendida está esta enfermedad, con más de dos millones de casos en 2019. Como explica la doctora Rachel Lowe: "La situación del dengue en Brasil es extraordinariamente preocupante. Nuestro trabajo científico remarca que el riesgo no se debe solo a los extremos meteorológicos, sino también a la gestión del almacenamiento y la distribución de agua y a las actividades humanas en zonas urbanas densamente pobladas".

Foto: Agua potable: uno de los recursos más preciados del mundo al que no todos tenemos acceso. (Unsplash/@kimdonkey)

La preocupación actual, explican los investigadores, es que los métodos improvisados que, en épocas de sequía, se utilizan en Brasil son el hábitat perfecto para el mosquito Aedes aegypti, el principal vector de esta enfermedad. El problema, como es lógico, se multiplica en áreas urbanas, densamente pobladas, donde el insecto puede transmitir con extraordinaria rapidez la enfermedad entre personas infectadas y sanas.

Como explica la doctora Lowe, "es imperativo que los gobiernos, tanto nacionales como locales, inviertan en infraestructuras para que un continuo acceso a fuentes de agua segura sea asegurado a la población, para promover una higiene medioambiental en áreas susceptibles a epidemias mediadas por mosquitos".

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