fue el centro de reuniones del 'expresident'

El hotel de Puigdemont en Bruselas quiebra y deja a 87 trabajadores en la calle

Carles Puigdemont deberá buscar un nuevo cuartel general en Bruselas si finalmente evita la extradición. El hotel Husa President Park, propiedad de Joan Gaspart, ha cesado su actividad

Foto: Fachada del hotel Husa President Park de Bruselas. (Husa)
Fachada del hotel Husa President Park de Bruselas. (Husa)

Carles Puigdemont deberá buscar un nuevo cuartel general en Bruselas si finalmente evita la extradición y regresa a la capital de Bélgica. El hotel Husa President Park, gestionado por el grupo hotelero de Joan Gaspart, ha cerrado sus puertas esta semana dejando a 87 trabajadores en la calle. Consultado por este diario, Gaspart ha asegurado que simplemente "finalizaba el contrato de arrendamiento y el precio nos parecía exagerado", una versión opuesta a la ofrecida por la Asociación de Hoteles de Bruselas y los sindicatos belgas, que indican que el Husa President echa el cierre por su incapacidad de cubrir gastos. En concreto, la deuda acumulada ascendería a 8,5 millones de euros.

El hotel ha sido la sede extraoficial del Govern desde que Puigdemont se instaló en Bruselas a finales de octubre. Por allí han pasado todos los altos cargos del independentismo y sus salas de reuniones han ejercido diariamente de despachos donde se planificaban los siguientes movimientos. Incluso el director del Husa President, Miquel Netto, es independentista, y así lo admitió en el programa 'Espejo público' el 21 de diciembre pasado, día de elecciones, tras depositar su voto en el extranjero: "[Me decanto] por la Cataluña que sigue trabajando para nuestro proyecto común de la república independiente", afirmó.

Los trabajadores del Husa President no llevaron demasiado bien el hecho de ser una especie de Palau de la Generalitat en Bruselas mientras el hotel, y sus puestos de trabajo, se desmoronaba bajo sus pies. Allí, el 'expresident' organizó con frecuencia reuniones y ruedas de prensa multitudinarias. "No es la recepción del señor Puigdemont lo que ha roto las finanzas del hotel, eso es seguro. Aun así, el hotel está ahora en concurso de acreedores y el personal está haciendo sacrificios, mientras que tenemos a un anfitrión que ocupa la suite presidencial, organiza sus reuniones y su víspera de año nuevo sin, aparentemente, pagar un euro. Es un cliente muy simple, pero su presencia implica muchas limitaciones para nosotros", denunció un empleado a la televisión pública belga RTBF a finales de enero, levantando una enorme polvareda en España.

Recepción del hotel Husa President Park, actualmente sin actividad. (Husa)
Recepción del hotel Husa President Park, actualmente sin actividad. (Husa)

Gaspart negó rotundamente a este diario que Puigdemont durmiera gratis en su hotel, cuyas habitaciones rondaban los 200 euros la noche, antes de mudarse a la mansión de Waterloo. "Si el señor Puigdemont viene y quiere usar las salas de reuniones, es bienvenido. Nunca se ha alojado en el hotel, ya que tiene su propia casa. Es normal que usen salas para reunirse. Ellos pagan comidas, cenas, bebidas y bocatas si los piden, se comportan como un cliente cualquiera”, afirmó en una reciente entrevista. También aseguró que todos los altos cargos del Govern que allí se han hospedado han pagado religiosamente. De nuevo, la versión de Gaspart y la de sus empleados es contradictoria.

Lo que es un hecho es que, entre noviembre y marzo, Puigdemont manejó los hilos de Cataluña al lado de camareras de piso con situaciones laborales límite, obligadas a limpiar aún más habitaciones por los recortes de personal. La dirección del hotel trató de todos los modos posibles salvar el negocio, primero a través de despidos y luego cerrando algunas áreas de habitaciones y la cocina tras el almuerzo, pero todo esfuerzo fue en vano. El monto de la deuda de Husa Internacional, una de las sociedades en las que se divide el patrimonio hotelero de Joan Gaspart, asfixiaba cualquier intento de salvar el barco. Un hotel, además, alejado del centro de Bruselas y enorme, con casi 300 habitaciones y unas instalaciones que pedían una reforma con urgencia.

Carles Puigdemont, durante una reunión en el hotel President con diputados de JxCAT. (EFE)
Carles Puigdemont, durante una reunión en el hotel President con diputados de JxCAT. (EFE)

“Si el señor Puigdemont no hubiese venido al hotel, nadie estaría hablando de esto. Yo cierro y abro hoteles con frecuencia", protesta Gaspart. Desde el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), matizan este punto: Hoteles Unidos SA (Husa Hoteles) cierra muchos más hoteles de los que abre en un momento en que el turismo está en auge y la competencia afianza y amplía el negocio. "Muchos hoteles del grupo Husa han cambiado de manos en los últimos años. El de Atocha en Madrid, en Zaragoza, Valencia… Incluso tuvo que liquidar una de sus sociedades hace tres años. En cada cierre, suele haber problemas del personal para cobrar las liquidaciones de contrato. Algunos empleados han tenido que cobrar del Fogasa", resume Paco Galván, responsable de hotelería de CCOO en Cataluña. Y señala: "En Husa siempre nos encontramos problemas similares, muchos proveedores que se quedan sin cobrar, salarios que se pagan de forma intermitente y en general poco rigor financiero, hasta que se llega a la suspensión de pagos y el concurso de acreedores".

El grupo hotelero Husa, propiedad de Joan Gaspart, sufre graves problemas financieros. (EFE)
El grupo hotelero Husa, propiedad de Joan Gaspart, sufre graves problemas financieros. (EFE)

El Husa President de Bruselas se encuentra en la misma tesitura. El principal acreedor de los 8,5 millones de deuda es el propietario del hotel, que reclama a Gaspart varios meses de renta no pagada. Pero también está la Seguridad Social belga, a la que Husa Internacional debe varios meses de cotizaciones de sus empleados, y otras decenas de miles de euros en City Tax (impuesto hotelero), según medios belgas. Gaspart sostiene que el único motivo del cierre del hotel es una finalización convencional del contrato.

Fuentes cercanas al hotel President confirman que ha habido inversores interesados en tomar las riendas tras la declaración oficial de quiebra, el 21 de marzo, pero han sido rechazados por el Tribunal de Comercio de Bruselas, gestor judicial del inmueble, lo que ha desembocado en el cese de las operaciones. Husa Hoteles comenzó a gestionar el hotel President en el año 1993.

El imperio hotelero de Gaspart, creado por su abuelo en 1930 e impulsado por su padre durante el franquismo, se ha ido reduciendo a los 11 hoteles actuales, seis de ellos en Barcelona y solo uno en el extranjero, el Husa Couronee de Lieja (Bélgica). En declaraciones a este diario, Gaspart adelanta que su grupo mantiene el vigor y está a punto de cerrar una inversión en China.

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