La factura de una venganza: Madrid paga 2.039.440€ por el incendio de Seseña
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ardieron miles y miles de neumáticos

La factura de una venganza: Madrid paga 2.039.440€ por el incendio de Seseña

El 30% del vertedero estaba en suelo madrileño, por lo que el Gobierno regional ha tenido que pagar ya por 14 conceptos: tratamiento de residuos, seguridad, vallados, viales, calidad del aire...

Foto: Vista del incendio de neumáticos en Seseña (Toledo). (EFE)
Vista del incendio de neumáticos en Seseña (Toledo). (EFE)

Todo tiene un coste. Más en un suceso de este calado. La Comunidad de Madrid ha tenido que desembolsar más de dos millones de euros por el ya famoso incendio del vertedero de neumáticos de Seseña, ocurrido el 13 de mayo de 2016 entre este municipio toledano y el madrileño de Valdemoro. Concretamente, 2.039.440 euros. Es la factura de una supuesta venganza, la que todavía se sigue investigando en el Juzgado de Instrucción número 7 de Valdemoro, donde solo hay una persona imputada: un empresario que llegó a estar detenido, acusado de causar el fuego como venganza por un fallido negocio.

El Gobierno madrileño y el de Castilla-La Mancha han tenido que compartir gastos. El vertedero de neumáticos ocupaba una superficie de 117.000 metros cuadrados, de los que el 30% estaba en terrenos madrileños. Por eso el Ejecutivo autonómico que preside Ángel Garrido ha pagado por 14 conceptos relacionados con este incendio, que estuvo activo (teniendo en cuenta la combustión de las ruedas) más de tres semanas. La partida más cara ha sido precisamente el tratamiento de los residuos una vez que se sofocó el fuego. No hay que olvidar que allí se almacenaban 90.000 toneladas de caucho.

placeholder Trabajos de limpieza en el vertedero de Seseña. (EFE )
Trabajos de limpieza en el vertedero de Seseña. (EFE )

La gestión de los residuos ha costado 1.269.651 euros, que incluyen "los gastos para la extracción de los mismos, su carga en los vehículos que los debían trasladar hasta la instalación autorizada para su gestión, el coste del transporte, los gastos por la entrega al gestor autorizado, así como el coste de las labores administrativas de gestión y control de los residuos". La comunidad ha tenido que realizar además una actuación complementaria para limpiar los caminos de zahorra que se tuvieron que diseñar en el área afectada para que pudieran entrar los camiones que trabajaron en la zona, lo que supuso otros 233.819 euros.

Se tuvieron que retirar 15.000 toneladas de cenizas generadas tras el incendio (capas de hasta 70 centímetros). Unos 40 camiones transportaron este residuo en bañeras cerradas a dos instalaciones especializadas: las que tienen la empresa Tradebe en Valdilecha (municipio del sureste madrileño) y la firma Renovés en la localidad toledana de Novés. Antes de quitar las cenizas, estas se taparon con una capa de polímero vinílico para evitar que el viento y las condiciones climáticas adversas las diseminaran. Este trabajo costó 91.309 euros. También se retiraron 1.290 toneladas de residuos de metal y 9.712 toneladas de ruedas que se salvaron del fuego.

Madrid gastó 91.309 euros en tapar las cenizas con una capa de polímero vinílico y evitar así que el viento y las condiciones climáticas las diseminaran

El desglose de los costes aparece en una respuesta parlamentaria del Gobierno regional a la diputada de Ciudadanos Ana Rodríguez, que se ha interesado en conocer cuál es el coste final que el trágico suceso ha supuesto para las arcas públicas madrileñas. "En 2015, desde Ciudadanos ya advertimos a la Consejería de Medio Ambiente de que un incendio en el vertedero obligaría a desalojar a los residentes de la zona y que el humo tóxico podría llegar a Valdemoro, como terminó ocurriendo. Pero, en lugar de tomar medidas inmediatas, el PP nos llamó alarmistas. Está claro que los vecinos tenían razón cuando exigían su desmantelamiento. El PP simplemente se dedicó a ignorar el problema durante 15 años. Su pasividad ha obligado ahora a gastar más de dos millones de euros de todos los madrileños en arreglar un problema que ellos mismos generaron. Con ese dinero se podría haber construido una escuela infantil, un colegio o un centro de salud", señala la diputada Rodríguez.

