la búsqueda continúa

Rastrean un pozo en Pontevedra en busca de Sonia Iglesias, desaparecida hace 9 años

Lo último que se sabe de la mujer de 37 años es que salió de una zapatería de Pontevedra el 18 de agosto de 2010; desde entonces no ha habido pistas ni sospechosos

Foto: Vecinos del Campo da Torre, donde residia Sonia, durante una marcha como protesta. Foto: Efe
Vecinos del Campo da Torre, donde residia Sonia, durante una marcha como protesta. Foto: Efe
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Más de 9 años después de su desaparición, la búsqueda de Sonia Iglesias continúa. Este miércoles, efectivos de la Policía y de los bomberos han rastreado un pozo ubicado en Pedra do Lagarto, en Pontevedra, ciudad en la que fue vista por última vez. La desaparecida, de 37 años, fue vista por última vez saliendo de una zapatería el 18 de agosto de 2010.

A las 10:15 horas de aquella mañana, Iglesias abandonó la tienda para después subirse a un coche y ultimar unos recados antes de entrar en su puesto de trabajo en Massimo Dutti, como describió su pareja sentimental de entonces, Julio Araújo. Poco más de una hora después, encontraron la cartera de la joven las inmediaciones de la comarca de O Vao. Araújo denunció su desaparición ese mismo día.

Unos días después, el 21 de agosto, los investigadores encuentran más pertenencias de Iglesias cerca del poblado de O Vaio, según informó La Voz de Galicia. Ahí acabaron las únicas pistas relacionadas con el caso y, desde entonces, los agentes han tomado declaración a varios testigos que aseguraron haber visto a la mujer por el centro de Pontevedra.

Registro en Pontevedra de la finca de los familiares de Julio Araujo, expareja de Sonia Iglesias. Foto: Efe
Registro en Pontevedra de la finca de los familiares de Julio Araujo, expareja de Sonia Iglesias. Foto: Efe

En el transcurso de la investigación, las autoridades registraron el domicilio que Iglesias tenía en propiedad con su pareja, Araújo, una finca próxima al cementerio de San Mauro. Lo resultados fueron nulos y no encontraron ninguna pista que los llevara hacia la desaparecida.

Tampoco tuvieron suerte con la identificación de implicados — en caso de que los hubiera — y, aunque en un principio sospecharon de Araújo y lo citaron a declarar en calidad de imputado, finalmente quedó libre de cargos al no recabar pruebas que lo vincularan con la desaparición de su pareja. El caso pasó entonces a manos del Juzgado de Violencia sobre la Mujer en septiembre de 2013 para reabrirlo.

Julio Araújo, la expareja de Sonia Iglesias. Foto: Efe
Julio Araújo, la expareja de Sonia Iglesias. Foto: Efe

Sin más pruebas ni indicios, la Audiencia de Pontevedra decidió dar carpetazo a la investigación y no volvió a abrirse hasta el 20 de febrero de 2018, cuando efectivos de bomberos probaron a inspeccionar de nuevo el domicilio y bombear el pozo propiedad del mismo.

De la misma forma que hicieron entonces, los investigadores han rastreado un pozo en una finca particular de Pedra do Lagarto — que hasta entonces había permanecido oculto por unos matorrales y por ello no habían deparado en su existencia — muy cerca de otro punto que en el pasado ya había formado parte de la investigación policial, tal y como informa Efe. Sin embargo, pese a las intensas tareas de los investigadores, no han hallado ningún resto ni pista que pueda arrojar algo de luz sobre el paradero de la pontevedresa.

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