Moción de censura: Cifuentes se atrinchera en Sol y lo fía todo a la amenaza de Cs en la moción de censura
el pp no quiere perder el gobierno de madrid

Cifuentes se atrinchera en Sol y lo fía todo a la amenaza de Cs en la moción de censura

Todo parece indicar que el futuro político de Cristina Cifuentes pasa por el pleno que debatirá la moción de censura propuesta por el PSOE. De momento, Génova la sostiene

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. (EFE)
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. (EFE)

Todo parece indicar que el futuro político de Cristina Cifuentes pasa por el pleno que debatirá la moción de censura propuesta por el PSOE, que puede contar con el apoyo de Ciudadanos si para entonces la presidenta regional no ha dimitido y sigue en el cargo. De momento, Génova sostiene a Cifuentes, que ha decidido atrincherarse en la Puerta del Sol y esperar a esa jornada clave (de la que todavía no hay fecha) para que la formación naranja "se retrate". Cifuentes quiere seguir "y si se pierde la moción, acabará la legislatura en la oposición, no pasa nada", señalan fuentes del PP de Madrid. No todos piensan igual.

El caso máster sigue teniendo su derivada en el tablero político. Ciudadanos, por su parte, ya ha dejado clara su jugada: Cifuentes debe irse y la mejor opción es que el PP nombre a un sustituto o sustituta entre los 47 diputados populares restantes en la Asamblea de Madrid. La portavoz nacional naranja, Inés Arrimadas, insistió este lunes en que "lo más sensato es que el PP nombre otro presidente o presidenta" para lo que queda de legislatura. Ignacio Aguado, su portavoz en Madrid, cree que "si Cifuentes no da un paso a un lado, es porque está echando un pulso a Rajoy".

Ese pulso, según fuentes del PP de Madrid, no ha existido, aunque los populares madrileños son conscientes y ya saben que Génova no quiere perder el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Cifuentes ya ha comunicado a la dirección nacional que se irá si se lo pide personalmente Rajoy, pero cree también poder convencer a su presidente de que debe seguir, de que no ha hecho nada irregular y de que lo de Ciudadanos es un farol. De momento, parece que el mensaje de Cifuentes va calando. O al menos esa es la estrategia para poner nervioso a Ciudadanos. Precisamente el coordinador nacional de los populares, Fernando Martínez-Maillo, ha reconocido este lunes en una entrevista en 'Espejo público' que quiere "ver a Ciudadanos sentado con PSOE y Podemos negociando una moción de censura" contra ellos.

El vicesecretario sectorial del PP, Javier Maroto, aseguró también que no tomarán ninguna decisión sobre el futuro de Cifuentes hasta que concluyan las dos investigaciones abiertas sobre el polémico caso de su máster: la de la Universidad Rey Juan Carlos y la judicial. Maroto pidió además que se aplique "un mismo rasero para todo el mundo", y no solo se apunte a Cifuentes cuando dirigentes de otros partidos admitieron "sin sonrojo" que falsificaron sus currículos. Porque la nueva fase de la estrategia popular pasa por esto: recalcar que hay otros 'casos' aparte del de Cifuentes en el resto de formaciones políticas.

El portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, Ignacio Aguado. (EFE)
El portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, Ignacio Aguado. (EFE)

Maroto puso el ventilador y recordó los últimos casos aparecidos en prensa, arremetiendo contra el diputado de Ciudadanos Toni Cantó y contra el líder de los socialistas madrileños y diputado autonómico, José Manuel Franco, el primero por decir que era "pedagogo" sin tener la licenciatura en Pedagogía y el segundo por afirmar durante ocho años que era licenciado en Matemáticas cuando nunca acabó la carrera. "Deberían ser puestos de patitas en la calle antes de sumarse a ninguna moción de censura", señaló Maroto. No han sido los únicos aludidos. También el secretario general del grupo parlamentario de Cs, Miguel Gutiérrez, por carecer de un doctorado en ingeniería; y el portavoz de la ejecutiva federal socialista, Óscar Puente, quien hizo constar en su currículo un máster antes de terminar la carrera.

Lo que está claro es que el PP necesita ganar tiempo. La presidenta de la Asamblea de Madrid, Paloma Adrados, no ha fijado aún la fecha del pleno de la moción de censura. Tiene hasta el 7 de mayo. El PSOE ha criticado la actitud de Adrados, que está poniendo el Parlamento madrileño al servicio "de la guerra interna del PP". Según Carmen Calvo, secretaria de Igualdad de los socialistas, "no es una manera procedente, ni legal ni legítima de sostener la democracia en nuestro país".

No obstante, desde el PP de Madrid admiten que tarde o temprano tendrán que asumir la realidad. Y esta pasa por que Ciudadanos ya les ha traslado que cumplirá su amenaza y apoyará un cambio de Gobierno, es decir, apoyará la moción de censura de Ángel Gabilondo. La única esperanza que maneja el PP es que Ciudadanos imponga ciertas condiciones al PSOE a cambio de su apoyo que sean inasumibles para los socialistas y trunquen ese acuerdo. Lo que está claro es que la presión contra Cifuentes (también de su propio partido) se redoblará cuando se confirme la fecha del pleno y se vaya acercando ese día clave.

Génova no quiere perder la Comunidad de Madrid. Y desde el PP madrileño, aunque han cerrado filas con su presidenta, ya hay voces que defienden que perder el Ejecutivo madrileño no es una opción. Hay quien piensa que si se pierde Madrid será muy difícil de recuperar en las elecciones de 2019. Y tampoco hay que olvidar que el PP tiene toda una estructura dentro del Ejecutivo autonómico, decenas de altos cargos y asesores que dependen laboralmente del futuro político de Cifuentes: 247 nombres que suman en salarios 16,7 millones de euros.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
13 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios