Polémicos campamentos para niños soldado: No adoctrinamos, enseñamos valores. Noticias de Comunidad Valenciana
campos castrenses para niños de once años

Polémicos campamentos para niños soldado: "No adoctrinamos, enseñamos valores"

Un albergue rescinde el alquiler a la Compañía de Cadetes Millán Astray por el carácter militar de un campo para chavales de entre 11 y 20 años. Exmilitares los defienden

Foto: Una de las imágenes de reclamo de la web del Campamento de la Compañías de Cadetes Millán Astray.
Una de las imágenes de reclamo de la web del Campamento de la Compañías de Cadetes Millán Astray.

Sobre la página web una fotografía de una joven adolescente empuñando un fusil de asalto. La imagen es la misma que sirve para identificar el perfil de Facebook del Campamento Multiaventura Militar Jóvenes Cadetes Millán Astray, "un nuevo concepto en materia de entretenimiento y educación", señalan sus promotores, el responsable de una academia de inglés de Burjassot (Valencia) y su cuñado, un antiguo militar de la unidad de Cazadores de Montaña y de la UME. "Nuestros alumnos-cadetes, serán formados, dirigidos y tratados como auténticos soldados, sin olvidar que son jóvenes que buscan vivir una agradable experiencia. Con una temática totalmente marcial en la que la doctrina militar será la base de esta aventura, serán supervisados por nuestro personal altamente cualificado procedente de algunas de las mejores unidades del Ejército español", detalla el primer párrafo de su página de inicio.

El campamento estaba previsto para este verano pero se ha quedado sin base de operaciones. La empresa NaturJove, que había suscrito en noviembre un contrato de alquiler con One Academy Educanimat para arrendarle un albergue de la localidad valenciana de Moixent conocido como Les Alcusses, comunicó esta semana a los organizadores que rescindía el acuerdo. Según han publicado medios de comunicación como La Veu, NaturJove ha dado marcha atrás en el alquiler porque la actividad del Campamento de Jóvenes Cadetes Millán Astray "va en contra de nuestros principios". "Nos dijeron que era una academia de inglés y que querían hacer un campamento de aventura", han explicado los responsables del albergue, una empresa especializada en servicios de ocio, educativos y de tiempo libre.

Según el dosier de presentación, los organizadores de esta acampada, bautizada con el nombre del fundador de la Legión y uno de los primeros propagandista del franquismo, preparaban una campamento divido en dos quincenas en julio de este año al que podían apuntarse chicos y chicas de edades comprendidas entre once y veinte años, es decir, tanto niños como adolescentes. El precio era de 850 euros por quincena con un descuento para hijos de miembros de militares o policías. La acampada, según el mismo documento, iba a celebrar su primera edición "fruto de nuestro compromiso y admiración por las Fuerzas Armadas Españolas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de los grandes lazos sentimentales y familiares que nos une a ellas, de nuestro amor a nuestra patria España, por los convulsos momentos a los que se enfrenta nuestra unidad nacional".

"Vienen a vivir esta aventura como si fueran soldados pero no lo son, ni nosotros pretendemos hacer soldados"

One Academy, que niega haber engañado a sus arrendadores y dice que, sencillamente, no comunicó cuál iba a ser su actividad, busca ahora nuevo emplazamiento capaz de albergar las actividades de su oferta estival, que incluye disciplinas propias de cualquier campamento de multiaventura, como topografía o escalada, con otras de claro corte castrense o militar, como aprender a desfilar, realizar servicios cuarteleros (guardias), recorridos por pistas de obstáculos militares (o americanas) y 'airsoft' militar. Se trata de un juego sin fuego real, con armas de aire comprimido, que describe así: "En esta actividad aprenderán todo tipo de movimientos con armamento (Airsoft), por binomios, por pelotones, movimientos en guerrilla, roturas de contacto, localizar un enemigo y abrirle fuego, realizar un 'tarteo', combate de población, posturas de tiro y protocolos sobre seguridad del armamento".

Uno de los tramos de la pista militar del Campamento Tercios de Lezo (Benageber), para jóvenes de entre 11 y 20 años.
Uno de los tramos de la pista militar del Campamento Tercios de Lezo (Benageber), para jóvenes de entre 11 y 20 años.

¿Están formando niños soldados? Aunque reconocen la orientación militar de la concentración y el perfil de militares en activo o retirados de sus instructores y monitores, sus promotores lo niegan. "Un campamento de orientación militar no es paramilitar, porque además eso tiene connotaciones anticonstitucionales, es decir que somos un grupo armado y no es verdad. Aquí no hay fascismo por ningún lado", explica a preguntas de El Confidencial Javier Bernabeu, uno de los organizadores junto a su cuñado Roberto García, exmilitar de Cazadores de Montaña y de la UME, veterano de la guerra de Afganistán encargado de dirigir las actividades castrenses y de seleccionar instructores. "Está todo enfocado dentro del ambiente militar a chavales que les gusta el Ejercito y las Fuerzas Armadas. Vienen a vivir esta aventura como si fueran soldados pero no lo son, ni nosotros pretendemos hacer soldados. Está claro que no a todo el mundo le gusta esto. Pero aquí no hay ideologías, ni adoctrinamos ni lavamos el cerebro a nadie", dice Bernabéu.

