El caso Hasél abre otra brecha entre el PSOE valenciano y sus socios Compromís y Podem
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LA DELEGADA, EN EL FOCO

El caso Hasél abre otra brecha entre el PSOE valenciano y sus socios Compromís y Podem

Podemos lleva la polémica del encarcelamiento del rapero y la actuación policial en Valencia al pleno del Gobierno de Ximo Puig y genera malestar en los socialistas

placeholder Foto: Momento en el que la Policía cargó contra manifestantes en Valencia. (EFE)
Momento en el que la Policía cargó contra manifestantes en Valencia. (EFE)

Puede verse en algunos vídeos difundidos por testigos que grababan desde los balcones. Un par de centenares de personas concentradas en favor del rapero encarcelado Pablo Hasél comenzaba a marchar por una de las calles del centro de Valencia. De golpe, se escuchan disparos de salvas y una línea de antidisturbios comienza a cargar desde una distancia de unos 150 metros contra el enjambre de manifestantes, mientras otro grupo de policías situados en la cola de la marcha cierra el paso encajonando la salida hacia una calle más estrecha.

Así comenzaba la segunda tarde de enfrentamientos y persecuciones callejeras en Valencia, que, sin ser tan violentos como en Madrid o Barcelona, han abierto una polémica política que ha salpicado incluso al Consell de la Generalitat que preside el socialista Ximo Puig. El vicepresidente de Podemos, Rubén Martínez Dalmau, llevó al pleno este viernes una reflexión sobre los "abusos policiales", al tiempo que tanto los morados como Compromís han reclamado responsabilidades a la delegada del Gobierno, Gloria Calero, del PSOE.

Fuentes cercanas a la Delegación del Gobierno explican que la convocatoria tenía solamente autorización en forma de concentración estática. En un momento de la misma, se produjo una negociación informal para reconvertirla en marcha por las calles del centro de la ciudad. Fue entonces cuando la Policía Nacional y un representante de los convocantes iniciaron una conversación. "Hubo problemas para llegar a un acuerdo y un momento en el que saltó una chispa", señalan. Las mismas fuentes explicaron que hay prevista una reunión el martes de la cúpula política de la institución con los mandos policiales para revisar todos los vídeos obtenidos "con una visión crítica", señalaron tras manifestar que el dispositivo estaba en manos de los profesionales y que se entendió que era la táctica adecuada.

Los mandos policiales han trasladado a sus superiores que la carga se desató tras el lanzamiento de objetos como botellas de cristal por parte de los manifestantes, pero lo cierto es que al final hubo reparto de golpes para todos, incluido un diputado de Compromís, Carles Esteve, que recibió un porrazo por la espalda cuando no oponía ningún tipo de resistencia. Del mismo modo, la portavoz de Podemos en las Cortes Valencianas, Pilar Lima, asegura que fue "hostigada" por agentes de la Policía Nacional "ante los que tuvo que identificarse sin mediar motivo alguno para ello". Otro manifestante resultó herido con una brecha de nueve grapas en la cabeza.

En total, la jornada se saldó con nueve detenidos, que pasaron la noche en comisaría y han pasado a disposición judicial por desórdenes públicos. La Policía asegura que diez agentes también resultaron contusionados.

El choque callejero ha derivado en una batalla política en Valencia. El alcalde Joan Ribó (Compromís) lanzó a través de su cuenta de Twitter la misma noche un mensaje cuestionando la actuación policial. "Una actuación desproporcionada de la Policía Nacional no aumenta la seguridad. Aumenta la crispación social de forma gratuita", escribió. Este viernes, la vicepresidenta Mónica Oltra trataba de sortear las preguntas despejando la respuesta política a la Delegación del Gobierno, que es la que tiene las competencias de seguridad. Pero aun así no dudaba en lanzar una reflexión que fue interpretada por el Partido Popular, Ciudadanos y sindicatos policiales como Jupol como un ataque a su labor, al manifestar que una sociedad no podía educarse "en una cultura de miedo hacia la policía". "Obviamente, imágenes como las que hemos visto son preocupantes, pero estoy segura de que el Gobierno de España investigará lo sucedido y sacará las correspondientes conclusiones", detalló Oltra.

Oltra: "Obviamente, imágenes como las que hemos visto son preocupantes, pero estoy segura de que el Gobierno de España investigará lo sucedido"

El baile de declaraciones y la exaltación callejera en torno al debate sobre la libertad de expresión y el encarcelamiento de Pabo Hasél se han convertido en un asunto incómodo para los socialistas. Es evidente que partidos como Podemos y Compromís están dando respuesta a una parte de su electorado. Pero el PSOE, aunque pueda compartir la existencia de aspectos excesivamente duros en leyes como las que han llevado al rapero a la prisión por sus letras violentas, tiene poco que ganar en esa 'melé' donde una parte de la izquierda está llevando a la calle la defensa de un personaje con una imagen difícilmente defendible para amplias capas de la sociedad.

De visita institucional en Valencia, el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, no dudó en ponerse de lado de la Policía, de la que dijo que no tiene "ningún prejuicio" en reconocer su papel. "Seguramente hay motivo para intervenir", dijo rechazando cualquier manifestación violenta, aunque matizó que esto no implica para los responsables de la seguridad del Estado "ni un cheque en blanco, ni todo es posible, ni todo está bien". El cierre de filas con la actuación de los antidisturbios no se puede desligar del hecho de que la delegada del Gobierno, Gloria Calero, es una persona afín al abalismo dentro del PSOE.

Esto explica que fuera menos contudente el 'president' Ximo Puig, quien abogó por "actualizar" los delitos relacionados con la libertad de expresión y defendió que "en términos generales", la actuación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado "es profundamente profesional y respetuosa con la Constitución". Si bien admitió que "también puede haber excesos por parte de alguna persona de los cuerpos de seguridad" y que esto tiene que tener consecuencias.

Dalmau y el comunicado

En el entorno de Presidencia generó, no obstante, mucho malestar que Podemos pretendiese trasladar el debate sobre Hasél y la actuación de la Policía y los disturbios callejeros al seno del Gobierno valenciano, que no tiene ninguna competencia sobre estos asuntos. La formación morada no dudó en divulgarlo este viernes antes del inicio de la rueda de prensa de la también portavoz del Consell, Mónica Oltra, en la que desvelaba el pronunciamiento interno de Martínez Dalmau en el plenario, cuyas deliberaciones son en teoría reservadas.

Dalmau ha sostenido que un Gobierno como el Botànic no puede tolerar ningún tipo de violencia hacia la ciudadanía y ha señalado abusos policiales contra los manifestantes, entre ellos el que sufrió Pilar Lima. Además ha añadido que "aunque las competencias del Gobierno autonómico son muy limitadas en cuanto a control de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, es la obligación de todas las instituciones públicas defender el derecho de la manifestación"; esto se ponía en boca del vicepresidente en un comunicado que, sin embargo, fuentes de su entorno insistían en asegurar que no tenía conocimiento de que fuera a ser difundido, algo que niega la dirección de Podemos de Pilar Lima. Y es que hasta el caso Hasél ha evidenciado la intención de los socios de Puig de querer marcar diferencias en el seno del Botànic.

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