en ambos colau fue condenada a costas

¿Por qué Colau no le coge el teléfono a Cifuentes? La historia de dos juicios perdidos

La alcaldesa de Barcelona no ha respondido las llamadas que le hizo la presidenta regional tras los atentados. No olvida que los tribunales no estimaron sus demandas contra Cifuentes

Foto: Cristina Cifuentes y Ada Colau.
Cristina Cifuentes y Ada Colau.

La alcaldesa de Barcelona no le coge el teléfono a la presidenta de la Comunidad de Madrid. El puente aéreo no conecta. Ni siquiera los trágicos atentados de Cataluña han hecho la relación más fluida entre ambas. Tras los ataques del 17 de agosto, Cristina Cifuentes decidió llamar a su homólogo catalán, Carles Puigdemont, para transmitirle el pésame de todos los madrileños y mostrarle su entera disposición en todo lo que necesitara. No era solo una llamada institucional. La conversación fue cordial.

Tras hablar con Puigdemont, Cifuentes marcó el número del ayuntamiento de la ciudad condal para repetir el mismo mensaje a Ada Colau: Madrid estaba con los catalanes, con las víctimas y sus familias. Un telefonazo, dos, tres... La misma tarde noche de los ataques, y en jornadas posteriores. Pero Cifuentes nunca obtuvo respuesta. Desde Barcelona, nadie devolvió la llamada.

Colau no tiene buena relación con Cifuentes. Y no lo disimula. Aún colea el episodio judicial que enfrentó a ambas en 2013 cuando las dos tenían distintas responsabilidades a las de ahora: Cifuentes era delegada del Gobierno en Madrid y Colau era entonces una mediática activista, la cara más visible de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), creada en Barcelona años antes. Un duro encontronazo que Colau no ha olvidado, ya que lo 'perdió'. Todo empezó el 25 de marzo de 2013, cuando Cifuentes protagonizó una entrevista en el programa radiofónico 'El día menos pensado', de RNE.

Las palabras de Cifuentes fueron contundentes: "Me resulta muy llamativo que esos grupos, esa lideresa que está liderando ese grupo supuestamente en defensa de los desahucios, yo creo que en realidad ahí hay intereses de otro tipo. Bueno, pues últimamente parece que tienen también ciertas inquietudes de apoyos a grupos filoetarras o proetarras, cosa muy curiosa".

Aún colea el episodio judicial que enfrentó a ambas en 2013 cuando Cifuentes era delegada del Gobierno y Colau una mediática activista

Tras una nueva pregunta del entrevistador, Cifuentes añadió: "Bueno, no, no he dicho exactamente que esté en el entorno etarra. Lo que he dicho es que la señora Colau y personas que están en la plataforma frente a los desahucios han manifestado su apoyo en determinadas ocasiones a Bildu, a Sortu y a todos estos grupos que a mi modo de ver y a modo de ver de muchos españoles tienen mucho que ver con el entorno de ETA, y por tanto yo creo que aquí no es solamente un grupo que esté apoyando a las personas desahuciadas sino que están siguiendo una estrategia política a mi modo de ver. Una estrategia política bastante radical, por cierto. Yo sí creo que hay intereses políticos detrás de todas estas cuestiones".

La intervención de Cifuentes fue polémica. El grupo socialista en el Senado se planteó incluso citar a la entonces delegada del Gobierno para que explicara sus palabras en la Cámara Alta. Cifuentes tuvo que aclarar días después que sus declaraciones en la radio se referían, por ejemplo, al apoyo que la delegación de Stop Desahucios en Vizcaya había mostrado a una manifestación a favor de los presos de ETA, o que una de las abogadas de la PAH, Doris Benegas, hubiera ido en las listas de Batasuna en unas elecciones europeas.

La presidenta Cifuentes, durante un minuto de silencio por los atentados junto al delegado de la Generalitat en Madrid, Ferran Mascarell. (EFE)
La presidenta Cifuentes, durante un minuto de silencio por los atentados junto al delegado de la Generalitat en Madrid, Ferran Mascarell. (EFE)

En una entrevista posterior en Antena 3, Cifuentes quiso dejar clara su postura: "Nunca he dicho ni que las personas de la plataforma sean etarras, solo que Bildu está apoyando las manifestaciones de la PAH y que Stop Desahucios, que sé que solo es una parte de la plataforma, apoya ciertas marchas de Bildu. La PAH realiza un trabajo muy positivo y no creo que esté vinculada a ETA".

Colau demandó a Cifuentes en mayo de 2013 por intromisión a su honor. Pidió al juzgado que condenara a la delegada del Gobierno a retractarse públicamente de sus manifestaciones ante los medios de comunicación, así como en la red social Twitter, y que le pagara una indemnización de 75.000 euros por daños y perjuicios. En su demanda, los abogados de Colau señalaron que las declaraciones de Cifuentes provocaron que su defendida comenzase a recibir descalificaciones injustas, vejaciones, insultos y amenazas, a través de correo electrónico y de las redes sociales Twitter y Facebook; amenazas que también incluyeron a su hijo.

Mensajes en Twitter entre Colau y Cifuentes recordándose su periplo judicial
Mensajes en Twitter entre Colau y Cifuentes recordándose su periplo judicial

El 17 de octubre de 2014, el juzgado de primera instancia número 57 de Barcelona desestimó la demanda de Colau, asegurando que las declaraciones de Cifuentes se amparaban dentro de la libertad de expresión y que "el derecho al honor de una persona, en particular si es un personaje público, no puede convertirse en un obstáculo para el ejercicio del derecho a la crítica por parte de quienes no comparten sus postulados; crítica que puede ser severa, dura o incluso inconveniente, pero que ha de ser asumida por quienes en una sociedad democrática participan en la vida pública". La sentencia condenaba a costas a Colau. En enero de 2015, ambas tuvieron un pequeño enfrentamiento en Twitter recordando su 'encuentro' judicial.

La dirigente de la PAH no aceptó la decisión del juzgado y recurrió ante la Audiencia Provincial de Barcelona. Este órgano volvió a dar la razón a Cifuentes el 2 de diciembre de 2015, cuando Colau ya era alcaldesa de la ciudad condal y Cifuentes presidenta de la Comunidad de Madrid. Es más, volvió a condenar en costas a Colau. Ambas han vuelto a tener un fuerte encontronazo, esta vez mediático, tras los ataques que miembros del colectivo Arran, las juventudes de la CUP, efectuaron este verano contra intereses turísticos en Barcelona. Cifuentes reclamó a Colau "contundencia" en sus mensajes tras los agresiones, mientras que la alcaldesa la replicó en Twitter, acusando a la dirigente popular de "distorsionar la imagen de Barcelona. Contundencia toda, pero no alarmismo ni difamación".

Colau y Cifuentes coincidieron en la gran manifestación convocada el pasado 26 de agosto en repulsa contra los atentados. Según fuentes presentes en la concentración, fue Cifuentes la que se acercó a Colau para saludar a la alcaldesa. Apenas hablaron. Las mismas fuentes recalcan la incomodidad que mostró Colau ante los dos besos que le dio la presidenta regional. Al parecer, a Colau todavía le escuece su derrota judicial. De momento, sigue sin devolver las llamadas.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios