Sánchez indulta a los presos e insiste en que la responsabilidad del 'procés' es compartida
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Acto en el Liceu de Barcelona

Sánchez indulta a los presos e insiste en que la responsabilidad del 'procés' es compartida

"Los indultos suponen un primer paso. Solo desde las posturas más férreamente inmovilistas se puede oponer a esta medida", ha apuntado el presidente del Gobierno en la conferencia

placeholder Foto: Pedro Sánchez, en el acto. (Reuters)
Pedro Sánchez, en el acto. (Reuters)

El acto de Pedro Sánchez en el Liceu de Barcelona ante 300 notables de la sociedad civil catalana se caracterizó por su brevedad, la grandilocuencia del escenario y las dos ideas muy sencillas que expresó el presidente español: que el indulto se trata de un acto plenamente legal por parte del Gobierno, ya que la medida de gracia está del todo reconocida en la Constitución, y que la decisión, que aprobará mañana el Consejo de Ministros, ha de servir de primer paso para una reconciliación de la sociedad catalana, sin que ninguna de las partes renuncie a sus ideas, pero aceptando ambas el marco constitucional de convivencia y que cualquier conflicto se ha de resolver asumiendo la legalidad vigente. “Mañana podemos cambiar la vida de nueve personas y esperamos cambiar la historia de miles de personas”, ha manifestado Sánchez.

En el discurso pocas citas, una de Miquel Martí Pol: “Sóm on sóm” (estamos donde estamos), y otra de Juan Marsé: “Encerrados con un solo juguete”. Una hábil combinación de dos referencias, el poeta de cabecera del independentismo más folclórico con el intelectual de referencia del constitucionalismo. Como su salida, después del aplauso en el que cedió el paso a Guiomar Amell, veterana activista del catalanismo en tiempos de la dictadura y expareja del diputado de Unió Llibert Cuatrecasas. Sánchez dejando el teatro con una señora mayor con una mariposa amarilla en el vestido. Final perfecto. Una imagen vale más que mil palabras o que un discurso de 30 minutos, que es el que despachó hoy Pedro Sánchez. El presidente la ha acompañado a la salida y ha mantenido una charla en una sala anexa.

“Los indultos suponen un primer paso. Solo desde las posturas más férreamente inmovilistas se puede oponer a esta medida. La idea de los que se oponen es que los indultados no van a abandonar sus ideales. Y es verdad. ¿Los cambiaríamos nosotros? Pero la democracia está abierta a multitud de lecturas. No esperamos que los que defienden la independencia abandonen sus ideales. Lo único que exigimos es que unos y otros nos atengamos al pacto constitucional. Se trata de ofrecer a la ciudadanía el reencuentro de la sociedad catalana consigo misma”, ha apuntado Sánchez.

El líder socialista ha defendido que la concesión del perdón gubernamental es la única respuesta posible para dar una salida al conflicto institucional, político y social que asfixia a Cataluña desde hace años. Y ha ahondado en la idea de que a esta situación enquistada, casi gangrenada, se ha llegado por 'culpa' de todos: de los independentistas, que desafiaron el orden constitucional, pero también por la falta de respuesta del Estado. "Amigos, 'i som on som', estamos donde estamos, estamos ante la suma incalculable de cálculos errados de todos ante una realidad que no queremos ninguno, pero que hemos hecho entre todos. Y estamos donde estamos con poco en nuestro haber y mucho en nuestro deber", ha señalado insistiendo en que las responsabilidades son compartidas.

Foto: Abascal (i), junto a Espinosa de los Monteros (d), en el Congreso. (EFE)

Sánchez ha sido interrumpido por dos militantes de Arran a los que la CUP cedió sus sillas. Gritos a favor de Terra Lliure y la amnistía mientras agitaban una bandera independentista. “Ya sabemos que hay gente que se opone”, ha manifestado Sánchez mientras que realización se esforzaba en ocultar la protesta. Pero le ha ido bien al presidente español. Le ha colocado donde quiere: en el centro político, donde también se ha situado Salvador Illa, que escuchaba atento en la primera fila.

Pedro Sánchez reconoció que “no somos ingenuos. Sabemos que la unanimidad es imposible. Pero la división y el enfrentamiento no van a hacer otra cosa que arruinarnos a todos. Si no podemos tener la unanimidad, tendremos concordia y respeto”.

