ATACAN LA MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS EN DONOSTIA

'Ongi etorris', ataque a placas... Los agravios a las víctimas superan la veintena en verano

Los distintivos colocados en San Sebastián en reconocimiento a asesinados por ETA sufre dos ataques en 15 días: "El odio va in crescendo desde que ETA ha dejado de matar", denuncia Covite

Foto: El etarra Xabier Ugarte es homenajeado entre vítores en Oñate el 28 de julio a su salida de prisión. (EFE)
El etarra Xabier Ugarte es homenajeado entre vítores en Oñate el 28 de julio a su salida de prisión. (EFE)

A la "indignación" que suscitan los homenajes a los presos de ETA a su salida de prisión, con etarras agasajados con todos los honores en la calle y en total impunidad, se suma la "preocupación" que provoca la elevada cantidad de niños que participan en estos 'ongi etorri' y el odio que se proyecta en los mismos. Hasta el punto de que el delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza, ve posible un "rebrote del terrorismo" dadas las fotografías que deparan tributos como los dispensados a finales de julio en Hernani al histórico dirigente de ETA José Javier Zabaleta, Baldo, tras permanecer 29 años en la cárcel; y en Oñate a Xabier Ugarte Villar, uno de los secuestradores del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, después de cumplir 22 años entre rejas.

El odio del que habla el representante institucional del Estado en el País Vasco ha derivado, tras los dos polémicos homenajes que investiga la Audiencia Nacional por un posible delito de enaltecimiento del terrorismo, en ataques a los símbolos dedicados a las víctimas del terrorismo. Así, las placas instaladas en San Sebastián en reconocimiento a asesinados por ETA han sufrido dos ataques en apenas 15 días.

Uno de los ataques a las placas de San Sebastián en homenaje a víctimas de ETA. (EFE)
Uno de los ataques a las placas de San Sebastián en homenaje a víctimas de ETA. (EFE)

Se trata de las primeras placas que el Gobierno municipal ha colocado en homenaje a las víctimas dentro de un proceso que contempla instalar distintivos en reconocimiento a todas las víctimas de la violencia en la ciudad, siempre que se cuente con el beneplácito de los familiares. Con esta pretensión, el ayuntamiento colocó en marzo y junio en el suelo de la céntrica avenida de la Libertad, en el número 7, las primeras cinco placas, en recuerdo al que fuera presidente de la Diputación de Guipúzcoa, Juan María Araluce, su chófer José María Elicegui, y sus escoltas, los policías Antonio Palomo, Luis Francisco Sanz y Alfredo García, quienes fallecieron tras ser acribillados a tiros por la banda terrorista en este punto en 1976.

La memoria de estas víctimas ha sido atacada con dos sabotajes similares en apenas dos semanas que han cubierto de aerosol negro las placas. Al primer ataque con pintura negra ocurrido el 9 de agosto se suma el producido este jueves. En ambos casos, el ayuntamiento desplazó una brigada de limpieza tras tener constancia de los ataques para limpiar y restablecer de "manera inmediata" los distintivos.

"No habrá pintura que ensucie la memoria de mi padre", ha respondido ante este nuevo sabotaje Maite Araluce, hija del expresidente de la Diputación de Guipúzcoa, que ha lanzado a través de Twitter un mensaje de advertencia a los saboteadores: "Su memoria y la de todas las víctimas del terrorismo siempre se mantendrán vivas", ha aseverado quien preside la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).

El ataque se enmarca en esa amplia lista de ofensas a las víctimas llevadas a cabo por el entorno 'abertzale' en las últimas semanas. El Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Covite, lleva documentados más de una veintena de actos de ultraje a las víctimas en los meses desde el inicio del verano, caso de ataques a símbolos de las víctimas, homenajes a presos a su salida de prisión o la aparición de pintadas y pancartas en apoyo a terroristas, a falta de actualizar los datos con los últimos actos. En su conjunto, el Observatorio de la Radicalización de esta asociación registra un total de 65 agravios en lo que va de año.

Para la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, el doble sabotaje a las placas de San Sebastián supone "una manifestación más de lo que llevamos denunciando desde hace tiempo: que el odio no solo sigue intacto, sino que incluso va in crescendo desde que ETA ha dejado de matar". La banda terrorista se ha disuelto, pero, como advierte, existen a día de hoy "muchos nostálgicos de ETA", que actúan alentados por la izquierda 'abertzale', que "sigue fomentando mensajes de odio entre la sociedad vasca".

La realidad, expone, que el País Vasco presenta el "mayor porcentaje de gente radicalizada en Europa", de modo que en este escenario hay "muchos candidatos" para cometer actos de agravio a las víctimas. Además, según denuncia, actúan amparados por la impunidad institucional y judicial que existe. Covite es una de las entidades que ha denunciado ante la Audiencia Nacional los homenajes dispensados en Hernani y Oñate a finales de julio y que ahora investiga el Juzgado Central de Instrucción número 4. Sin embargo, Consuelo es pesimista en relación al recorrido judicial de estos dos 'ongi etorri'. Las denuncias por otros homenajes similares han sido archivadas sistemáticamente con el argumento de que se trata de "manifestaciones de alegría" por el "regreso" de los etarras a su localidad natal.

Los diferentes actos de apoyo a los presos de ETA se han sucedido en las últimas semanas con motivo de las fiestas de los municipios vascos. Murales, pintadas y pancartas en homenaje a los etarras encarcelados se han reproducido en numerosas localidades, como las guipuzcoanas de Oiartzun, Usurbil, Villabona, Rentería o Irún, así como los actos contra la Guardia Civil. "Alsasua fue el laboratorio de lo que pasa ahora en el País Vasco", censura Ordóñez.

Las placas de San Sebastián han sido restablecidas de manera inmediata, algo que valoran la AVT y Covite, que califican de "impecable" la actuación del ayuntamiento ante los sabotajes. "Es indignante que se sigan produciendo ataques al reconocimiento a las víctimas del terrorismo y a la violencia en nuestra ciudad. Son muestra de una actitud lamentable de quienes se niegan a respetar la memoria de las víctimas", ha censurado el alcalde, Eneko Goia (PNV). En similares términos, la teniente de alcalde, Nekane Arzalluz, muestra su "máxima repulsa" antes unos ataques que "solo producen más dolor".

Las placas atacadas, de 25 por 25 centímetros, son las únicas que, de momento, ha instalado el Ayuntamiento dentro de su pretensión de recordar de forma individual a las víctimas del terrorismo y de los abusos policiales. La intención del Gobierno municipal es retomar la colocación de distintivos en septiembre tras el trabajo previo llevado a cabo con las familias de las víctimas. A este respecto, Ordóñez, que lleva numerosos años peleando por la colocación de placas de homenaje a las víctimas en San Sebastián, asegura que la "mayoría" de los allegados apoyan la instalación de distintivos en el lugar donde se produjeron los asesinatos. Llegarán nuevas placas y, también, como asumen resignadas las familias de las víctimas, nuevos ataques. "No será ni el primero ni el último ataque", afirman.

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