Un proyecto permitirá regenerar y regar con niebla bosques quemados
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Adaptación al cambio climático

Un proyecto permitirá regenerar y regar con niebla bosques quemados

El avance de la crisis climática hacia los peores modelos elaborados por los científicos obliga a buscar nuevas fuentes de agua para luchar contra la desertificación

placeholder Foto: La niebla puede convertirse en un recurso hídrico. (EFE)
La niebla puede convertirse en un recurso hídrico. (EFE)

Todos los informes sobre los efectos de la crisis climática en nuestro país coinciden en señalar el descenso, entre moderado y severo, de los recursos hídricos. El más reciente, 'Impactos y riesgos derivados del cambio climático en España', coordinado por la Oficina Española de Cambio Climático, vuelve a destacar el riesgo de un "aumento generalizado en la intensidad y la magnitud de las sequías meteorológicas e hidrológicas".

Según este informe, publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica, "en general, incluso en los escenarios de bajas emisiones, se prevén considerables repercusiones en el ciclo hidrológico, cuya consecuencia será la disminución de la disponibilidad de agua y su calidad”.

Ante este escenario, cualquier iniciativa vinculada a la obtención de nuevos recursos hídricos debe ser tenida muy en cuenta. Y una de las más novedosas es la que está desarrollando el proyecto europeo LIFE Nieblas, en el que participan entre otros el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), el Cabildo de Gran Canaria, el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias, el Instituto Tecnológico de Canarias, la Universidad de La Laguna y la Comunidad Intermunicipal Viseu Dão Lafões de Portugal.

placeholder Captadores de agua de niebla. (Twitter: @AguaNieblaGaroe)
Captadores de agua de niebla. (Twitter: @AguaNieblaGaroe)

Este singular proyecto consiste en optimizar el proceso que permite captar las minúsculas gotas de agua de la niebla, tal y como ya se está llevando a cabo en otras partes del archipiélago (incluso para envasar agua), para recuperar en este caso zonas afectadas por episodios de sequía extrema, incendios y desertificación.

Para ello utilizará un innovador colector de nieblas que permitirá acceder a este nuevo recurso de manera tan práctica como eficaz. El ámbito de actuación elegido para la primera fase del proyecto abarca dos zonas de la isla de Gran Canaria: el Barranco de la Virgen y la Selva de Doramas. Más adelante se trasladará la experiencia a otros puntos de la cuenca mediterránea y Portugal como práctica de adaptación a los efectos del cambio climático. Se desarrollará durante los próximos cuatro años y cuenta con un presupuesto de más de dos millones de euros.

El ámbito elegido para la primera fase del proyecto abarca dos zonas de Gran Canaria: el Barranco de la Virgen y la Selva de Doramas

El objetivo es captar 215.000 litros anuales de agua de niebla con los que "regar" 20.000 árboles de laurisilva en 35 hectáreas de terreno deforestado. Esto permitirá consolidar una masa boscosa que permitirá a su vez recuperar la provisión de agua que deparaba la antigua Selva de Doramas.

La reforestación se llevará a cabo con especies endémicas de Canarias y propias de la laurisilva, empleando a la vez el exitoso sistema de riego autónomo Cocoon que desarrolló el CREAF en el proyecto europeo LIFE The Green Link para restaurar áreas forestales degradadas en la cuenca mediterránea.

Los Cocoon son depósitos biodegradables que aportan riego permanente al árbol por capilaridad reduciendo la competencia con las herbáceas y asegurando la supervivencia del ejemplar.

Foto: El 'cocoon', el donut que con solo 25 litros de agua es capaz de dar vida a un árbol. (Foto: Twitter)

Una de las intervenciones clave del LIFE Nieblas es la instalación de atrapanieblas individuales: unas sencillas estructuras de malla, como de tela mosquitera, que condensan la humedad para irrigar la planta. El objetivo es que el nuevo bosque de laurisilva sobreviva a la sequedad del terreno a base del agua aportada por estos dispositivos y, a partir del año y medio de su plantación, hacerlo por sí mismo captando de manera natural la humedad que transportan las nieblas. Esa era, de hecho, la función que cumplía la desaparecida Selva de Doramas: captar la niebla para "beber" de ella.

Y no solo eso; como el agua captada por el bosque tiene una capacidad de infiltración en la tierra hasta cinco veces superior a la de la lluvia que cae directamente en el suelo, el bosque surgido a partir del agua de la niebla hará brotar de nuevo las fuentes y favorecerá la recuperación progresiva de los acuíferos para atender las necesidades de riego y abastecimiento a la población local.

Más información en la web del proyecto.

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