"No somos fascistas, somos españoles"

¿Por qué esa alusión a los "convulsos momentos para la unidad nacional" como justificación del campamento para jóvenes? "El tema militar va unido a eso. La defensa de España es cuestión de todos los españoles. De alguna forma están íntimamente ligados. Para los chavales va a estar presente la bandera de España todos los días, igual que en un acuartelamiento. Arrían banderas todos los días, por eso lo nombramos en nuestro dosier. Si por eso nos llaman fascistas pues que nos llamen. Pero no somos fascistas, somos españoles. No tenemos ninguna vinculación con la extrema derecha. Además, hay militares que votan a Podemos", se justifica el co-organizador del campamento.

El Ejército Español organiza colonias de verano pero sin orientación militar. Las que existen en España están montadas por asociaciones o firmas privadas

Aunque el de la Compañía de Jóvenes Cadetes Millán Astray se presenta como un modelo innovador de ocio estival para jóvenes, lo cierto es que este no es el primero ni el único de este tipo de concentraciones en las que participan menores de edad. El Ejército español organiza acampadas y colonias de verano que ofrece a sus integrantes. Pero no tienen orientación militar. Las pocas que existen en España están montadas por asociaciones o empresas privadas, casi siempre dirigidas por militares o expolicías en activo o retirados. Curiosamente, no son los hijos de familias militares o cuerpos de seguridad los más numerosos entre los participantes, sino jóvenes de familias que no tiene relación previa con el mundo castrense.

Algunos de los campamentos más veteranos son Tercios de Lezo, en el Centro de Vacaciones del Embalse de Benageber (Valencia), o el Campamento Cívico-Militar "El Gran Capitán", en Navacerrada (Madrid), dirigido por un ex guardia civil que ahora ejerce como abogado y con un equipo de monitores en el que hay un exparacaidista soviético "experto en técnicas de campo y uso de armamento que participó en la contienda Ruso-Afgana". YouTube está repleto de vídeos difundidos por sus propios organizadores en los que aparecen niños y adolescentes en formación militar cantando 'El novio de la muerte', uno de los himnos (no el oficial) de la Legión española, que hace apología de la muerte, o realizando actividades físicas en las llamadas "pistas militares", recorridos de obstáculos con barreras, saltos y balsas de agua y barro.

Jóvenes en el campamento Tercios de Lezo, en el embalse de Benageber (Valencia).
Jóvenes en el campamento Tercios de Lezo, en el embalse de Benageber (Valencia).

Dionisio Ruiz, un Boina Verde de los Infantes de Marina, dirige el Tercios de Lezo desde hace varios años: "En el campamento enseñamos a los chavales y chavalas los valores del honor, la lealtad, el compañerismo, la amistad, el respeto a la familia y saber tomar decisiones en un momento dado. Esa es la finalidad y se hace haciendo instrucción militar, desfile, orden cerrado, supervivencia, primeros auxilios, topografía, marcas o ejercicios de escalada. Se trabaja siempre en equipo". "Intentamos hacerles ver que si son capaces de hacer lo que están haciendo también pueden coger una escoba en casa y coger un libro y estudiar", añade negando también que exista un adoctrinamiento.

Cantar en formación militar 'El Novio de la Muerte', canción adoptada por La Legión, es una actividad del campo El Gran Capitán de Navacerrada

Ruiz admite que los ejercicios físicos a los que se someten a los niños y adolescentes son duros, pero asegura que no más que el deporte que se puede "hacer en el colegio". "Hay que tener ganas. Algunos vienen y no les gusta. Cuando ocurre esto se les llama a los padres para que vengan a recogerlo. No se obliga nadie a hacer nada y las actividades son voluntarias". El director de Tercios de Lezo relata el caso de una niña de once años que participó en uno de los campamentos. Su vídeo circula por Youtube junto a su instructor. "Siempre ha querido ser militar, es lo que ha pedido siempre en los juguetes. Es verdad que no aguanta lo mismo que una de quince. Pero dentro de sus limitaciones ha hecho de todo". "Vienen chavales que quieren ser militares, policías o que quieren unas vacaciones diferentes o de grupos de 'airsoft' pensando que esto es lo mismo y a mitad dicen que ya no quieren. Eso pasa", admite a preguntas de El Confidencial.

Uno de los ejercicios del campamento Tercios de Lezo.
Uno de los ejercicios del campamento Tercios de Lezo.

Pese a la defensa que hacen sus promotores como lugar adecuado para educar a menores en los valores castrenses y en la disciplina, no siempre este tipo de campamentos se realiza en condiciones inocuas. En 2015, la Guardia Civil tuvo que intervenir para poner orden en una de las acampadas organizada por la Asociación de Veteranos de la Unidad de Operaciones Especiales de la Armada Española '5º ESTOL' por las pésimas condiciones de las instalaciones. Agentes de este cuerpo y de la Cruz Roja atendieron a más de un centenar de jóvenes de entre 13 y 19 años (que no contaban con medios para comunicarse con sus familias). Basura, temperaturas extremas en las tiendas de campaña, ausencia total de vegetación o letrinas inmundas provocaron un escándalo en la ciudad murciana y el alcalde ordenó el cierre del campo, según publicaron los medios locales.

Desde otros campamentos se admite que ese caso perjudicó a la imagen de los otros campos y que a raíz de aquello se incrementaron las inspecciones de Trabajo y de la Guardia Civil. "Aquel campamento fue un desastre. Pero la culpa no es solo de quien lo organiza. También es de los padres que dejaron allí a sus hijos viendo las condiciones en las que estaba", opinan fuentes conocedoras de la situación que se generó en Murcia.

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