el piso turístico SE DISPARA UN 168% EN dos AÑOS

Alarma en Madrid: los hoteleros 'pinchan' frente a los Airbnb en San Isidro

El próximo puente será malo para el sector hotelero, pese a ser una fecha tradicionalmente buena en Madrid. Culpan a los pisos turísticos: en dos años, se han disparado un 168%

Foto: Varios mochileros caminan frente a la Almudena, en pleno centro de Madrid. (Reuters)
Varios mochileros caminan frente a la Almudena, en pleno centro de Madrid. (Reuters)

Saltan las alarmas definitivamente. El crecimiento exponencial de la oferta turística no reglada (conocida comúnmente como pisos turísticos en plataformas tales como Airbnb) en la Comunidad de Madrid ha tenido su primera consecuencia directa en plena temporada alta. La Asociación Empresarial Hotelera Madrileña (AEHM) advierte de que el próximo puente de mayo, el de San Isidro, que empieza ya este fin de semana, será malo. Y lo será porque en estos momentos las reservas apenas llegan al 70%, 10 puntos menos de lo esperado y muy lejos de rozar el 90% que se podría esperar de una fecha tradicionalmente buena para el turismo en la capital española, lo que constata un comportamiento anómalo en esta plaza.

El 'pinchazo' de los establecimientos hoteleros tiene una causa principal: el "crecimiento desproporcionado" de las viviendas de alquiler de uso turístico (VUT). Los datos hablan por sí solos y confirman una nueva realidad preocupante para el sector. En los últimos dos años (de 2015 a 2017), esta oferta ha aumentado un 168%, frente al 2% observado en los establecimientos reglados. La secretaria general de la AEHM, Mar de Miguel, insiste en que "cada vez es más evidente que hay que poner freno a la situación actual" que "perjudica gravemente la presión turística en la ciudad". Y es que en tan solo un año, las pernoctaciones en viviendas de alquiler turístico ilegales se incrementaron un 33%, frente al 6% de las registradas en hoteles.

Unos niveles de crecimiento que, a ojos de la asociación, suponen una clara situación "de competencia desleal" por el desequilibrio que provoca, consecuencia fundamentalmente de la falta de regulación. Pero no solo. Más allá de la pura actividad económica, los hoteleros madrileños alertan ya del riesgo que este fenómeno puede tener para la ciudad, del que hasta ahora se salvaba: están en peligro la calidad del servicio de alojamiento, la seguridad del turista y la convivencia en la ciudad.

Turistas descansan en las escaleras de la Almudena. (Reuters)
Turistas descansan en las escaleras de la Almudena. (Reuters)

La AEHM insiste en que una de las ventajas competitivas de Madrid frente a otras ciudades (europeas y también nacionales, como es el caso de Barcelona) era la menor saturación del destino. Sin embargo, este incremento de la oferta no reglada "ya está provocando problemas de convivencia con la población local, poniendo en riesgo la sostenibilidad de la actividad turística en el destino", asegura la asociación en su último informe publicado hace semanas y que lleva por título 'Análisis estratégico de los riesgos y escenarios de futuro del sector turístico y de hospedaje de la Comunidad de Madrid'. En él advierten de la necesidad de tomar medidas de forma inminente, o los problemas "se agravarán".

El rechazo de los vecinos hacia este tipo de alojamiento, "y su evidente descontento en diferentes barrios de la capital", continúa el informe, se traduce en dos cuestiones con incidencia directa en los distritos: el comportamiento del llamado turismo de baja calidad (ruidos, problemas de seguridad, excesos en los propios edificios) y, sobre todo, el brutal aumento de precios en los alquileres. En concreto, los hoteleros hablan de aumento de alquiler y no renovación de los contratos, ya que muchos propietarios optan ya por el alquiler turístico, porque obtienen una mayor rentabilidad evidente: logran en menos de una semana el importe total de una mensualidad.

Precisamente el Ayuntamiento de Madrid se ha pronunciado al respecto y reconoce su preocupación ante la falta de regulación del sector, poniendo el acento en las consecuencias que puede tener para Madrid un turismo masivo y de baja calidad. La Concejalía de Desarrollo Urbano Sostenible que dirige José Manuel Calvo insiste en que las demás administraciones con competencias, sobre todo la comunidad, deben mover ficha de manera inminente para legislar y que haya una regulación. Por el momento, el área ya está actuando contra aquellas unidades de alojamiento turístico que podrían estar ejerciendo esta actividad sin permiso y que han sido denunciadas por las asociaciones vecinales: en los últimos meses, ha intervenido más de 60 viviendas.

Desde el consistorio recuerdan que su margen de maniobra es escaso y la alcaldía ya anunció hace meses una de las medidas que pretendía poner en marcha: limitar el alquiler de una vivienda privada a 90 días y, a partir de ahí, considerarlo turismo profesionalizado, exigiendo la licencia pertinente vía ordenanza. Una cuestión que los hoteleros valoraron positivamente por ser la primera iniciativa pública y sobre la que el Gobierno autonómico puso el grito en el cielo, entendiendo que se excedía de las competencias municipales. Entretanto, la comunidad ultima un decreto específico para pisos turísticos.

La AEHM mira también al Gobierno central, que es el que tiene competencias para tomar medidas de índole fiscal y de seguridad, insistiendo en que "legisle de forma precisa para establecer un sistema de control de las plataformas que comercializan las VUT". La secretaria general asegura que el sector no está en contra de esta nueva modalidad de negocio, "pero sí de la competencia desleal y del trato discriminatorio que se viene dando al hotelero por los altos niveles de exigencia a que se ve sometido para poder ejercer su actividad".

Turistas frente a un negocio especializado en jamones. (Reuters)
Turistas frente a un negocio especializado en jamones. (Reuters)


Ralentización de la demanda

Más allá del efecto devastador que el fenómeno de la vivienda turística está teniendo sobre los hoteleros, el informe de la AEHM pone de manifiesto otros conceptos que también han puesto en alerta al sector. Y es que, en cuanto a la ralentización de la demanda, la Comunidad de Madrid se vio afectada en mayor medida que la media del conjunto nacional en el año 2016 en lo que a número de turistas alojados en establecimientos hoteleros se refiere. En este ejercicio, la demanda se incrementó un 2,9%, tasa que contrasta con el crecimiento interanual de años anteriores (un 8,5% en 2015 y un 11,8% en 2014). El frenazo del crecimiento de la demanda responde especialmente, según explica, al mercado nacional, que mostró una evolución prácticamente plana (un 0,5%).

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