Sánchez marcó una sutil diferencia entre los presos encarcelados y los que como Carles Puigdemont se encuentran huidos fuera de España: “Estas nueve personas que pondremos en libertad asumieron las responsabilidades de sus actos, y no avanzaremos igual si no lo hacemos. Vamos a restituir la convivencia, no desde el olvido, sino desde el respeto y el afecto”.

Los tres ejes sobre los que dibujó el nuevo escenario de reencuentro en Cataluña y en los que invitó al independentismo a que encuentre su lugar bajo el paraguas de la Constitución fueron tres: el de unos ideales compartidos —democracia, tolerancia, igualdad—, el de la asunción de la idea de Europa y el de la oportunidad de los fondos europeos y el de ser la mejor alternativa después del trauma que ha supuesto el covid-19.

“Es poderosa la unidad que se basa, pero lo es más la que se basa en el respeto y el afecto. Y esa es la unión que presentamos aquí hoy y ahora. Y esa es mi idea y mi proyecto para España”, ha asegurado un Pedro Sánchez que ha añadido: “Yo no concibo una nueva España sin una nueva Cataluña al frente. ‘I sóm on sóm’ y estamos donde estamos. Y es cierto que nuestros abuelos superaron problemas muchos mayores gracias a la concordia”.

Europa al fondo

Por tanto, mucho orgullo del pacto social y político de 1978, pero también mucha Europa de trasfondo. Pedro Sánchez habla inglés perfectamente y entiende Europa mucho mejor que el resto de políticos españoles. Como ha advertido en su discurso hoy, los fondos europeos para la reconstrucción pospandemia “han acelerado unos futuros Estados Unidos de Europa”. Y en ese nuevo entorno el mensaje al independentismo ha sido sutil, pero demoledor: en el nuevo proyecto europeo, el plan independentista carece de sentido. Tal vez por eso, la alcaldesa Ada Colau no ha aplaudido el discurso, pese a ser la mayor representante de los socios de coalición de Sánchez

Entre el público, más opinadores y periodistas que personalidades relevantes desde el punto de vista económico. Y todo salpicado de mucho socialismo de todo tipo, pero sobre todo PSC. Entre los representantes del mundo económico el editor a de 'La Vanguardia', Javier de Godó; el presidente de Pimec, Antoni Cañete; el presidente de Saba, Salvador Alemany; el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu; el presidente del Círculo de Economía, Xavier Faus; el presidente del Consorcio de la Zona Franca, Pere Navarro; el presidente de la Fira, Pau Relat; el hotelero Pau Guardans; el presidente de Riva y García, Borja García Nieto; el presidente de Renfe, Isaías Taboas; el presidente de Fomento, Josep Sánchez Llibre; el presidente de Agbar, Ángel Simón, y el presidente de AENA, Maurici Lucena.

Foto: El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. (EFE)

Entre los primeros, El exdirector de 'La Vanguardia', Màrius Carol; el actual director, Jordi Juan; el responsable editorial de 'El Periódico', Joan Tapia; el escritor Jordi Amat; la directora del 'Ara', Esther Vera; el editor de 'Crónica Global', Xavier Salvador; el 'exconseller' de Cultura, Santi Vila; el líder del PSC, Salvador Illa; la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, y el presidente de TSJC, Jesús Maria Barrientos.

“Yo creo que la democracia española es fuerte. Peo es fuerte con las razones de la política, con las propuestas, con el diálogo”, ha arrancado Sánchez. Y más al final ha rematado la misma idea: “Que sea la unión el instrumento del gran cambio que exige Cataluña, España y Europa en los próximos años. Y hace falta valores comunes, una circunstancia propicia y diálogo, mucho diálogo. Porque el espíritu de nuestra Constitución es el diálogo y mucha concordia. Así se hacen las mejores democracias y con ese espíritu de diálogo y de concordia vengo hoy aquí”.

El líder socialista ha defendido que la concesión del perdón gubernamental es la única respuesta posible para dar una salida al conflicto institucional, político y social que asfixia a Cataluña desde hace años. Y ha ahondado en la idea de que a esta situación enquistada, casi gangrenada, se ha llegado por 'culpa' de todos: de los independentistas, que desafiaron el orden constitucional, pero también por la falta de respuesta del Estado. "Amigos, 'i som on som', estamos donde estamos, estamos ante la suma incalculable de cálculos errados de todos ante una realidad que no queremos ninguno, pero que hemos hecho entre todos. Y estamos donde estamos con poco en nuestro haber y mucho en nuestro deber", ha señalado insistiendo en que las responsabilidades son compartidas.

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