Galicia tiene parte del metro de Madrid

Dónde está el templete de Gran Vía y otras curiosidades de los 100 años del metro

El suburbano madrileño celebra su centenario y guarda, bajo tierra, un sinfín de historias y curiosidades que van desde su sentido de circulación a la ubicación de la icónica entrada de Gran Vía

Foto: La estación de Chamberí forma parte de la historia de Metro de Madrid. (EFE)
La estación de Chamberí forma parte de la historia de Metro de Madrid. (EFE)

El suburbano madrileño está de celebración este 17 de octubre, puesto que tal día como hoy, hace 100 años, el rey Alfonso XIII lo inauguró y dejó para la posteridad una imagen que marcó, además de la puesta en funcionamiento de la red, los primeros pasos en el retoque fotográfico. Desde entonces, la red se ha ido ampliando de forma constante y ha ido avanzando paralelamente al avance de Madrid como ciudad y de las necesidades de cada una de las épocas.

En la famosa imagen que inmortalizó el acto de inauguración de Metro de Madrid, el rey salió con los ojos cerrados, por lo que se tuvo que rectificar a posteriori para que estos apareciesen abiertos. Tras esa presentación oficial, la red que unía Sol con Cuatro Caminos abrió sus puertas al público el día 31 de octubre de 1919.

Durante los cien años de historia que lleva el metro a sus espaldas, son muchas las curiosidades, historias y anécdotas que se podrían contar y que han ocurrido a unos metros bajo la superficie de Madrid. El sentido de circulación del suburbano o la ubicación actual del templete que daba acceso a la estación de Gran Vía son solo algunas de las curiosidades de una red que ha ido creciendo con el paso de los años.

100 años de crecimiento

A lo largo de 100 años de historia no solo ha ido cambiando su logotipo (lo ha hecho en seis ocasiones: 1919, 1921, 1931, 1939, 1981 y 2018), sino que también ha ido ampliando sus instalaciones hasta convertirse en el octavo suburbano con más kilómetros del mundo y el tercero más largo de Europa. Además, en lo que respecta al número de estaciones, la red es la quinta con más vestíbulos, situándose muy cerca de París, cuyo transporte cuenta con un total de 303.

ConceptoAño 1919Año 2019
Nº de líneas112 líneas, 3 de Metro Ligero y 1 ramal
Nº de estaciones8302
Nº de kilómetros de red3,48294
Millones de usuarios diarios0,05622,3
Millones de usuarios anuales14626
Color de los cochesBlanco y rojoBlanco y azul

Chamberí, la estación fantasma

Bajo la madrileña plaza de Chamberí se encuentra una estación homónima en cuyos andenes no paran los coches desde hace más de 50 años. Chamberí es conocida popularmente como la estación fantasma del Metro de Madrid, puesto que por ella pasan cada día decenas de trenes, aunque ninguno de ellos para. Esta parada, situada entre las estaciones de Bilbao e Iglesia y obra del arquitecto gallego Antonio Palacios, formaba parte de la primera red de Metro abierta al público.

Su uso era habitual durante las primeras décadas de funcionamiento de la red, hasta que, a principios de los años 60, la Compañía Metropolitana optó por aumentar la longitud de los trenes y, ante la imposibilidad de alargar los andenes, se optó por clausurarla en mayo de 1966. Asimismo, aunque esta es la versión oficial, durante años también se extendió la teoría que argumentaba su cierre con base en la cercanía entre la estación anterior y posterior de la red. Desde aquel entonces, Chamberí fue abandonada, hasta que, en el año 2008 se restauró para devolverla a la vida convertida en un museo que muestra la historia de Metro de Madrid.

Interior de la estación de Chamberí tras la restauración. (EFE)
Interior de la estación de Chamberí tras la restauración. (EFE)

Galicia tiene parte de la Gran Vía

Templete de Gran Vía en la década de los 60.
Templete de Gran Vía en la década de los 60.

El hecho de que Galicia cuente con una parte de la historia de la Gran Vía y del Metro de Madrid no es de extrañar, puesto que el arquitecto encargado de diseñar las primeras construcciones de la red era del noroeste español. Antonio Palacios fue, entre otras cosas, el encargado de diseñar el templete que servía de acceso a la estación de Gran Vía desde la parte alta de la calle Montera.

Esta construcción presidió hasta el año 1970 el acceso a la red desde la arteria madrileña, sin embargo, en ese año fue desmontado para cederlo al ayuntamiento pontevedrés de O Porriño, localidad natal de Palacios, donde se encuentra en la actualidad en uno de los parques urbanos. No obstante, casi 50 años después, el templete volverá a Gran Vía, puesto que, en su ubicación original se instalará, al finalizar las obras, una réplica que servirá para recuperar el diseño original de la estación.

El sentido de circulación, por la izquierda

Cuando se iniciaron las obras de Metro de Madrid en el año 1917, sus ingenieros y el arquitecto Antonio Palacios, quien se encargó del diseño de las estaciones, accesos y edificios de la compañía, se decantaron por hacer de la red una continuación de lo que estaba ocurriendo en la superficie. De este modo, a la hora de diseñar la plano ferroviario se optó por el sentido izquierdo en la circulación, puesto que este era el que existía metros más arriba.

Sin embargo, en el 1924 se cambió a la derecha el sentido de circulación en el exterior; una opción que se mantiene en la actualidad en España, aunque bajo tierra ya no se modificó. De este modo, Metro de Madrid se ha convertido, ya desde sus primeros años, en el único suburbano que circula en sentido inverso a como se rueda en superficie.

El Metro durante la Guerra Civil

En los primeros años de vida de Metro de Madrid, el suburbano se convirtió en testigo y protagonista de la historia de la ciudad y de España. Durante la Guerra Civil fueron muchos los madrileños que acudían a los vestíbulos de las estaciones para refugiarse de los bombardeos, así como la Nave de motores era la encargada de suministrar energía a la ciudad en caso de que hubiese escasez.

Estación de Diego de León, cuyos espacios fueron usados como arsenal durante la Guerra Civil.
Estación de Diego de León, cuyos espacios fueron usados como arsenal durante la Guerra Civil.

Durante los tres años que duró la guerra, los vagones de Metro no solo transportaban viajeros, sino que también se trasladaron ataúdes y cadáveres hacia los cementerios situados al este de la ciudad. Además, la incipiente línea que unía Goya con Diego de León se cerró al tráfico de viajeros para servir como arsenal desde el 1936 al 1939

La presencia de la mujer en Metro

Desde su puesta en funcionamiento, el Metro de Madrid fue pionero en diferentes aspectos, entre los que destaca que nació siendo 100% eléctrico, a diferencia de los que ya existían, así como también incorporó a las mujeres como taquilleras. Sin embargo, por aquel entonces, las mujeres trabajadoras del suburbano no podían casarse si querían conservar su puesto de trabajo, dado que el consejo de administración de la compañía indicó, en 1930, que "los deberes que impone atender a un hogar y a sus hijos son para la mujer incompatibles con los del desempeño del cargo que el Metropolitano exige".

La primera conductora de la red de Metro de Madrid no llegó hasta el año 1984, sin contar con los años de la Guerra Civil, en los cuales la situación fue de excepción y sí que había mujeres conduciendo los trenes. En la actualidad, con base en los datos publicados a 1 de enero de 2018, solamente una cuarta parte de la plantilla de trabajadores es femenina, en concreto, el 25,6% de 6.800 empleados.

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