Foto: El vertedero de Seseña. Al fondo se pueden ver las cenizas provocadas tras el incendio y en primer plano algunos neumáticos que no ardieron.

La siguiente partida más alta, 143.275 euros, se gastó en las "mediciones de contaminantes atmosféricos para el control de la calidad del aire" y en realizar informes de seguimiento. Los neumáticos ardieron durante 24 días, con llamas que provocaron una enorme nube de humo (visible desde 50 kilómetros) y el desalojo de todos los vecinos de la urbanización El Quiñón, levantada por Francisco Hernando 'el Pocero'. La comunidad también desembolsó 104.218 euros en realizar "las analíticas correspondientes" para identificar los residuos generados "y determinar así el tipo de gestor autorizado al que debían ser entregados".

Otras partidas fueron la extinción de focos calientes, "el empleo de maquinaria pesada para remover los materiales que seguían en combustión bajo las capas de ceniza", con un coste de 43.400 euros; la vigilancia privada 24 horas "para evitar robos e incidentes en la zona, y para controlar el acceso de personas al vertedero", que sumó 35.991 euros, o la construcción de viales, "necesarios para la circulación de maquinaria y vehículos pesados en la parcela", que generó un coste de 41.000 euros.

placeholder Vista de las ruedas que no ardieron en el vertedero, alrededor de 9.700 toneladas. (EFE)
Vista de las ruedas que no ardieron en el vertedero, alrededor de 9.700 toneladas. (EFE)

El presupuesto global se completó con los 9.279 euros que costó la "reparación de vallado perimetral" del vertedero, donde se ha instalado un vallado metálico galvanizado de simple torsión; los 13.364 euros que supuso la construcción de una "balsa de retención de escorrentías", una balsa para retener las cenizas y que no penetraran en las aguas del subsuelo; los 18.131 euros para "dotar al recinto de ciertas infraestructuras necesarias para el buen desarrollo de los trabajos", es decir, para limpiar la zona hubo que realizar una acometida de agua, una fosa séptica, un pavimento de hormigón y alquilar una báscula y un grupo electrógeno, y los 25.186 euros para la prevención de riesgos laborales de los trabajadores que allí actuaron. La restitución de la parcela una vez finalizados todos los trabajadores ha costado otros 10.770 euros.

Mientras, la investigación policial y judicial sobre el origen del incendio continúa. El caso recayó en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 7 de Valdemoro. El juzgado, explican fuentes del caso, acaba de solicitar a la sede central de Google, en EEUU, colaboración para poder esclarecer el móvil del único imputado en el caso, Javier M. P. Las pesquisas las centraliza la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, que tiene la certeza de que el fuego fue provocado y que se inició en tres focos distintos.

placeholder El humo provocado por el incendio llegó a la vecina urbanización El Quiñón. (EFE)
El humo provocado por el incendio llegó a la vecina urbanización El Quiñón. (EFE)

Javier M. P. fue detenido, pero actualmente está en libertad. Los investigadores creen que pudo provocar el incendio para perjudicar a su cuñado y a su hermana. Javier no quería que la empresa de sus familiares se beneficiara del tratamiento futuro de las ruedas que la Junta de Castilla-La Mancha iba a adjudicar. El proyecto que planeaba el Gobierno regional (con fondos europeos) era conseguir gasoil tras un proceso de destrucción de los neumáticos almacenados en Seseña y Valdemoro. Y una de las pocas empresas que podían hacer eso era la del cuñado y hermana del imputado. La Guardia Civil cree por tanto que Javier actuó por venganza para que sus familiares no se pudieran llevar la adjudicación. Los tres habían tenido antes un negocio que había fracasado y arrastraba 204.000 euros en deudas.

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